SpaceX, la nueva cotizante del billonario Elon Musk, experimentó un nuevo repunte en su cotización en la Bolsa de Nueva York superando a Amazon y llegando incluso a superar brevemente a Microsoft, mientras que su capitalización bursátil se acercaba a los 3 billones de dólares.
En su máximo llegó a valer 225,64 dólares por acción, lo que hace que SpaceX alcance una valoración de aproximadamente 2,97 billones de dólares, situándose solo por detrás de Nvidia, Alphabet y Apple entre las empresas estadounidenses que cotizan en bolsa, según un análisis de Yahoo Finance basado en datos de AlphaSpace.
Esto convierte a SpaceX en una de las empresas que más rápidamente han entrado en la élite del mercado estadounidense. Apenas unos días después de su debut en Bolsa, la compañía ya cotiza en el mismo rango de capitalización que las mayores empresas tecnológicas del mundo.
SpaceX y su racha ganadora
Este movimiento culminó una impresionante racha alcista tras su salida a bolsa. Desde su cotización inicial de 150 dólares, SpaceX había ganado cerca del 50% en su máximo del martes, lo que sumó casi 1 billón de dólares a su capitalización bursátil. Desde su precio de salida a Bolsa de 135 dólares, la compañía había subido un 67%.
Este repunte no fue meramente simbólico. En el mismo instante en que SpaceX alcanzó su máximo, Amazon estaba valorada en casi 2,65 billones de dólares y Microsoft en casi 2,93 billones. SpaceX superó cómodamente a Amazon y a Microsoft en su máximo, situándose brevemente entre las cuatro primeras. El repunte se produjo tras una jornada histórica el lunes.
Auge de inversores minoristas
SpaceX sumó aproximadamente 413.000 millones de dólares en capitalización bursátil, lo que la sitúa como la tercera mayor ganancia diaria en el análisis de Yahoo Finance sobre los movimientos diarios de las mayores empresas cotizadas estadounidenses desde 2019.
Este auge también vino acompañado de una avalancha de inversores minoristas. SpaceX se convirtió en la mayor operación de salida a bolsa realizada por inversores minoristas, lo que subraya la rapidez con la que la acción pasó de ser un evento de Wall Street a una inversión impulsada por el mercado general.
Wall Street ya dio su veredicto
La conclusión principal es más sencilla: Wall Street ya no trata a SpaceX como una emisión especulativa. Los inversores la están valorando como una empresa plataforma de gran capitalización, con proyectos como Starlink, defensa, servicios de lanzamiento y ambiciones relacionadas con la infraestructura de IA, todo ello integrado en su propuesta.
Otros analistas dicen que el auge por comprar SpaceX viene de una moda. Nadie quiere quedarse afuera de la empresa que lanzó la oferta pública de acciones más grande la historia. El famoso "Fear of Missing Out" o "FOMO", que describe esa sensación de ansiedad o inseguridad que surge al pensar que otros están viviendo experiencias divertidas, oportunidades rentables o momentos importantes de los cuales uno está ausente, es lo que reina en el mercado financiero por estos días con la empresa favorita de Elon Musk.