El presidente Donald Trump designó al director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, como su nuevo zar de la inteligencia artificial. Clayton estará a cargo de liderar un nuevo grupo de trabajo del gobierno federal denominado "Fuerza de Superinteligencia (SIF)", en medio de un momento de creciente presión política sobre la Casa Blanca para establecer marcos regulatorios sobre la tecnología ante las advertencias de investigadores sobre sus posibles riesgos.
El grupo de trabajo liderado por Clayton tendrá "la misión de coordinar el esfuerzo del gobierno federal para garantizar que Estados Unidos siga liderando al mundo en superinteligencia, que muchos dicen es más grande que la Revolución Industrial y que internet, y protegerá los intereses y mejorará la vida de todos los estadounidenses", dijo Trump el domingo en una publicación en su red social Truth Social.
La publicación de Trump también decía que el SIF "coordinaría la interacción del gobierno federal con los consumidores, los grupos de interés público, las organizaciones religiosas, los proveedores de infraestructura crítica y las empresas de superinteligencia".
Clayton y su equipo tendrán la función de presentar propuestas "para hacer frente a las amenazas que la IA supone para la humanidad". El grupo tendrá que llevar a cabo estas tareas "evitando al mismo tiempo el exceso de regulación" que penaliza la innovación y la competencia.
El grupo de trabajo estará integrado también por Andrew Ferguson, presidente de la Comisión Federal de Comercio; Emil Michael, director de tecnología del Pentágono; y Scott Kupor, director de la Oficina de Gestión de Personal. Además, como miembros plenos figuran el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el secretario del Tesoro Scott Bessent y la jefa de gabinete, Susie Wiles. El grupo rendirá cuentas a Trump y a Wiles.
Quién es Jay Clayton
Clayton, quien encabeza la Dirección Nacional de Inteligencia y supervisa las 18 agencias de inteligencia de Estados Unidos, conservará ese puesto mientras asume su nuevo rol.
El abogado de 60 años, quien se desempeñó como presidente de la SEC durante el primer mandato de Trump y posteriormente lideró la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, fue confirmado por el Senado en julio. Durante su audiencia de confirmación en el Capitolio, Clayton calificó la IA como un "punto de inflexión", pero que también suponía "una amenaza".
La elección de Clayton llama la atención por su distancia inicial del ecosistema tecnológico. A diferencia del antiguo zar de la IA de Trump, David Sacks, quien asumió con un perfil arraigado en el capital de riesgo de Silicon Valley, Clayton es predominantemente un abogado corporativo.
Pasó la mayor parte de su trayectoria en la firma Sullivan & Cromwell, donde representó a Goldman Sachs durante la crisis financiera de 2008. Aunque cuenta con un título en Ingeniería por la Universidad de Pensilvania, donde también cursó Derecho, y otro en Economía por la Universidad de Cambridge, carece de experiencia directa en el desarrollo de software o tecnología.
La preocupación por el desarrollo de la IA
La conformación de la "Fuerza de Superinteligencia" sucede en medio de crecientes señales de alerta dentro del propio sector y una creciente preocupación dentro del electorado estadounidense. Una encuesta publicada por CNN a findes de septiembre aseguraba que un 82% de los estadounidenses se declaraba "preocupado" por el desarrollo de la IA.
Por su parte, Trump considera esas advertencias exageradas y sostiene que la prioridad de Estados Unidos debe ser mantenerse en la delantera en la carrera contra China. El gobierno afirma que la regulación de esta tecnología frena la innovación de la industria y afecta de manera directa la seguridad nacional.
Donald Trump habla con la prensa tras una reunión con ejecutivos de tecnología sobre inteligencia artificial en la Casa Blanca.
AFP
Una semana antes del nombramiento de Clayton, Trump se reunió con los líderes de las principales empresas tecnológicas en la Casa Blanca, donde anunció la firma de un acuerdo "moralmente vinculante" por el cual las principales empresas de inteligencia artificial se comprometían a establecer estándares voluntarios de supervisión y seguridad. En la misma reunión, en la que Clayton estaba presente, el presidente anunció la firma del decreto para rebautizar formalmente a la IA bajo el término de "superinteligencia".
El encuentro contó con las precencias de Mark Zuckerberg (Meta), Sundar Pichai (Google), Greg Brockman (el presidente de OpenAI), Dario Amodei (Anthropic), Jensen Huang (Nvidia), Alex Karp (Palantir), Jeff Bezos (Amazon) y Elon Musk (X, Tesla, Space X). Por su parte, el jefe de OpenAI, Sam Altman, se quedó en San Francisco.
El anterior zar de la IA
El anterior zar de la IA fue el inversor de capital riesgo y empresario tecnológico, David Sacks. Trump había creado inicialmente el cargo de "Responsable de inteligencia artificial y criptomonedas" para él cuando regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.
Sacks, que ejerció el cargo hasta marzo de 2026 cuando venció su período como "empleado especial del gobierno", continúa como co-presidente del Consejo de Asesores Presidenciales en Ciencia y Tecnología.
Más allá de haber dejado su cargo, Sacks sigue siendo una voz de gran influencia en el ecosistema de la administración Trump. Según informó The Wall Street Journal, el inversor integrará la "fuerza de Superinteligencia" como asesor externo, junto con la ex secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Sacks se posiciona abiertamente en contra de cualquier regulación y sostiene que imponer regulaciones solo lograría que EEUU pierda el liderazgo en la carrera global frente a China.