Lo que importa
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La Consejería de Medio Ambiente ha cerrado temporalmente varias playas de Valencia en la comarca de la Safor debido a la contaminación fecal en sus aguas.
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Las playas afectadas son La Goleta (Tavernes de la Valldigna), Xeraco y Daimús, donde se detectaron bacterias de origen intestinal por encima de los valores recomendados.
Se están llevando a cabo inspecciones en los ríos Serpis y Vaca, además del Canal en Tavernes, para verificar posibles vertidos de alcantarillado.
El cierre de las playas sigue a la recomendación del Servicio de Calidad de Aguas, que insta a la prohibición del baño hasta obtener nuevos resultados de las analíticas.
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Los ayuntamientos han izado la bandera roja y están a la espera de los resultados de las nuevas muestras para reabrir las playas lo antes posible.
Contexto
¿Qué ha provocado el cierre de las playas en la comarca de la Safor?
La Consejeria de Medio Ambiente de la Comunidad Valenciana ha recomendado el cierre de varias playas en la comarca de la Safor, después de que los análisis realizados en puntos clave del litoral, como el Passeig dels Tarongers y la Avenida de la Mar, revelaran altos niveles de Enterococos intestinales en el agua. Estas bacterias son indicativas de contaminación fecal, lo que genera preocupaciones sobre posibles vertidos provenientes de la red de alcantarillado.
¿Cómo se están investigando los posibles vertidos?
El equipo de la Consejeria, en colaboración con los ayuntamientos, está inspeccionando zonas cercanas a los ríos Serpis y Vaca, así como el Canal en Tavernes de la Valldigna, para detectar cualquier vertido de aguas residuales. Las autoridades también están tomando muestras adicionales para seguir analizando la calidad del agua y detectar la fuente de la contaminación.
¿Qué medidas han tomado los municipios afectados?
Los tres municipios afectados, Tavernes de la Valldigna, Xeraco y Daimús, han seguido las recomendaciones del Servicio de Calidad de Aguas y han izado la bandera roja en las playas afectadas. Esto implica la prohibición temporal del baño en esas zonas. Los técnicos están esperando los resultados de las nuevas muestras para decidir si se pueden reabrir las playas.
¿Ha sucedido algo similar anteriormente en esta zona?
Sí. A principios de junio, otras playas de la comarca de la Safor también tuvieron que cerrar debido a un vertido de un producto desconocido. Sin embargo, tras realizarse las analíticas correspondientes, las playas se reabrieron a los dos días, ya que se confirmó que el vertido no era tóxico. Este antecedente refuerza la urgencia de realizar las pruebas de calidad del agua en la actualidad.
¿Cuáles son las implicancias para la salud pública?
Las bacterias intestinales, como los Enterococos, son indicadores de contaminación fecal, que puede derivar en enfermedades gastrointestinales y otras infecciones. Por lo tanto, el cierre de las playas es una medida preventiva para proteger la salud de los bañistas, al evitar que entren en contacto con agua potencialmente contaminada.
¿Qué está haciendo la Conselleria para resolver la situación?
Se están tomando todas las medidas necesarias para esclarecer la fuente de la contaminación. A través de un muestreo intensivo y coordinando con los municipios, esperan identificar la causa de los vertidos y tomar las acciones correctivas correspondientes. El objetivo es que las playas puedan reabrirse al público lo antes posible, garantizando la seguridad de los bañistas.
Cómo sigue
Las autoridades siguen esperando los resultados de los análisis realizados para saber si la calidad del agua mejora y si las playas pueden ser reabiertas en los próximos días. En el caso de Daimús y Xeraco, los responsables municipales están confiados en que los resultados de las pruebas serán positivos, dado que no se ha observado contaminación en otras áreas cercanas, como las playas de Gandía. La Conselleria de Medio Ambiente también intensificará el monitoreo durante la temporada estival, que se extiende hasta mediados de septiembre, para evitar situaciones similares en otras zonas de la costa. Además, se prevé que los ayuntamientos informen a la ciudadanía sobre la reapertura de las playas a través de los canales oficiales, una vez que los resultados de las nuevas analíticas confirmen la seguridad del agua para el baño.