17 de mayo 2024
18 de abril 2024 - 4:58hs

El Real Madrid lo hizo devuelta. El equipo de Carlo Ancelotti la pasó mal, muy mal. Pero, así y todo, igualó 1-1 con el Manchester City, por la revancha de los cuartos de final de la UEFA Chamipions League y, luego de mantenerse la igualdad en el tiempo extra, se impuso 4-3 en los penales para eliminar al vigente campeón en su estadio y acceder a las semifinales. Ahora, se medirá ante el Bayern Múnich.

El encuentro comenzó con los dos esquemas bien marcados: el Manchester City con Rodri en el eje, pendiente de Bellingham, y Bernardo Silva junto con De Bruyne más adelantados y por dentro para presionar en la salida a Eduardo Camavinga y Toni Kroos.

Más noticias

El Real Madrid se encontró con un equipo que lo dejó salir desde el fondo y le tapó todas las vías de pase cercanas, obligando a jugar largo y que pierda fluidez el juego del equipo español. No obstante, el conjunto de Carlo Ancelotti también adelantó sus líneas para  cortar el juego corto del cuadro inglés.

Un inicio en el que ambos se estudiaron mucho, tomando un poco más la iniciativa el City con la pelota. Por momentos, uno de los centrales que por lo general era Akanji, se ubicaba en el centro del campo como un mediocampista más en la salida para tener una opción más.

El Madrid tuvo varios momentos en los que se vió obligado a jugar la pelota de lado a lado ante la imposibilidad de romper de manera vertical, producto del bloque defensivo instalado por el City. Esto provocó que Bellingham retrocediera más, se alejara de Vinicius y Rodrygo y, en consecuencia, del arco rival.

Sin embargo, las posesiones largas le dieron resultados al conjunto visitante. Tal es así, que en una salida desde fondo aislada, un balón largo encontró al Manchester City muy mal parado en defensa y a Bellingham solo, que controló la pelota de manera sensacional, acelera el ataque y, tras el centro desde la derecha, Rodrygo remató y estampó el 1-0 a favor del Madrid.

El Manchester City comenzó a adelantar y a presionar mucho más con el gol del Madrid, algo lógico. El conjunto español no se replegó atrás, pero si tomó más recaudos en defensa. Un aspecto que implementó es ceder la posesión y esperar. La marea del equipo inglés se vino arriba y empezó a encontrar espacios en el centro, sobre todo el Madrid no pudo descifrar la posición de Akanji, que se sumó en varias oportunidades al mediocampo.

Los constantes movimientos y filtraciones de Kevin De Bruyne complicaron al Real Madrid, en especial con sus desbordes. Por esa vía, llegó una las chances más claras del encuentro que fue un cabezazo de Erling Haaland que impactó en el travesaño. Algo que logró el cuadro blanco fue romper la presión alta que ejerció el City, gracias a la calidad individual de sus futbolistas.

La gran virtud que posee el elenco inglés es que los ataques son asociaciones colectivas y no tan individuales, como las del Madrid. El riesgo que asumió el avance de Akanji hacia el centro del campo es el hueco que generó en la defensa del City, que por momentos amenazó con atacar Vinicius. Fue un muy buen inicio de Bellingham, jugando con astucia e inteligencia para moverse entre líneas.

Jude Bellingham se vió obligado a retroceder unos metros y ubicarse en la misma línea de contención para intentar equiparar la superioridad del City en esa zona cuando atacó. Con el correr de los minutos el Manchester City comenzó a acorralar al conjunto visitante, ahogando la salida con una presión alta, aunque por momentos quedando expuesto al contraataque de su rival.

El cuadro local se adueñó del partido en los minutos finales y el Madrid se vió obligado a replegarse aún más en defensa, a tal punto que Vinicius y Rodrygo por momentos bajaron a defender hasta la medialuna de su propia área. El más peligroso del equipo inglés en ataque fue Jack Grealish, siendo movedizo y desequilibrante.

El Real Madrid empleó un juego mucho más simple en el primer tiempo, pero lastimó mucho más que el Manchester City. Una pelota perdida del elenco inglés significó un contrataque letal con Rodrygo y Vinicius, sumado a la llegada de Camavinga, Valverde y Bellingham para rematar la jugada. Con ese método, tuvo menos la posesión pero mayor posibilidad de marcar.

Huboy atrevimiento por parte del City. Manejó mucho más la pelota y tuvo sus ocasiones pero no tan gravitante como suele ser, en parte por la buena labor defensiva del Real Madrid. Con la ventaja parcial el equipo de Ancelotti jugó un partido muy inteligente, apostando a un estilo mucho más simple y menos elaborado, pero si más directo y vertical, lo que le dió resultado.

El aspecto que mas le costó controlar el conjunto español fue la pelota parada en contra, una de las facetas más fuertes del elenco inglés. La calidad individual de los futbolistas del Madrid hicieron la diferencia y fueron vitales para que el cuadro español tenga las aproximaciones más claras.

No fue un buen rendimiento del Manchester City. Tuvo algunas intervenciones y aproximaciones claras, pero tuvo pocas herramientas para solucionar los contraataques del Madrid y para romper línea de manera vertical. Presionó más en el cierre por inercia y obligación por el resultado, pero no fue el equipo agresivo que nos tiene acostrumbrados.

En el inicio de la segunda mitad no se modificó el libreto del encuentro. Se mantuvo el City como el equipo que tomó la iniciativa en ir hacia adelante ante un Real Madrid más expectante y preparado para atacar los espacios mediante los contragolpes. Se notó a un Bernardo Silva mucho más adelantado y siendo más vertical, ante un mediocampo del conjunto español más abierto.

La idea del Real Madrid se basó en el juego largo, rápido, directo y, en caso de que se corte a medias esa transición, apretar y presionar automáticamente para mantener el peligro. 

