Tras varios meses de investigación, la FIFA oficializó una sanción disciplinaria contra la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) debido a los cánticos islamofóbicos y racistas emitidos por simpatizantes locales durante el partido amistoso celebrado a fines de marzo frente a la selección de Egipto. El órgano rector del fútbol mundial determinó una multa económica junto con una penalización que afectará la presencia de público en el próximo compromiso oficial del conjunto ibérico.
La medida disciplinaria responde a los agravios que se escucharon desde las tribunas en contra de los futbolistas egipcios.
La multa de la FIFA y el repudio que había expresado Lamine Yamal en aquel partido
Entre las expresiones registradas se entonó la consigna "el que no salta es musulmán", sumado a intensos silbidos dirigidos a los jugadores que profesan dicha confesión religiosa.
Ante este escenario, la FIFA impuso un castigo económico de US$ 20.000 y dispuso una reducción del 15% del aforo para el próximo partido que España juegue como local.
Dicho compromiso tendrá lugar el 15 de noviembre ante Inglaterra en el Estadio Metropolitano de Madrid, en el marco de la Nations League.
El episodio generó en aquella ocasión una fuerte reacción dentro del propio plantel español.
Lamine Yamal de España es tomado por Nicolás Tagliafico de Argentina en la final del Mundiali 2026
FOTO: AFP
Lamine Yamal, una de las grandes figuras de la roja, expresó su repudio ante la actitud de la hinchada: "Sé que iba dirigido al equipo contrario y que no era algo personal contra mí, pero como musulmán, sigue siendo una falta de respeto e intolerable".
Además, la joven estrella enfatizó la necesidad de erradicar estas prácticas del deporte: "Usar una religión como provocación en el campo te convierte en un ignorante y un racista. El fútbol es para disfrutar y animar, no para faltar al respeto a las personas por quienes son o por lo que creen".