El mercado inmobiliario latinoamericano funciona, en buena medida, como una jungla. La falta de exclusividad en las operaciones, la competencia entre brokers y la dependencia de los grandes portales generan conflictos entre inmobiliarias y dificultan, para los consumidores, distinguir quién ofrece un servicio profesional y quién simplemente intermedia en una transacción.

Sobre ese diagnóstico nació Spicytool, una startup fundada en diciembre de 2025 en Punta del Este por los argentinos Alejo Dogliani, Nicolás Eliceche y Hernán Racciatti. Su propuesta combina un CRM —sistema de gestión de relaciones con clientes— con herramientas de inteligencia artificial para ayudar a las inmobiliarias a generar demanda propia, clasificar potenciales compradores o inquilinos y automatizar parte del proceso comercial.

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La empresa acaba de captar una inversión de 220.000 dólares en una ronda liderada por NAR Reach, el programa global de innovación de la National Association of Realtors (NAR), la Asociación Nacional de Corredores Inmobiliarios de Estados Unidos. Según Dogliani, se trata de la primera inversión de ese programa en América Latina.

“Nosotros no solo somos su primera inversión en la región, sino que además ellos nos vinieron a buscar”, afirma el cofundador ante El Observador USA.

Alejo Dogliani es uno de los cofundadores de Spicytool

La ronda también contó con la participación de Draper Angel Club, la red de inversores vinculada al empresario estadounidense Tim Draper. Además, Spicytool fue seleccionada por Draper University para participar durante un mes y medio en Silicon Valley, una experiencia que los fundadores consideran estratégica para la expansión internacional.

Generar demanda propia

El punto de partida de Spicytool es una crítica al modelo predominante en el sector. En buena parte de América Latina, las inmobiliarias destinan una proporción significativa de su presupuesto a publicar propiedades en portales como Mercado Libre, Zonaprop o Inmuebles24.

Para Dogliani, esa dependencia se volvió cada vez más costosa. La visibilidad dentro de los portales está determinada principalmente por la inversión publicitaria y la puja económica, más que por la calidad del servicio o la capacidad del broker.

“Los primeros lugares son limitados y aparecer ahí depende cien por ciento de cuánto pagás. No depende de si sos bueno o malo”, sostiene.

Spicytool busca modificar esa lógica mediante campañas propias en Google y Meta. La plataforma ayuda a las inmobiliarias a atraer contactos desde esos canales y luego utiliza agentes conversacionales de IA para identificar cuáles tienen mayores probabilidades de convertirse en operaciones concretas.

El objetivo es que el broker no reciba simplemente una lista de consultas, sino información previa sobre cada potencial cliente: qué propiedad busca, cuál es su presupuesto, en qué zona está interesado y en qué etapa del proceso se encuentra.

“Buscamos que, cuando el broker se contacte con el cliente real, ya sepa quién es, qué busca y qué le interesa”, explica Dogliani.

Todo el proceso se desarrolla principalmente a través de WhatsApp. Las inmobiliarias conectan los teléfonos de sus agentes a la plataforma y, desde allí, Spicytool conversa automáticamente con los contactos que llegan desde distintos canales, los califica y los asigna al estado correspondiente dentro del proceso comercial.

Según la compañía, el costo de un contacto calificado puede ser entre tres y cuatro veces inferior al de un lead obtenido mediante los portales tradicionales.

El problema de la atribución

Además de la generación y clasificación de demanda, la startup trabaja en una segunda problemática: determinar a quién corresponde una operación.

Dogliani ejemplifica la situación con una escena habitual. Un potencial comprador encuentra una propiedad publicada por varias inmobiliarias. Primero ingresa al sitio web de una de ellas, luego envía un mensaje por WhatsApp a otra y finalmente llama a una tercera. Si la operación se concreta, aparece la pregunta sobre cuál de todos los intermediarios generó realmente el negocio.

“¿A quién le corresponde la comisión?”, plantea.

El emprendedor asegura que cerca del 40% de las transacciones inmobiliarias tienen algún tipo de disputa informal vinculada con la atribución del cliente o de la comisión. En muchos casos, agrega, los involucrados no llegan a una instancia judicial porque el costo del conflicto supera el beneficio potencial.

Spicytool pretende utilizar la información generada durante todo el proceso comercial para construir un sistema de atribución más preciso. La plataforma puede registrar de dónde llegó el contacto, qué agente interactuó con él, cuánto tiempo llevó cerrar la operación y cuál fue el resultado final.

