A casi ocho meses de la operación militar con la que Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores para trasladarlos a Nueva York y juzgarlos, el chavismo sigue en el poder. Con Delcy Rodríguez al mando, Venezuela transita un escenario político cargado de incertidumbre que David Smolansky analiza en entrevista con El Observador USA desde Washington, donde actúa como delegado de María Corina Machado, la principal líder de la oposición.

En 2017, siendo alcalde del municipio El Hatillo en Caracas, tuvo que abandonar el país tras ser destituido arbitrariamente por Maduro. Licenciado en periodismo y con una maestría en políticas públicas por la Universidad Johns Hopkins, se desempeñó como enviado especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para coordinar la respuesta internacional a la crisis desatada por la masiva emigración de venezolanos. Junto a la actividad política, lidera el Miranda Center for Democracy, una organización dedicada a promover la gobernanza democrática en la región.

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En el exilio desde 2017 Smolansky es uno de los principales colaboradores de María Corina Machado

“En la acción militar del 3 de enero los venezolanos siempre estaremos agradecidos con el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio. En un país sin Estado de derecho, el uso de la fuerza fue necesaria para que Maduro y Cilia Flores enfrentaran la justicia”, afirma convencido.

Complementa su caracterización del momento actual destacando tres aspectos: la salida de agentes cubanos de Venezuela y el corte del envío de petróleo a la isla, lo que “gradualmente debería tener un impacto en el aparato represivo”; el regreso al país de líderes políticos que habían estado en la clandestinidad o el exilio; y la liberación de cerca de 1.000 presos políticos. “La sociedad ha ido perdiendo el miedo y vuelven las protestas, aunque la situación sigue cuesta arriba”, resume.

Inmediatamente destaca que, más allá de esto, “hay temas neurálgicos que tienen que acelerarse” y afirma: “Necesitamos un cronograma electoral que desemboque en una elección presidencial libre y transparente”.

Traslado de Maduro y Flores al tribunal donde son juzgados en Nueva York

Para ello, explica que la diáspora, “4 o 5 millones de venezolanos mayores de edad”, debe poder votar, que el registro electoral se actualice, que se restituyan los derechos políticos, un Consejo Nacional Electoral autónomo y “obvio que también hace falta un sistema de justicia independiente y una Fuerza Armada con un rol institucional, que respete lo que los venezolanos expresemos el día de la elección”.

¿Qué expectativa tiene respecto a la fecha de esas elecciones presidenciales?

Deben ser lo más pronto posible. María Corina Machado en eso ha sido muy transparente: presentó a inicios de año el plan de las 40 semanas, que era el periodo ideal para tener elecciones presidenciales libres, con varias de las acciones que ya mencioné. Es muy importante que se convoquen cuanto antes.

El diálogo y Machado

Un elemento clave en la coyuntura es la mesa de negociación entre el gobierno de Delcy Rodríguez y la oposición representada por miembros de la Asamblea Nacional elegida en 2015. ¿Por qué Machado no forma parte de la mesa?

Su comunicado con Edmundo González me pareció impecable, muy nítido. Ahí es muy transparente al decir que no fueron tomados en cuenta ni consultados. Sin embargo, ellos no van a entorpecer ninguna acción que libere a los presos políticos y que desemboque en una elección presidencial libre y transparente.

¿Por qué toma esa estrategia el Departamento de Estado de Estados Unidos, que ha sido determinante para crear esta mesa de negociación?

La verdad no lo sé, creo que esa respuesta debe darla la administración actual de Estados Unidos. La comunicación de María Corina Machado no solamente con la administración, sino con la Cámara de Representantes, con el Senado y muchos otros factores en Washington se ha mantenido. Ella es una mujer de palabra y ha dicho que va a volver a Venezuela, y estoy seguro de que la veremos en Venezuela pronto, en cualquier momento.

Firma del primer acuerdo de la mesa de negociación

¿Con este proceso Venezuela va camino a recuperar la democracia?

Tiene que desembocar en un sistema democrático, lo que empezó el 3 de enero no puede darse por concluido hasta que en Venezuela haya libertad. También estoy consciente de que las transiciones no se construyen de un día para otro, mucho menos en un sistema tan criminal como el que hemos padecido con las riquezas que tiene el país, la economía ilícita y actores externos autocráticos como Irán, Rusia y China, además de grupos armados irregulares como el ELN y las FARC.

