Ubicada en el centro histórico de Villa Santo Domingo de Soriano, la Capilla de Santo Domingo se erige como uno de los principales testimonios del pasado colonial de Uruguay.

El templo que comenzó a construirse en el siglo XVIII, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1976. A más de dos siglos de su nacimiento, conserva en su interior piezas religiosas únicas en la región.

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Capilla de Santo Domingo

Emplazada sobre calle Florida, entre Cabildo y Lavalleja, dentro del casco antiguo de Villa Soriano, la historia de la Capilla de Santo Domingo está marcada por el bombardeo de 1811, cuando una flota española atacó a la antigua colonia desde el río durante el Grito de Asencio.

¿Por qué visitar la Capilla de Santo Domingo?

La estructura de la Capilla de Santo Domingo fue levantada por iniciativa del presbítero Manuel Antonio de Castro y Careaga a partir de 1772 y las obras finalizaron en 1797. El proyecto correspondió a Juan José Acosta, quien además fue sepultado dentro del edificio. La primera etapa comprendió la nave central y la sacristía, mientras que el campanario se incorporó años más tarde.

Uno de sus episodios más relevantes ocurrió el 4 de abril de 1811, cuando las fuerzas españolas bombardearon el poblado desde el río y provocaron daños en el templo.

Una bala de cañón de 14 kilos que quedó incrustada en uno de los muros de la Capilla de Santo Domingo. Actualmente se exhibe en uno de los camarines del templo.

Otra de las piezas que pueden observarse en la Capilla de Santo Domingo corresponde a la imagen de Santo Domingo de Guzmán, ubicada en el altar mayor, además del Cristo articulado. A sus lados aparecen las figuras de San Juan Evangelista y la Virgen de los Dolores, esta última procedente de Perú y considerada posiblemente una talla inca.

También se conservan representaciones de Nuestra Señora del Rosario, San Francisco de Asís y otros santos con rasgos indígenas.

La visita al templo que resistió también inundaciones puede integrarse a un recorrido más amplio por Villa Soriano, localidad fundada en 1624 sobre el río Negro y considerada uno de los asentamientos europeos más antiguos del actual territorio uruguayo.

El circuito patrimonial incluye el Museo y Biblioteca Regional Casa de Marfetán, donde se exhiben cerámicas indígenas, restos óseos fosilizados, radios, vitrolas, fotos, frascos y medicamentos de las boticas del 1900, elementos gauchescos y documentos históricos originales.

Puerto Villa Soriano

Junto al muelle funciona la Estación Fluvial, instalada en el antiguo Hotel Olivera, un edificio de fines del siglo XIX que también cuenta con protección patrimonial. Allí funcionan un centro de información turística, servicios para navegantes, baños, un espacio para exposiciones y una cafetería con terraza hacia el río Negro.

El paseo también puede continuar hasta el Timbó, ubicado en el acceso a la villa, y por el camino histórico, que reúne otras construcciones protegidas.

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