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Una señal rectangular de fondo azul con un rombo blanco en su interior comenzó a ganar presencia en carreteras de distintos países y despertó dudas entre muchos conductores. Aunque todavía no forma parte de la señalización habitual en Uruguay, ya se utiliza en Estados Unidos, Canadá, Francia y España para identificar carriles con circulación restringida a determinados vehículos.

El cartel indica la presencia de un carril reservado para vehículos de alta ocupación, conocidos por las siglas HOV (High Occupancy Vehicle) o VAO (Vehículos de Alta Ocupación). Su objetivo es fomentar el uso compartido, reducir la congestión del tránsito y disminuir las emisiones contaminantes en los accesos a las grandes ciudades.

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Señal de tránsito azul con rombo blanco interior

En los últimos años, la nación gala amplió el uso de esta cartelería y España también la incorporó a su catálogo oficial de señalización vial. El sistema ya funcionaba desde hace décadas en Norteamérica y forma parte de las estrategias para incentivar el carpooling y optimizar la capacidad de las autopistas, según repasó el portal Discovercars.

¿Qué significa la señal de tránsito azul con rombo blanco interior?

El rombo blanco sobre fondo azul señala que el carril está reservado para vehículos que cumplen determinadas condiciones de ocupación. En la mayoría de los casos pueden utilizarlo automóviles con al menos dos personas a bordo, aunque algunos tramos exigen tres ocupantes o establecen requisitos específicos mediante carteles complementarios.

La señal suele estar acompañada por paneles que indican el número mínimo de pasajeros, los horarios de vigencia o las categorías de vehículos habilitados. Dependiendo de la normativa de cada país, también pueden circular por esos carriles taxis en servicio, autobuses, motocicletas, vehículos eléctricos o de bajas emisiones y automóviles que transportan personas con movilidad reducida.

Señal de tránsito azul con rombo blanco interior

El propósito es disminuir la cantidad de vehículos que ingresan a las zonas urbanas más congestionadas. Al incentivar que varias personas compartan un mismo automóvil, se busca mejorar la fluidez del tránsito y reducir el consumo de combustible y las emisiones de dióxido de carbono.

En Francia, la fiscalización se realiza mediante cámaras y sensores capaces de verificar si los vehículos cumplen con el número mínimo de ocupantes exigido. En España también existen controles y el incumplimiento puede derivar en multas que, según la normativa vigente en ese país, alcanzan los 200 euros.

Temas:

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