Bernardo Silva tomó más protagonismo con una jugada calcada y con el sello del City: Grealish bien abierto sobre la izquierda manteniendo y el portugués atacando la espalda del lateral para generar superioridad numérica, lo mismo en el sector derecho con Foden y Kevin de Bruyne. El equipo de Pep Guardiola comenzó a presionar más y a generar más peligro, a tal punto que Lunin se hizo figura con grandes intervenciones.

El Manchester City circuló y movió la pelota de lado a lado ante la imposibilidad de romper por dentro, lo que obliga al centro desde las bandas en busca de Haaland que perdió todos los duelos con Nacho y Rudiger. Ante este escenario, Guardiola empleó un cambio posicional entre Foden y Bernardo Silva, colocando al inglés más cerrado y al portugués más pegado a la banda.

El conjunto local mejoró mucho en la presión rápida post pérdida en 3/4 de cancha hacia adelante, impidiendo que el Real Madrid pueda construir los contraataques, pero la faltó criterió y mejor toma de decisiones en el pase final o al intentar finalizar una jugada. La pelota no le duraba nada el elenco español, que fue sometido a un ejercicio de resistencia constante ante la posesión intensa del equipo inglés en la frontal del área.

Sin embargo, de tanto insistir, llegó el merecido premio para el Manchester City: Doku desequilibró por izquierda, lanzó el centro y ante el mal rechazo de Rudiger, la pelota le cayó en los pies a Kevin de Bruyne que no perdonó. Un gol que por méritos, lo mereció y mucho el equipo de Guardiola.

El Manchester City, crecido en confianza con el empate, mantuvo su intensidad e intención de juego en busca de la victoria. Doku tuvo un ingreso magnifico y un impacto inmediato en el desarrollo del juego que fue clave para el elenco inglés. El cuadro de Pep Guardiola insistió con el método de ataque por las bandas que tantos problemas le generó al Madrid.

Con el empate, los pupilos de Carlo Ancelotti se replegaron en el fondo pero por la presión y los avances de su rival. Siguió apostando al estilo de resistir y contraatacar, pese a que debía ir a buscar también el partido. El gol de Kevin de Bruyne significó un golpe anímico para el Madrid que de tanto aguantar en defensa, finalmente se le escapó.

En el segundo tiempo el dominio fue absolutamente del City en todos los aspectos, ya sea en posesión, traslado, generación de juego y presión. Fue un segundo tiempo en donde el Real Madrid salió a defender, mantener el resultado e intentar rasguñar un contraataque para ampliar la diferencia, pero no fue la prioridad.

El resultado no se modificó en los 90 minutos pese a los constantes ataques del Manchester City durante la segunda mitad, en donde fue ampliamente superior al Real Madrid, que prácticamente no tuvo llegadas en el complemento. Muy replegado atrás el cuadro español desde el momento en que marcó el gol Rodrygo. El marcador se quedó igual y todo derivó en el tiempo extra.

De cara al alargue, Guardiola movió el banco e ingresó Julián Álvarez en lugar de Erling Haaland, que no tuvo intervenciones en el desarrollo del partido. En libreto tampoco se modificó en absoluto y se apreció al Real Madrid, practicamente aguantando en su propia área, aguardando a un contraataque.

Los ataques del equipo inglés tuvieron otra dinámica con el ingreso de Julián Álvarez, que es un futbolista que ofrece mucha más movilidad y con su presencia, la acción puede comenzar por el centro y finalizar por los costados, y no al revés como cuando sucedió con Haaland, que es otro tipo de delantero.

La intensidad y el ritmo se redujeron en el transcurso de la segunda parte del tiempo extra, algo lógico producto del desgaste físico, en especial del Real Madrid. Pocas veces se vió al equipo español defenderse en su propia área, aguantando y prácticamente sin pasar mitad de cancha por tanto tiempo en un encuentro.

El encuentro lo siguió manejando el Manchester City en todas las facetas. Fue una grandísima segunda parte del cuadro inglés en el aspecto colectivo y lo mantuvo en el alargue, siendo punzante, muy firme en defensa y rápido en la recuperación de la posesión. El Madrid no le pudo encontrar la manera de defender las espaldas de sus laterales, ante los avances de los futbolistas del City desde el centro hacia adelante y afuera.

Sin embargo, el resultado no se modificó en los 30 minutos extra que se disputaron, por lo que todo se decidió desde el punto del penal, la mejor noticia para el Madrid por cómo se dió el encuentro.

Comenzó pateando Julián Alvarez, que acertó su disparo. Sin embargo, después fue el turno de Luka Modric y el arquero Ederson le contuvo su penal y el Manchester City se puso en ventaja primero, aunque posteriormente falló Bernardo Silva y Bellingham se encargó de igualar la serie de manera parcial.

En el tercer penal, Lunin le contuvo el lanzamiento a Kovacic y Lucas Vázquez puso en ventaja al elenco español con su anotación. Foden definió muy bien y puso la igualdad parcial, pero Nacho marcó su disparo y el equipo de Ancelotti se puso otra vez arriba. En el quinto penal, el arquero Ederson acertó su ejecución, pero Antonio Rudiger firmó la clasificación por penales para el Real Madrid.

Un capitulo más para la historia de porque el Real Madrid es el más grande de todos. Por este tipo de cosas. La pasó mal durante todo el tiempo regular y el alargue, aguantando el resultado y la ventaja parcial, y en los penales selló su clasificación a las semifinales de la UEFA Champions League, donde se medirá ante el Bayern Munich.

Temas:

España Real Madrid Manchester City UEFA Champions League Champions League Real Madrid Manchester City

Seguí leyendo

Más noticias

Más noticias