Mario Montoto, presidente de la Fundación Taeda, fue uno de los protagonistas de la Conferencia de Seguridad Hemisférica realizada en la FIU. A casi 20 años del inicio de este tipo de seminarios, por entonces escenificados en la George Washington University, el experimentado Montoto reflexionó sobre los cambios en la perspectiva de la seguridad global.
Los debates del nicho de los especialistas en temas de defensa saltaron el cerco en los últimos años. Montoto vivió en primera persona esa masificación de la agenda de seguridad. El empresario argentino, especialista en seguridad y defensa, dialogó con El Observador USA sobre el fin de los sesgos ideológicos en materia de defensa, las ventajas y riesgos que encierra la IA, la injerencia China en la región y el peligro global que representa el régimen de Irán.
El evento académico organizado por la Florida International University y la Fundación Tadea en Miami reunió a funcionarios clave de Donald Trump, la ONU, la OEA, los ministros de Defensa y Seguridad de Argentina y Guatemala, inversores internacionales, embajadores de América Latina y ex mandatarios de Costa Rica y México. Además contó con la presencia de expositores como el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, y el jefe de la agencia nuclear de la ONU, Rafael Grossi, en el agreste campus de la FIU en Coral Gables.
Seguridad y política
¿Qué novedades destaca de esta edición de la 11° Conferencia de Seguridad Hemisférica,?
Hemos crecido enormemente en cantidad de participantes y en la jerarquía y nivel de los expositores. No nos sorprende porque lo planificamos, pero ver el nivel de los estudiantes y egresados de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) es un motivo de verdadero orgullo. Realmente, año tras año, el nivel de quienes participan aquí constituye un valor extraordinario para Florida y para todos nosotros.
En su exposición de apertura usted señaló que no hay que "replicar recetas pre-hechas" en seguridad, sino que hay que ver la realidad en cada territorio. ¿A qué se refiere exactamente?
Muchos de los ejes que debatíamos hace casi 20 años en nuestro primer seminario en la George Washington University recién ahora empiezan a materializarse. Elementos que venimos discutiendo hace tiempo en el mundo de la seguridad y defensa recién los estamos viendo aplicados. Cuando hablo de no atarse a preconceptos, me refiero a fórmulas que ya demostraron su fracaso. Por ejemplo, antes se discutía si la colaboración y coordinación de información entre países afectaba o no la soberanía. Hoy sabemos que, si un país identifica a un criminal pero no tiene la velocidad para compartir esa información, el delincuente se escapa a otro territorio. Esto es lo que entendemos como preconceptos o viejos esquemas que lo único que han demostrado es no tener resultados concretos.
Trump, IA y el crimen organizado
La inteligencia artificial es la gran novedad de este año. ¿Cómo juega esta tecnología en el tablero de la seguridad hemisférica?
Yo creo que todos los avances tecnológicos, entre ellos la inteligencia artificial, vienen a ser herramientas que ayudan o complementan las posibilidades de avanzar en estos temas concretos. No es lo mismo una comunicación de hace años a que hoy dos ministros de distintos países se comuniquen instantáneamente por WhatsApp, por dar un ejemplo. Sin embargo, no siempre las nuevas tecnologías como la inteligencia artificial se usan para el bien. Lamentablemente el delito tiene una velocidad de mutación y adaptación gigantesca a las nuevas herramientas defensivas.
¿Qué significa para la región que Estados Unidos esté volviendo a mirar hacia el sur de la mano de Trump?
Es una gran noticia para este hemisferio, una novedad importante. Estados Unidos, que es uno de los líderes del mundo, pasó mucho tiempo sin prestar atención a la región. Ahora vemos hechos concretos: están convocando a reuniones y proponiendo trabajar de forma conjunta en planes y flujo de información, siempre respetando la legalidad y el marco jurídico de cada país.
¿El color político de los gobiernos de turno tiene impacto en la seguridad?
Para nada. La seguridad ya no tiene que ver con si los países tienen posiciones progresistas o conservadoras, si son más populistas, más de izquierda o más de derecha conservadora. La seguridad es la seguridad. El crimen organizado es el mismo en cualquier latitud, en cualquier parte del mundo, y el terrorismo internacional funciona exactamente igual.
Cambios en Venezuela y expectativa en Cuba
Respecto a Venezuela y Cuba, ¿cómo analiza el proceso de cambio que se percibe?
En el caso de Venezuela, tomo las palabras del Secretario de Estado, Marco Rubio, sobre una transición. Lo curioso es que esa definición de "transición" es la que también se escucha públicamente desde los líderes que hoy gobiernan Venezuela. Parece haber un acuerdo para hablar en esos términos y uno aspira a que culmine en buenos resultados. En cuanto a Cuba, la gente la está pasando muy mal; no se puede vivir sin luz, sin medicinas ni combustible. Entonces, pensando en la gente uno visualiza que estamos próximos a cambios importantes.
Marco Rubio - 25-2-26 - AFP
La injerencia China en América Latina
Usted mencionó la injerencia de potencias extra-hemisféricas, con el foco en China. ¿Cómo ve esa presencia en la región?
China no deja de actuar en temas sensibles que cuestionan la seguridad nacional y regional. No hay que imaginar una invasión de tropas clásica; la invasión es económica, de recursos y de inteligencia. En Argentina vemos una ciudad iluminada dentro de nuestras aguas territoriales depredando nuestra riqueza ictícola sin límites. A eso sumamos la intención de poner bases y puertos de aguas profundas en el sur, o los centros de observación en Neuquén y San Juan con clara sospecha de uso dual, tanto militar como científico. No son miradas conspirativas, son realidades.
¿Esa influencia se extiende también a la infraestructura y los recursos estratégicos?
Absolutamente. Está la preocupación por el litio en Bolivia y Argentina, y la presencia de compañías de comunicación vinculadas al ejército chino que buscan despliegue en la región. Hay que actualizar la mirada: la invasión hoy es sobre los recursos y los elementos de inteligencia y comunicación.
Bandera de EEUU y el emblema nacional de China. AP
Irán y Medio Oriente
Por último, ¿cuál es su reflexión sobre la tensión en Medio Oriente e Irán?
Estados Unidos, Israel y otros, vienen exigiendo, ya sea cuando se tomaron las acciones directas militares sobre Irán pero también después durante las negociaciones, que Irán renuncie a su capacidad nuclear, porque no solo es un peligro para Medio Oriente, sino para la humanidad toda. Los argentinos no hablamos de supuestos: nosotros ya fuimos víctimas de Irán en los años 90 con los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA. Israel también fue víctima el 7 de octubre a través de los brazos de Irán como Hamas, y sigue recibiendo misiles de Hezbollah desde el Líbano. Esto debe tener una solución; no puede ser que un Estado terrorista pretenda regular el precio del petróleo mundial o decidir quién pasa por el Estrecho de Ormuz.