Caracas vuelve a protestar: trabajadores toman la calle por aumento de salario y Delcy Rodríguez asoma su mano dura
La demanda de mejoras en el ingreso moviliza a los sindicatos y el gobierno bloquea con los cuerpos policiales la marcha que intentó llegar al palacio de Miraflores.
Tras el derrocamiento de Nicolás Maduro, la crisis política venezolana ha tenido como protagonistas a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y a los representantes de la administración de Donald Trump. Pero un nuevo actor comienza a irrumpir en el tablero: la presión en las calles de trabajadores que exigen mejoras inmediatas en un salario depauperado.
Desde que asumió el mando el pasado 3 de enero, tras el ataque militar estadounidense que capturó a Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York para ser procesado por narcotráfico, Delcy Rodríguez se ha esmerado en contener la protesta mediante una ley de amnistía que liberó a parte de los presos políticos y comisiones de diálogo con sectores de la oposición. Pero la irrupción sindical la obligó a mostrar su mano dura.
La Coalición Sindical Nacional convocó el 9 de abril a una marcha hacia el palacio de Miraflores para reclamar un incremento en el ingreso. El salario mínimo equivale a menos de medio dólar y los empleados públicos dependen de bonos que no generan prestaciones, vacaciones ni utilidades. En un intento por apaciguar los ánimos, Delcy Rodríguez aprobó en marzo un aumento de 30 dólares en los bonos, elevando el ingreso mínimo hasta 190 dólares mensuales, y la noche del 8 de abril prometió otro incremento para el 1 de mayo, sin precisar el monto.
Alrededor de 2.000 trabajadores intentaron llegar hasta el palacio de Miraflores, esquivando en repetidas ocasiones el cerco de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). Cuando se encontraban a dos cuadras de la sede del gobierno, fueron dispersados con gases lacrimógenos. Según relató EFE, “en algunos momentos los cuerpos de seguridad golpearon con sus cascos, escudos, piedras, botellas y patadas a los manifestantes”.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa denunció que “al menos 10 periodistas y trabajadores de la prensa fueron golpeados, rociados con gas pimienta y robados por efectivos de la PNB que impidieron el avance de la movilización en reclamo de salarios y pensiones dignas”.
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EFE
"Golpearon a jubilados y pensionados (...) a la gente que vino a reclamar derechos laborales, gente que vino a reclamar sueldos”, dijo el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Cancillería, José Patines, a la prensa, que además responsabilizó al ministro de Interior, Diosdado Cabello, sobre el hecho.
Desde el 11 de abril de 2002, cuando una marcha de la oposición a Miraflores derivó en el golpe de Estado que desalojó del poder al expresidente Hugo Chávez por 48 horas, el chavismo ha bloqueado cualquier posibilidad de que alguna protesta pueda llegar a nuevamente a las adyacencias del palacio de gobierno.
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AP
Mientras los sindicatos recibían gases lacrimógenos representantes del chavismo, convocados por el ministro del Interior Diosdado Cabello, marchaban sin problemas hacia el palacio del gobierno a fin de festejar 20 años de la aprobación de la Ley de Consejos Comunales.
Muéstrame el dinero
Tras asumir el cargo de presidenta encargada, Delcy Rodríguez aceptó las exigencias de Washington centradas en el petróleo. Redirigió los barriles que antes iban a China y Asia hacia refinerías en Estados Unidos e India, mientras los petrodólares son depositados en una cuenta bajo supervisión del Departamento del Tesoro, que aprueba el presupuesto de gasto.
En febrero, el secretario de Energía de Estados Unidos, Cris Wright, anunció que las exportaciones de petróleo venezolano hacia las refinerías estadounidenses alcanzarían ese mes los 2.000 millones de dólares. En paralelo, Delcy Rodríguez informó la creación de dos fondos para administrar los ingresos: uno destinado a la “protección social” y otro a obras de infraestructura.
Este nuevo entorno, junto al repunte del precio del petróleo, alimenta las expectativas. Según la última encuesta de AtlasIntel, 64% de los venezolanos confía en que su situación económica mejorará en los próximos seis meses.
Entorno complicado
Pero las expectativas de mejora chocan con una economía que difícilmente superará sus desequilibrios en el corto plazo. El clima de inestabilidad persiste: un gobierno que recurre a la emisión de dinero para financiar parte de sus gastos, empresas limitadas por trabas como las fallas eléctricas, una moneda en constante depreciación y una inflación que en los dos primeros meses del año ya acumula un salto de 52%.
Con el propósito de enfriar las exigencias, previo a la marcha, Delcy Rodríguez reconoció en su mensaje al país que en el pasado Nicolás Maduro recurrió a la emisión de dinero para financiar aumentos de salario, algo que calificó como “falsos aumentos” porque derivaron en una rápida aceleración de la inflación y no lograron sostenerse en el tiempo.
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Delcy Rodríguez
EFE
“Lo que no podemos es repetir errores del pasado; eso debe corregirse. Ningún incremento al ingreso de los trabajadores puede estar desprovisto de fuente de financiamiento”, advirtió la presidenta encargada, antes de subrayar: “El primero de mayo haremos un incremento, y ese incremento será responsable”.
Asimismo, comparó la coyuntura con 2012, el año previo a la larga recesión e hiperinflación. Subrayó que, aunque la economía tocó fondo y comenzó a crecer a partir de 2021, “el PIB actual es apenas 36% de lo que era en 2012”. En paralelo, anunció la creación de una comisión de “diálogo laboral” para reunir en una misma mesa al Estado, los empresarios, los trabajadores y los pensionados.
El discurso no ha logrado enfriar las exigencias de trabajadores y gremios. Todo indica que la tensión entre el gobierno y una parte significativa de la sociedad seguirá escalando y, como ya ha dejado en claro Delcy Rodríguez, también podría hacerlo la represión policial.