La meta de largo plazo es desarrollar un sistema de reputación para las inmobiliarias, basado en operaciones y reseñas verificadas. Dogliani lo compara con Google Reviews, aunque aplicado al desempeño de los brokers.

“Si sé quién compró, a cuánto compró, quién atendió el contacto y cuánto tardó en vender, puedo empezar a construir una reputación basada en datos reales”, sostiene.

La idea sería que una persona que busca comprar o alquilar una propiedad pueda evaluar no solo el inmueble, sino también el historial y la calidad del intermediario. “El consumidor podría saber si esa inmobiliaria trabaja bien o mal antes de tomar una decisión”, resume.

Una industria sin reglas homogéneas

El proyecto parte de una particularidad del mercado latinoamericano: en numerosos países, la intermediación inmobiliaria no exige exclusividad. Una misma propiedad puede ser ofrecida por varios brokers, mientras que los mecanismos para establecer quién originó una operación no siempre son claros.

Dogliani considera que esa estructura afecta tanto a las inmobiliarias como a los consumidores. La falta de estándares, afirma, puede deteriorar la calidad del servicio y facilitar que personas sin experiencia suficiente comiencen a operar como agentes.

“Podés considerarte inmobiliario desde el día uno”, dice.

El cofundador también cuestiona algunas iniciativas orientadas a flexibilizar o negociar las comisiones sin acompañarlas con mayores exigencias profesionales. A su entender, una reducción de honorarios no necesariamente se traduce en un mejor servicio y puede terminar favoreciendo a intermediarios con menor preparación.

La preocupación, en última instancia, es que una de las decisiones económicas más importantes para una familia quede sometida a un sistema poco transparente.

Un modelo basado en el consumo de IA

Spicytool eligió un modelo de monetización vinculado al uso de sus herramientas de inteligencia artificial. En lugar de cobrar por cada contacto o por la cantidad de propiedades cargadas, factura según el consumo de tokens de la plataforma.

“Una inmobiliaria que tiene dos meses de alta demanda no queda atada después a una tarifa elevada cuando la actividad baja”, explica Dogliani.

En promedio, una inmobiliaria paga alrededor de 200 dólares mensuales por el uso cotidiano de cinco vendedores. El servicio incluye el procesamiento de llamadas y mensajes durante el mes, aunque el costo final depende del nivel de utilización de las herramientas.

La empresa trabaja exclusivamente con el segmento residencial, desde monoambientes para estudiantes hasta casas familiares, tanto para venta como para alquiler. Por el momento, no apunta al mercado de oficinas ni a los locales comerciales.

Expansión regional

Aunque nació en Uruguay, Spicytool fue concebida desde el inicio como una compañía internacional. Punta del Este funcionó como base por su relevancia dentro del negocio inmobiliario regional y por la concentración de operadores vinculados con propiedades residenciales.

Rambla Mansa de Punta del Este

La empresa desembarcó en Argentina en febrero y en Chile en mayo. También cuenta con clientes en México y planea acelerar su expansión en ese país a partir de la nueva inversión. Colombia aparece como otro de los próximos mercados, con llegada prevista para 2027.

Actualmente, Spicytool trabaja con más de 80 inmobiliarias en los países donde opera, gestiona cerca de 40.000 propiedades y procesa alrededor de 500.000 mensajes mensuales.

Dogliani asegura que la compañía venía creciendo a un ritmo del 25% mensual antes de recibir la inversión y que ahora apunta a elevarlo al 30%. La ronda permitirá ampliar el equipo y acelerar el desarrollo tecnológico, aunque también implicará volver a invertir en crecimiento después de haber alcanzado el punto de equilibrio.

“Si quisiéramos, hoy llegaríamos al punto de equilibrio sin problema. Pero con la incorporación de más personas volvimos a levantarlo para crecer más rápido”, afirma.

La apuesta de Spicytool excede, así, la creación de un CRM para inmobiliarias. Su proyecto es construir una infraestructura digital para un mercado que considera poco transparente: generar demanda sin depender de los portales, automatizar la atención, medir el recorrido de cada cliente y, eventualmente, establecer un sistema de reputación verificable para los brokers.

En una industria en la que la confianza suele depender de recomendaciones informales, la startup busca convertir esa reputación en datos.

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