El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) de Chile identificó como un "flash flood" al fenómeno que provocó el aluvión en Las Condes, Santiago, tras las intensas lluvias registradas el jueves.

Se trata de una crecida repentina que arrastra agua, barro, piedras y otros materiales a gran velocidad, con capacidad para inundar calles, dañar viviendas y poner en riesgo a quienes se encuentran en su recorrido.

más Noticias

El episodio tuvo su epicentro en el sector de San Carlos de Apoquindo, donde el desborde de la Quebrada Honda provocó una corriente que avanzó por zonas residenciales y arrastró vehículos.

¿Qué es un "flash flood" y por qué no se emitieron las alertas preventivas de aviso?

El término "flash flood" se traduce como inundación repentina o crecida súbita. Ocurre cuando el caudal aumenta de manera abrupta y supera la capacidad de un cauce para conducir el agua. En zonas precordilleranas, la pendiente favorece el descenso veloz de la corriente, que puede incorporar sedimentos, rocas, ramas y otros materiales durante su recorrido.

A diferencia de una inundación que se desarrolla gradualmente, este proceso puede avanzar en pocos minutos y dejar escaso margen para reaccionar. La fuerza de la corriente y los elementos que transporta pueden golpear construcciones, obstruir desagües y arrastrar vehículos.

"El aluvión ocurrido en San Carlos de Apoquindo corresponde a un 'flash flood', que significa una crecida rápida de agua que se genera en muy corto tiempo, y que arrastra una gran cantidad de sedimento y materiales que pueden afectar cauces, ríos o laderas", apuntó el director nacional subrogante del Sernageomin, Mauricio Lorca.

En tanto, el subsecretario del Interior de Chile, Máximo Pavez, vinculó el episodio con la intensidad de las lluvias concentradas en pocos minutos. "Es que hay un evento inusual de caídas de precipitaciones extremas en un muy corto período de tiempo: 15 milímetros de precipitaciones en un período extremadamente breve, lo que generó una crecida repentina de la quebrada con arrastre de barro, sedimentos y material vegetal”, remarcó.

Entre las hipótesis sobre los factores que agravaron el impacto, el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, señaló una posible obstrucción en los conductos que permiten el drenaje. "En el sector de Portillo con Avenida La Plaza presumimos el bloqueo, el taponeo del canal subterráneo que permite desaguar habitualmente el agua que escurre por la quebrada”, afirmó.

También mencionó un incendio forestal previo que habría debilitado la cobertura vegetal del terreno, aunque esos elementos fueron planteados como posibles causas y no como conclusiones definitivas.

Biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado, junto a la Directora Nacional de SENAPRED, Alicia Cebrián.

La emergencia además puso el foco en los sistemas de prevención. La directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, explicó que el país no cuenta con un mecanismo específico para monitorear procesos de remoción en masa y anticipar activaciones repentinas de quebradas.

"Esto sucedió de un momento a otro, se activó esta quebrada y produjo todo este aluvión", cruzó Cebrián al explicar por qué no hubo tiempo para realizar evacuaciones preventivas ni enviar una alerta SAE a los celulares. La funcionaria agregó que la región se encontraba bajo alerta amarilla por el sistema frontal, pero que la crecida ocurrió de manera súbita.

Temas:

Fenómeno Chile

Seguí leyendo