El Sistema Solar cuenta oficialmente con un nuevo visitante. El objeto conocido provisionalmente como A11pl3Z, que captó la atención de astrónomos de todo el mundo, fue confirmado como un cometa procedente del exterior del Sistema Solar.
Denominado 3I/ATLAS, este cometa es el tercer objeto interestelar detectado, después del asteroide Oumuamua y el cometa 2I/Borisov.
Un descubrimiento trascendental
Las observaciones realizadas en las últimas horas confirmaron que 3I/ATLAS tiene una órbita que indica claramente que proviene de fuera del Sistema Solar.
El objeto, que se encuentra a unos 670 millones de kilómetros de la Tierra, fue clasificado como un cometa debido a la presencia de una coma, una nube de polvo y gas que se forma cuando el cometa sublima hielo. Esta característica es típica de los cometas, lo que ha llevado a su clasificación definitiva como cometa interestelar.
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El A11pl3Z.SISTEMA ATLAS.
Características y trayectoria
Aunque las primeras estimaciones hablaban de un objeto de unos 20 km de diámetro, los astrónomos han ajustado este dato debido a la presencia de la coma, lo que sugiere que el cometa es más pequeño de lo inicialmente estimado.
En su punto más cercano al Sol, previsto para el 30 de octubre de 2025, 3I/ATLAS se acercará a una distancia de 1,4 unidades astronómicas (unos 210 millones de kilómetros), justo dentro de la órbita de Marte.
A pesar de su proximidad al Sol, el cometa no representa una amenaza para la Tierra, ya que su distancia mínima será de 1,6 unidades astronómicas (aproximadamente 240 millones de kilómetros).
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Se espera que el cometa permanezca visible para los telescopios terrestres hasta septiembre, cuando pasará demasiado cerca del Sol para ser observado. Sin embargo, se estima que volverá a ser visible en diciembre, cuando pase al otro lado del Sol.
Los astrónomos destacan la importancia de estudiar estos objetos raros, ya que, una vez que crucen nuestro sistema solar, nunca volveremos a verlos. 3I/ATLAS es un testimonio de los procesos que ocurren en otras partes del universo, y su paso por el Sistema Solar ofrece una oportunidad única para aprender sobre la formación de sistemas estelares.