El delantero uruguayo Franco Posse habló sobre su gran momento en el Macará de la Liga Pro de Ecuador en una entrevista con Quedó Picando, el programa de deportes del streaming de El Observador, en la que también recordó los momentos difíciles que vivió en sus inicios.
Posse atraviesa uno de los momentos más destacados de su carrera deportiva en el fútbol de Ecuador. Lleva 18 goles acumulados en el año, en medio una campaña histórica con el Macará, segundo en el torneo local y con un paso por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Radicado en Ambato, una ciudad situada en la zona central del país andino, Posse encontró un ecosistema favorable tanto en lo deportivo como en lo humano. El delantero destacó la presencia de una importante colonia de uruguayos en la institución, encabezada por el cuerpo técnico de Alejandro Sanguinetti y con compañeros como Rodrigo Rodríguez y Santiago Etchebarne.
"Me siento cómodo desde el día uno. Tenemos un cuerpo técnico uruguayo, varios compatriotas en el plantel y eso ayuda mucho para mantener las costumbres después de los partidos. Nos juntamos a tomar mate o a mirar el fútbol uruguayo, y eso a uno lo hace estar más cerca de casa", resaltó.
En cuanto a las características geográficas de la ciudad, ubicada a unos dos mil quinientos metros sobre el nivel del mar, el atacante reconoció que los 2.580 metros de altura supusieron un desafío físico inicial, aunque su experiencia previa en el fútbol boliviano facilitó el proceso.
"El cuerpo no está acostumbrado al principio, ya sabía con lo que me iba a encontrar, que me iba a costar la recuperación y que la pelota corre mucho más rápido. Hoy en día, mi cuerpo está súper acostumbrado y me siento cómodo", explicó.
Un nivel competitivo en constante crecimiento
El rendimiento colectivo del Macará sitúa al conjunto celeste como escolta en el campeonato ecuatoriano, a 20 puntos del Independiente del Valle de Joaquín Papa.
Posse valoró la estructura y el orden institucional del fútbol de ese país, al que definió como un mercado altamente competitivo y ordenado que favorece el desarrollo de los delanteros.
Consultado sobre su rendimiento goleador y los hitos de la temporada, el atacante rememoró con especial énfasis el enfrentamiento ante el Santos de Brasil por la Copa Sudamericana, un partido bisagra donde logró convertir un tanto histórico para la institución.
"Cuando estás ahí adentro decís: '¿Contra quién estoy jugando?'. Son superestrellas. Tuvimos la suerte de que Neymar volviera justo en ese partido, se mandó un partidazo y la rompió. Nos llevamos un recuerdo imborrable", recordó el uruguayo, que lamentó que Etchebarne fue quien se llevó la camiseta de Neymar.
Los inicios difíciles y el camino hacia la madurez profesional
Detrás de su presente goleador, la carrera de Pose estuvo marcada por momentos de incertidumbre y dificultades económicas y logísticas. Surgido de las divisiones formativas de Liverpool y con pasajes por Sud América, Argentina, Venezuela y Bolivia, el delantero reflexionó sobre los obstáculos que deben sortear los futbolistas en desarrollo.
"Hice todas las formativas en Liverpool hasta Tercera división, y al ver que no tenía lugar en el plantel principal, me surgió la posibilidad de ir a Independiente. Justo me agarró la pandemia, estaba solo en un apartamento y se suspendió el campeonato. Ahí surgió la posibilidad de ir al Zamora de Venezuela, y después me tocó volver a Uruguay, jugar poco en Sud América y enfrentarme a la realidad de que la vida en la Segunda División es muy dura, con sueldos que no son altos", relató.
Fue durante ese pasaje que el delantero conoció a su actual representante, Daniel Gutiérrez, quien entiende fue fundamental para su crecimiento desde ese momento. Pasó por Mitre de Santiago del Estero y Blooming hasta llegar a Macará, donde hoy es ídolo. "Cuando ahora me toca estar en la situación en la que estoy, lo disfruto mucho más", concluyó.