Estados Unidos celebrará en menos de tres meses unas elecciones de medio mandato claves para el Partido Demócrata, que busca arrebatarle la mayoría en el Congreso a los republicanos de Donald Trump. Las últimas primarias hacia las midterms mostraron un fuerte impulso del ala progresista del partido, que pelea la centralidad con el establishment. En las votaciones de este martes, la izquierda se anotó una nueva victoria en Minnesota, pero sufrió un inesperado revés en Wisconsin, donde se impuso el candidato moderado.

En una contienda donde se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, los demócratas buscan capitalizar el descontento político y económico para revertir las mayorías que le permitieron a Trump gobernar con el Congreso a favor los primeros dos años de su mandato.

más Noticias

Históricamente, las elecciones de mitad de mandato no suelen ser favorables para el partido oficialista. Sin embargo, en las filas republicanas apuestan a que las dinámicas locales pesen más que el clima nacional. Mientras confían en la posibilidad de retener el Senado, el control de la Cámara de Representantes se perfila como el terreno más disputado de la elección.

Una mayoría en la cámara baja le permitiría a los demócratas avanzar con un proceso de destitución. De hecho, Trump advirtió ya en enero que si los republicanos perdían las midterms podría enfrentar un impeachment. "Tienen que ganar las elecciones de medio mandato. Porque si no las ganamos, encontrarán una excusa para hacerme un juicio político. Me destituirán", aseguró poco después de la operación miltar con la que EEUU capturó a Nicolás Maduro en Venezuela.

El republicano es el único presidente en la historia de los Estados Unidos en ser procesado por la Cámara de Representantes en dos oportunidades. El primer juicio se inició en 2019, bajo cargos derivados de las acusaciones de presionar a Ucrania para investigar al entonces candidato demócrata, Joe Biden. El segundo tuvo lugar en 2021, cuando fue acusado de "incitación a la insurrección" por su papel en el asalto al Capitolio del 6 de enero. En ambos casos, el impeachment no avanzó porque no se logró la supermayoría de dos tercios necesaria en el Senado.

Además de la disputa legislativa, en los comicios del 3 de noviembre se elegirán gobernadores en 36 estados del país, de los que 18 actualmente están gobernados por republicanos y otros 18 por demócratas. A la vez, 15 de los que dejan el cargo no podrán postularse, porque tienen un mandato limitado. De estos, seis son demócratas y nueve republicanos.

Minnesota sostiene el avance del progresismo

La contienda electoral se da en medio del avance de una nueva ola progresista dentro del Partido Demócrata. Una de sus figuras más representativas es el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. El dirigente, que se define como socialista democrático, no solo se impuso en las elecciones a la Alcaldía, sino que el mes pasado impulsó el triunfo de varios de sus aliados en las primarias de distritos clave del estado.

La semana pasada, el progresista musulmán Abdul El-Sayed venció en Michigan a la moderada Haley Stevens, que ocupaba una banca en la Cámara de Representantes desde 2019, y se quedó con la nominación al Senado.

Y este martes hubo una nueva interna en Minnesota, donde la demócrata de izquierda Peggy Flanagan se impuso con 59% de los votos sobre su rival moderada, Angie Craig, y será la candidata para reemplazar a la senadora saliente Tina Smith.

La vicegobernadora Flanagan contó con el respaldo de Smith y de destacados senadores de izquierda, entre ellos Bernie Sanders y Elizabeth Warren, mientras que Craig fue apoyada por demócratas que sostenían que era la opción más segura para las legislativas, a partir de su historial de victorias en elecciones reñidas.

Uno de los cuestionamientos de la ganadora a su rival fue el apoyo de Craig a la ley Laken Riley, que permite la deportación de un inmigrante indocumentado sólo con una acusación por un delito menor, como robo o hurto, sin que haya una condena. La política migratoria es clave en el estado, donde se generó una ola de rechazo por el despliegue del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza. Además de las violentas redadas, la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes migratorios provocó indignación.

"Me siento verdaderamente honrada y conmovida de ser la nominada demócrata de Minnesota para el Senado de Estados Unidos. Gracias, Minnesota, por todo", escribió Flanagan en X, según recogió la agencia AFP. La vicegobernadora parte como favorita para la votación de noviembre, en la que se enfrentará a la comentarista deportiva Michele Tafoya, que se presenta por primera vez.

Wisconsin apuesta por la moderación

En Wisconsin, la interna definía la candidatura para reemplazar al actual gobernador, el demócrata Tony Evers. En este caso, el centrista David Crowley derrotó por escaso margen a su rival de izquierda, Francesca Hong, quien era la favorita de los sondeos. Según diversas proyecciones, se impuso por alrededor del 39,8% al 39,4%.

David Crowley en campaña junto al actual gobernador, Tony Evers

Crowley, que busca convertirse en el primer gobernador negro de Wisconsin, se presentó como el candidato mejor posicionado para ganarle en noviembre al congresista republicano Tom Tiffany, quien cuenta con el respaldo del presidente Donald Trump.

Aunque la derrota de Hong parezca un freno al impulso progresista, el hecho de que una socialista democrática se acerque a la victoria en un estado clave en disputa parece haber enviado un mensaje claro: hay un malestar imposible de ignorar entre los votantes del partido.

"Hemos construido algo que cambiará la política para siempre", dijo Hong a sus simpatizantes a última hora del martes, cuando aún estaba por definirse al ganador. "El trabajo que hemos hecho será recordado para siempre. Sé que no tenemos los resultados finales ahora mismo, pero lo que sí sé es que estamos listos para seguir luchando", señaló, en declaraciones recogida por la agencia AP.

Francesca Hong

Crowley se había retirado de la contienda el 8 de julio, al decir que no veía un camino hacia la victoria, pero volvió a sumarse diez días después, a menos de un mes de las primarias del martes. Con el respaldo del gobernador Evers, otro moderado que recorrió el estado con él en la última semana, obtuvo la ajustada victoria con el argumento de que era el mejor rival para enfrentar a Tiffany.

El político, de 40 años, es el jefe del condado más grande de Wisconsin desde 2020. Antes de eso, sirvió poco más de tres años en la Asamblea estatal. En 2023, como ejecutivo del condado, Crowley ayudó a encabezar un acuerdo bipartidista en la Legislatura que envió más ayuda estatal a Milwaukee y a comunidades locales.

"Este momento histórico no me pasa desapercibido. Pero ni siquiera estoy pensando en eso porque todavía tenemos trabajo por hacer", dijo en relación a la posibilidad de convertirse en el primer gobernador negro del estado. "El trabajo no está hecho. El trabajo no ha terminado. Mi trabajo no es convertirme en el primero, y si llego a ser el primero, mi trabajo es asegurarme de no ser el último", manifestó.

Temas:

Estados Unidos Elecciones establishment izquierda Partido Demócrata Donald Trump Zohran Mamdani

seguí leyendo