Hungría ha confirmado que la marcha del Orgullo LGBT podrá celebrarse de manera legal el próximo mes. Los organizadores ya ha notificado su intención de realizar la 31ª edición del evento el próximo 27 de junio, dando comienzo a una nueva etapa en el país.
Los organizadores han expresado una total confianza en el desarrollo normal del evento en Budapest. Esta seguridad llega tras el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que declaró discriminatoria y estigmatizante la ley anti-LGTBQ+ aprobada previamente en el año 2021 por el gobierno de Víktor Orbán.
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Manifestantes con camisetas contra Orbán en la marcha del Orgullo LGBT 2025.
La llegada de Péter Magyar a la jefatura de gobierno ha dado paso a este nuevo período político en Hungría. El primer ministro actual ha mostrado una postura bastante más favorable hacia la igualdad y a la libertad de reunión de los ciudadanos, permitiendo la reactivación de este tipo de manifestaciones.
Las prohibiciones del anterior gobierno de Orbán
En 2025, el gobierno de Víktor Orbán promovió una estricta ley que prohibió la celebración de la marcha del Orgullo en Budapest. El partido Fidesz impulsó esta normativa restrictiva en el Parlamento, vetando también cualquier evento público que la administración de ese momento considerase contrario a la protección de los menores.
A pesar de las prohibiciones impuestas en 2025, miles de personas participaron en la marcha de Budapest de ese año. El alcalde de la ciudad, Gergely Karácsony, asumió la organización, transformando el evento en una cita cultural municipal, aunque la fiscalía abrió diligencias contra él y otros activistas locales por este motivo.
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Más de 200.000 personas participaron en la manifestación a pesar de la prohibición de Orbán.
Hungría recibe los fondos congelados de la Unión Europea
Este nuevo escenario político ha coincidido directamente con el desbloqueo de más de 16.000 millones de euros en fondos europeos para Hungría. Estas ayudas comunitarias llevaban congeladas desde el mandato de Orbán debido a las constantes vulneraciones del Estado de derecho, entre las que figuraba la legislación anti-LGBT.
Ursula von der Leyden, presidenta de la Comisión Europea, celebró la llegada de los cambios al país. Parte de la ayuda económica esta condicionada a cumplir las sentencias en materia de derechos LGTBQ, y el actual gobierno de Magyar ha asegurado desde Bruselas que cumplirá con las reformas exigidas.