Usando un término muy venezolano, esto no se puede achinchorrar: el Delcynato no puede quedarse en stand-by en el poder, esto tiene que tener un fin, y por eso hemos sido tan tajantes con unas elecciones libres y transparentes.

La tutela de Washington

¿Cómo caracterizaría el rol que está teniendo Delcy Rodríguez como presidenta encargada?

Es una tutelada, obligada a seguir órdenes después del 3 de enero porque sabe que, como dijo el propio presidente Trump, podía terminar igual o peor que Maduro. Es una comunista inspirada en Fidel Castro, artífice de las relaciones de Chávez y Maduro con Irán, China y Rusia.

No es una socia confiable a largo plazo y eso debe cambiar lo más pronto posible, porque en cualquier momento puede dar una puñalada por la espalda a cualquiera que hoy intenta entablar una relación diplomática o económica con ella. Es la misma que apoyaba expropiaciones y nacionalizaciones, no cree en el capitalismo, en el libre mercado ni en la propiedad privada.

La primera fase de la mesa de negociación culminó con un acuerdo para reformar el Tribunal Supremo de Justicia nombrando a todos los magistrados. ¿Qué opina de este paso?

Hay que esperar que eso arroje resultados, no hay que adelantarse. Desde los tiempos de Chávez, y sobre todo con Maduro, ha habido más de 20 rondas de diálogo, muchas con facilitación internacional, y el régimen las ha usado para desmoralizar a la gente, ganar tiempo para mantenerse en el poder e incluso fracturar a la comunidad internacional. Ojalá esta sea diferente.

Algo que diferencia esta negociación es el tutor, la presencia de Estados Unidos.

Eso es lo que la hace diferente. Siempre estaré mil veces más a favor de tener a la administración de Trump y especialmente al secretario Rubio siendo más que un facilitador, un tutor como mencionas de estas negociaciones, que al español José Luis Rodríguez Zapatero, que extorsionaba con presos políticos y se enriqueció con el dinero de los venezolanos. No hay discusión: es un elemento distinto y además es diferente a raíz de lo que ocurrió el 3 de enero. Pero hay que esperar qué arrojan estas conversaciones.

Marco Rubio secretario de Estado

¿El resultado que tengan las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos es importante para la negociación en Venezuela?

No necesariamente. Este proceso lo lidera la administración de Estados Unidos. Sin embargo, el Congreso ha tenido un rol muy proactivo: hace apenas dos semanas vimos una resolución bipartidista de siete senadores que exigía elecciones libres, liberación de todos los presos políticos, seguridad mencionando específicamente a María Corina Machado y al resto de dirigentes democráticos en el exilio para que puedan volver. Hay muchos congresistas de ambos partidos muy comprometidos con esta agenda. Además, siempre se decía que solo los legisladores de Florida estaban pendientes de Venezuela. Hoy están involucrados representantes y senadores de muchísimos estados.

EEUU y la Fuerza Armada

¿Puede haber transición en Venezuela sin abordar el tema de la Fuerza Armada?

A título personal creo que es un tema esencial, hay que hablar del elefante en el cuarto. La Fuerza Armada Nacional ha sido el principal pilar para sostener a la dictadura. Venezuela tiene más de 2.000 generales; para ponerlo en perspectiva, son más generales que toda la OTAN. Y esos generales lamentablemente no han estado al servicio de la nación ni de la gente, sino de una élite que, producto de actividades ilícitas, corrupción y lavado de dinero, se ha perpetuado en el poder.

En la elección de julio de 2024 vimos una Fuerza Armada que convalidó el fraude electoral. ¿Qué ha cambiado desde entonces, la oposición ha creado puentes para darle piso al gobierno que surja de unas eventuales elecciones?

Es una muy buena pregunta. Hay un rol muy importante que están teniendo los Estados Unidos desde el 3 de enero, porque evidentemente hubo oficiales que colaboraron con esa operación. Eso cualquiera que haga un mínimo de investigación sabe que ocurrió. Ahora, no generalizo: la Fuerza Armada, yo no cuento la Milicia, tiene la Aviación, la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional, que es la que más ha actuado en contra de la población, y eso debe cambiar. Estados Unidos está haciendo un trabajo silencioso del que nos daremos cuenta en un tiempo.

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