El ascenso de Paloma Valencia en las encuestas mete al uribismo en la disputa por la presidencia en Colombia
La senadora del Centro Democrático se perfila como una aspirante con opciones reales de alcanzar la segunda vuelta y pelear la elección con Iván Cepeda, el candidato del oficialismo que lidera los sondeos.
Las últimas encuestas en Colombia mantienen a Iván Cepeda, el candidato de la izquierda apoyado por el Pacto Histórico, la fuerza política del presidente Gustavo Petro, como líder en la intención de voto para las elecciones de mayo. Pero la novedad está en Paloma Valencia: la senadora por el Centro Democrático, el movimiento de derecha liderado por el expresidente Álvaro Uribe, escala posiciones y abre un nuevo escenario: el uribismo, que parecía relegado, se mete de lleno en la carrera por la presidencia.
La encuesta de Guarumo, financiada por el diario El Tiempo, indica que Valencia cuenta con 19,9% de intención de voto, un salto importante respecto al 6,6% registrado en enero. Lo más relevante es que con este ascenso la senadora del Centro Democrático prácticamente empata a Abelardo de la Espriella en el segundo lugar. “El Tigre”, como se hace llamar este abogado penalista que ha moldeado una propuesta de extrema derecha, aparece con 20,2%, pero empieza a mostrar signos de estancamiento. Cepeda, candidato del Pacto Histórico, se mantiene adelante con 37,5%.
Un aspecto clave es que para que un candidato gane la presidencia en la primera vuelta, que se celebrará el 31 de mayo, necesita la mitad más uno de los votos, algo que hoy no luce probable. Por lo tanto, todo apunta a que el sucesor de Petro en la Casa de Nariño se decidirá en una segunda vuelta y Valencia es hoy una firme aspirante a medirse en esa instancia con Cepeda.
Otra encuesta, la del Centro Nacional de Consultoría, incluso ya coloca a Paloma Valencia sola en el segundo lugar con siete puntos sobre Abelardo de la Espriella.
Nacida en Popayán en 1978, Valencia proviene de dos familias influyentes: es nieta del expresidente Guillermo León Valencia y del intelectual Mario Laserna. Abogada y filósofa formada en la Universidad de los Andes, con estudios de escritura creativa en Nueva York, inició su carrera en medios de comunicación antes de llegar al Senado en 2014.
Paloma Valencia junto a su candidato a vicepresidente Juan Daniel Oviedo
AFP
Economista de la Universidad del Rosario con doctorado en Toulouse, Francia, Oviedo aporta un perfil técnico y diverso que amplía el alcance de la candidatura. Su reconocimiento de algunos logros del gobierno de Petro lo acerca a sectores moderados, mientras que su condición de ser abiertamente gay lo convierte en referente de la comunidad LGTBI. La dupla con Valencia proyecta una imagen renovada de la derecha: una mujer en la presidencia y un vicepresidente que representa la pluralidad.
Las diferencias
Valencia y Oviedo han hecho de sus diferencias el sello distintivo de la campaña. La senadora propone desmontar el plan de Paz Total de Petro basado en el diálogo con los grupos armados, reducir impuestos y estrechar la relación con Estados Unidos, puntos en los que hasta ahora no han aflorado fisuras. Pero en asuntos sociales y culturales emergen los contrastes: mientras Oviedo respalda la adopción por parejas del mismo sexo, la legalización de la marihuana, la inclusión de la perspectiva de género y calificar como genocidio la guerra en Gaza, Valencia se ubica en la orilla contraria.
En la cuña más reciente, Valencia le dijo a Oviedo que es “obvio que pensamos muy distinto en muchas cosas”, pero añade que “pensando en el futuro, que es una página en blanco, podemos estar de acuerdo sobre tantas otras de cómo solucionar los problemas de los colombianos, que tienen tantos dolores, tantas necesidades”. Oviedo respondió con un mensaje complementario: “Solo sumando entre distintos se construye una Colombia más grande”.
Fernando Posada, politólogo, explica en un análisis que la alianza con Oviedo “ha permitido mostrar la candidatura de Valencia como una candidatura más intermedia frente a la postura un poco más radical de Abelardo de la Espriella y también ante la izquierda de un tono mucho más radical de Cepeda”.
Un aspecto clave es el nivel de rechazo que enfrenta cada candidato. Ante la pregunta de por quién nunca votaría, 37,2% de los colombianos menciona a Iván Cepeda, 22% a Abelardo de la Espriella y apenas 14,7% a Paloma Valencia. Esa diferencia le otorga a la senadora una ventaja estratégica: no solo compite por el segundo lugar, sino que lo hace con un margen de rechazo mucho menor, lo que amplía sus posibilidades de crecer en una eventual segunda vuelta.
La encuesta de Guarumo también explora escenarios de segunda vuelta. En el primero, Cepeda derrotaría a De la Espriella con 44,9% frente a 36,4%. En cambio, el segundo escenario muestra un duelo mucho más cerrado: Cepeda obtendría 43% y Paloma Valencia 40%, un empate técnico dentro del margen de error.
Cepeda ataca a Uribe
Nacido en Bogotá hace 63 años, Iván Cepeda es uno de los referentes más visibles de la izquierda colombiana. Filósofo y defensor de derechos humanos, su trayectoria política está marcada por la memoria de su padre, Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 en medio de la violencia contra la Unión Patriótica.
Desde su llegada al Congreso en 2010, se ha consolidado como una voz cercana a las organizaciones de víctimas, un referente de movimientos sociales y un actor clave en los diálogos de paz con las FARC y el ELN.
Iván Cepeda - 3-2-26 -AFP
Iván Cepeda
AFP
Todas las encuestas sitúan a Iván Cepeda como un fuerte contendor que con alta probabilidad estará en la eventual segunda vuelta. Ante el ascenso de la fórmula Valencia–Oviedo, el candidato del Pacto Histórico ha endurecido su discurso contra el expresidente Álvaro Uribe. Con ello busca recordarle al electorado que detrás de la propuesta uribista está la figura del fundador del Centro Democrático, un líder popular pero también con elevados niveles de rechazo.
“La carrera política en Antioquia de Álvaro Uribe Vélez en la década de 1980 y 1990, desde que fue alcalde de Medellín y gobernador de Antioquia, se hizo de la mano de los clanes familiares del cartel de Medellín”, señaló Cepeda en su mitin del pasado domingo en Antioquia.
El expresidente respondió a través de su cuenta de X con una acusación directa contra Cepeda, a quien relacionó con el grupo armado señalado por la Fiscalía de planear el asesinato del senador Miguel Uribe. “Bandido camuflado de derechos humanos, les cumple a los criminales que lo imponen con los señalamientos contra mí, que han sustentado los atentados contra mi vida. Cepeda instigó contra Miguel Uribe, cuyo asesinato realizó la Nueva Marquetalia, que Cepeda ayudó a conformar”, escribió.
Como hace cuatro años, el segundo lugar se definirá por márgenes mínimos y tendrá consecuencias decisivas para el desenlace final. La historia reciente recuerda que un puñado de votos puede cambiar el rumbo del país. Esta vez, el ascenso de Paloma Valencia abre la posibilidad de que el uribismo vuelva a disputar la presidencia frente a la izquierda.