El dinero no da la felicidad, pero, como dice el dicho popular, "nadie llora en un Ferrari". Mientras la población busca consuelo al ver la cuenta bancaria en cero, la vida se hace cada vez más costosa y el estrés aumenta. Ante este escenario, cabe hacerse la pregunta: ¿podemos ponerle precio a la felicidad?
Un reciente análisis impulsado por la Universidad de Purdue y publicado por la plataforma de remesas Remitly se atreve a poner una cifra concreta sobre la mesa. No se trata de lujos, sino de un número específico a partir del cual las preocupaciones económicas desaparecen.
Aunque ser feliz depende de muchos factores (a veces fuera de nuestro control) y culturalmente las prioridades varían, el estudio revela que el precio medio para ser feliz en España es de 77.192 euros anuales. No obstante, los datos también demuestran que los ciudadanos sacrificarían un 21% de su salario a cambio de trabajar a un ritmo más relajado. A pesar de esta disposición, la conclusión principal sigue siendo la misma: los españoles no alcanzan a "costearse" la felicidad.
¿Cómo se calcula el precio de la felicidad en cada país?
Para determinar el "precio de la felicidad" en cada ciudad y país, Remitly analizó los datos de la Universidad de Purdue con el objetivo de registrar el punto de saciedad o de saturación de ingresos en cada región del mundo.
Este concepto técnico se refiere al salario a partir del cual un aumento adicional de dinero ya no influye en la felicidad de la persona. Si bien la satisfacción vital mejora a medida que aumentan los ingresos, llega un momento en que ese efecto se debilita, por lo que ganar más dinero deja de incrementar la percepción de bienestar.
Para trasladar este indicador a la realidad de cada territorio, se tomaron los valores del estudio de Purdue y se ajustaron según el poder adquisitivo local. Para ello, se utilizaron los índices específicos de cada país obtenidos del Fondo Monetario Internacional (FMI). De este modo, el nivel de bienestar asociado a un ingreso determinado en Estados Unidos se traduce en cantidades diferentes en México, Japón o España. Este mismo criterio se aplica a nivel interno, ya que no se necesita la misma cantidad de dinero para ser feliz en Madrid que en Bilbao.
El coste de la felicidad en España y la brecha salarial
El estudio concluye que el precio medio de la felicidad en España se sitúa en los 77.192 euros anuales. Sin embargo, esta cifra contrasta con los ingresos reales de la población. Según los datos de la Encuesta de Estructura Salarial del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a 2024, el sueldo medio de los españoles ronda los 29.540 euros brutos al año, mientras que los cálculos más positivos de Remitly lo sitúan en 40.000 euros.
Tomando como referencia las métricas de la plataforma de remesas, España se encuentra en la posición 32 del ranking global que determina la accesibilidad al precio de la felicidad. Actualmente, la proximidad del salario medio real al umbral de la felicidad es del 48,4%.
Madrid lidera el ranking de las ciudades donde es más caro ser feliz
Al aterrizar los datos en el contexto urbano, el análisis identifica las 12 ciudades españolas en las que resulta más costoso alcanzar este bienestar económico. La lista está encabezada por Madrid, donde es necesario ganar 89.759 euros anuales para alcanzar el umbral de la felicidad. A pesar de que la capital se encuentra en la comunidad autónoma con los salarios más altos del país, se estima que solo entre el 5% y el 10% de los asalariados madrileños logran alcanzar o superar dicha cifra.
Las diferencias salariales y de bienestar entre las distintas localidades reflejan, principalmente, el coste de vida. Ciudades como Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca ocupan las primeras posiciones debido a que son los mercados más caros para vivir en España. Este encarecimiento se nota especialmente en materia de vivienda, un factor al que hay que sumar el coste del transporte, la cesta de la compra, los servicios básicos y el ocio.
Desglose por ciudades
La brecha en el coste de vida se hace evidente al analizar el comportamiento de este indicador en las principales capitales españolas. Mientras que las tres ciudades más caras superan ampliamente la media nacional (fijada en 77.192 euros), otras capitales del sur y de los archipiélagos se sitúan ligeramente por debajo de ese umbral.
A continuación, se detalla el presupuesto anual necesario para alcanzar el punto de saciedad económica según la ciudad de residencia:
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Madrid: 89.759 €/año
Barcelona: 88.562 €/año
Palma de Mallorca: 88.263 €/año
Bilbao: 81.680 €/año
Oviedo: 80.184 €/año
Málaga: 76.893 €/año
Santa Cruz de Tenerife: 76.744 €/año
Alicante: 76.145 €/año
Valencia: 75.696 €/año
Sevilla: 74.649 €/año
Las Palmas de Gran Canaria: 73.752 €/año
Granada: 73.153 €/año