La trágica muerte de cinco buceadores italianos en las Maldivas la semana pasada podría haberse debido a un error de orientación dentro del complejo subacuático del atolón Vaavu. Las primeras conclusiones de un grupo de buzos finlandeses que participó en la recuperación de los cuerpos apoyan esta preocupante hipótesis.
El grupo de experimentados submarinistas desapareció durante una inmersión en la cueva Thinwana Kandu, cerca de la isla de Alimatha. Mientras el instructor local Gianluca Benedetti fue hallado el primer día cerca de la entrada, los demás cuerpos fueron localizados a unos 50 metros de profundidad en la cueva.
El laberinto submarino y la ilusión de la pared de arena
La reconstrucción realizada por los expertos de la organización DAN Europe apunta a que el grupo se confundió durante la salida de la cueva. Los especialistas finlandeses hallaron los cuerpos en un corredor ciego y sin salida dentro del complejo, donde entraron tras equivocarse en el recorrido de retorno.
La cueva tiene una cámara oscura que presenta un banco de arena en su acceso. Al regresar, este desnivel genera una "ilusión de la pared de arena" que oculta la salida correcta y expone un túnel alternativo a la izquierda donde los buceadores quedaron atrapados sin apenas suministro de aire.
Exceso de profundidad y las incógnitas del equipo técnico
Las autoridades de Maldivas investigan de forma paralela la razón por la cual el grupo descendió hasta casi los 60 metros de profundidad. Esta maniobra supone una infracción de la normativa turística del país, la cual limita estrictamente las inmersiones de carácter recreativo a una profundidad máxima de 30 metros.
Para esclarecer el caso, se analiza el equipo técnico recuperado por los buzos finlandeses, que incluye varias cámaras GoPro cuyo contenido resulta clave. Los investigadores tratan de determinar si el grupo disponía de linternas adecuadas y si utilizaron el "hilo de Ariadna", una cuerda guía que sirve para facilitar el retorno luego de ingresar a cuevas submarinas.
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Los buzos que trabajaron en las tareas de rescate.
La hipótesis de las corrientes y el efecto Venturi
Entre las principales líneas de investigación que manejan los expertos de la policía, figura la posibilidad de que los cinco submarinistas fueran arrastrados hacia el interior de la cueva por una corriente extremadamente fuerte. Las condiciones específicas del entorno marino en el atolón pudieron complicar gravemente la maniobra de retorno del grupo de expedición.
El presidente de la Sociedad Italiana de Medicina Subacuática e Hiperbárica, Alfonso Bolognini, señaló que pudo producirse el denominado "efecto Venturi", que ocurre cuando el agua atraviesa un paso estrecho aumentando bruscamente su velocidad, generando una fuerte succión capaz de arrastrar a los buceadores hacia los túneles.