Situada en el curso del río Yangtsé, en China, y convertida desde 2005 en la planta hidroeléctrica más grande del mundo tanto en extensión como en capacidad instalada, la represa de las Tres Gargantas se erige como una de las pocas megaestructuras creadas por el ser humano capaces de afectar la rotación de la Tierra.
Construida con 28 millones de metros cúbicos de hormigón y suficiente acero como para levantar hasta 63 réplicas de la Torre Eiffel, su desarrollo demandó la participación de 40.000 personas durante 17 años, con un costo total de 37.000 millones de dólares.
Conforme al cálculo presentado por el científico de la NASA, Dr. Benjamin Fong Chao, la mole de 185 metros de altura detenta desde hace más de una década la capacidad de aumentar la duración del día en 0,06 microsegundos (60 milmillonésimas de segundo).
La razón detrás de esta particularidad reside en el "momento de inercia" o "momento angular", es decir, la resistencia que un objeto opone a los cambios en su movimiento. "Cuanta más masa tenga un objeto y cuanto más lejos esté de su centro de rotación, mayor será su resistencia al giro", explicó el académico.
Para entender el fenómeno generado por la represa china en la Tierra, el portal Science Focus lo comparó con el comportamiento de los patinadores sobre hielo. "Con los brazos extendidos, giran relativamente despacio. Sin embargo, al recogerlos, aceleran drásticamente. Esto se debe a que su momento angular total debe permanecer constante", ejemplificó.
Lejos de ser un caso único, el profesor Maik Thomas y el Dr. Robert Dill, del Centro Alemán de Investigación de Geociencias, mencionaron otras actividades humanas que también tuvieron impacto en la rotación de la Tierra, como la desecación del mar de Aral, que perdió más de tres cuartas partes de su volumen desde 1960.
Situado entre Kazajistán y Uzbekistán, el sitio que fue el cuarto lago salado más grande del mundo antes de que los soviéticos desviaran muchos de los ríos que lo alimentaban para proyectos de irrigación, propició la ralentización de la velocidad de rotación de la Tierra en una magnitud más de tres veces superior al efecto de la presa de las Tres Gargantas.
"El desplazamiento del eje de rotación de la Tierra hacia Canadá debido a la pérdida de masa de hielo en Groenlandia es significativamente mayor", añadieron.
Estos cambios sutiles, provocados tanto por megaestructuras como por transformaciones ambientales, resultan lo suficientemente significativos como para desorientar a las sondas si no se tienen en cuenta adecuadamente.