Donald Trump vuelve a Butler, la ciudad donde intentaron matarlo, en un intento por reforzar su imagen dura a un mes de las elecciones: "Nunca me rendiré"
Donald Trump regresó este sábado a Butler, Pensilvania, donde sobrevivió a un intento de asesinato. Justo un mes antes de las elecciones, el candidato republicano dio un discurso en el mismo escenario del 13 de julio en un acto de campaña en el que contó con una serie de invitados especiales, entre ellos Elon Musk, y con seguridad reforzada. Pensilvania es un estado clave para los comicios de noviembre, para los que enfrenta una pelea cabeza a cabeza con Kamala Harris.
"El tiempo se detuvo mientras este monstruo atroz desataba maldad pura desde su posición de francotirador, no muy lejos, pero de la mano de la Providencia y de la gracia de Dios, ese villano no logró su cometido", dijo Trump a una multitud concentrada en Butler.
"Hace exactamente 12 semanas, esta noche, en este mismo lugar, un asesino a sangre fría intentó silenciarme", dijo el republicano a los miles de seguidores que lo vitoreaban, esta vez detrás de un cristal a prueba de balas.
Trump calificó al tirador como un "monstruo atroz" y prometió: "Nunca me rendiré", "nunca me doblegaré" y "nunca me quebraré".
El candidato republicano, que sufrió sólo una herida leve en la oreja en el ataque, rindió un homenaje a Corey Comperatore, un ex jefe de bomberos que perdió la vida por quedar en la línea de fuego, y a otros dos asistentes al evento que resultaron heridos cuando Thomas Crooks, un joven de 20 años, disparó desde una azotea. Crooks fue abatido por la policía poco después.
Suspicacias sobre quién ordenó el atentado y un Musk efusivo en el escenario
Trump apeló al miedo a un "enemigo interior, que es más peligroso que el exterior" y dijo que su victoria tiene que ser masiva para que no puedan "robarle" las elecciones, alentando de nuevo las dudas sobre la legitimidad de los comicios si no gana.
"En los últimos ocho años han intentado detenernos para poder llegar a nuestro gran futuro. Me han atacado, me han intentado eliminar con un impeachment, me han imputado, intentado eliminarme de las papeletas de voto y tal vez quizá matarme”, indicó el expresidente.
Trump regresó al mismo escenario al aire libre de su atentado en este pueblo de la Pensilvania rural junto con su compañero de fórmula, JD Vance, el magnate Elon Musk y su hijo Eric, que estuvo acompañado de su esposa, Lara Trump, copresidenta del Comité Nacional Republicano.
El exmandatario dijo que el tirador, que fue abatido por francotiradores, "quiso acabar con el movimiento MAGA. El movimiento más grande que ha visto nunca este país", algo que ha llevado a Trump a convertirse en una figura que ha dejado en la sombra al longevo Partido Republicano.
Musk, que fue ovacionado en el escenario, intervino brevemente para pedir el voto por Trump, recordar que hay que registrarse para votar el 5 de noviembre e incidir en las teorías, no fundamentadas en los hechos, de que los demócratas quieren acabar con el derecho al voto.
"Quieren arrebatarnos nuestro derecho a votar. Si no ganamos no podremos votar nunca más", aseguró Musk, quien entró al escenario a los saltos y con una gorra de MAGA.
Butler, bastión republicano de Pensilvania
El condado de Butler es un bastión republicano, ubicado en el oeste de Pensilvania. En 2016, Trump se impuso por 38 puntos porcentuales, pero su ventaja se redujo a 32 puntos en 2020. En las elecciones de mitad de mandato de 2022, el gobernador Josh Shapiro, demócrata, redujo la diferencia a 12 puntos, aunque obtuvo una victoria abrumadora a lo largo del estado.
Las encuestas anticipan una pelea ajustada en Pensilvania, que con 19 votos para el colegio electoral es uno de los estados pendulares más importantes en la carrera.
Los republicanos esperan que el regreso a Butler le dé un impulso a Trump, cuya imagen se vio fortalecida después de sobrevivir casi ileso al intento de asesinato de julio. El ex mandatario, que ha hecho de la inmigración un tema central de su campaña, asegura que un gráfico sobre los cruces en la frontera con México le "salvó la vida". Trump giró en momento la cabeza para señalar el gráfico y eso hizo que las balas apenas lo rozaran.
No obstante, algunos dentro del partido temen que el candidato republicano no aproveche el momento debido a su retórica cada vez más agresiva, como sus comentarios recientes pidiendo a la policía ser "realmente dura" con los sospechosos y sugiriendo que la vicepresidenta Kamala Harris está “mentalmente incapacitada”, apuntó NBC News.
Los votantes latinos de Pensilvania, el estado que definirá la elección
En el "swing state" de Pensilvania hay además más de 615.000 votantes latinos, con una fuerte presencia de puertorriqueños.
De hecho, el Comité Nacional Republicano (RNC) inauguró una oficina dedicada a los votantes latinos en Reading, la ciudad -aparte de Filadelfia- con la mayor concentración de esta clase de residentes en el estado de Pensilvania. El objetivo es sumar electores hispanos para Trump.
La apertura de la oficina es parte de la campaña "Latinos Americanos por Trump". Unos 36 millones de latinos estarán habilitados para votar este año, casi cuatro millones más que en 2020.
La seguridad, reforzada
Después del atentado de julio y de un intento de asesinato en su campo de golf en Florida el mes pasado, cuando un hombre fue detenido por el Servicio Secreto tras aproximarse al lugar armado con un rifle AK-47 con mira telescópica, la seguridad fue reforzada en su vuelta a Butler.
Por ejemplo, el perímetro de seguridad en torno al lugar del acto fue establecido mucho antes de lo habitual, consignó ABC News. Además, Trump estuvo rodeado de un vidrio blindado, tal como ocurrió en los eventos al aire libre desde el ataque de julio, se posicionaron escuadrones de francotiradores en varios edificios cercanos y se desplegó un dron de vigilancia sobre el evento.
El Servicio Secreto quedó bajo la lupa tras los intentos de asesinato y fue fuertemente criticado por las fallas de seguridad. De hecho, el ataque de julio derivó en la renuncia de Kimberly Cheatle, jefa del Servicio Secreto desde agosto de 2022, que reconoció que supuso el "mayor fallo operativo" de la agencia "en décadas".