Un avión de la aerolínea estadounidense Delta tuvo que aterrizar de emergencia la noche del domingo en el aeropuerto de la ciudad brasileña de San Pablo, después de que uno de sus motores explotara al poco de despegar, en un incidente que terminó sin heridos.
La aeronave, un Airbus 330 con capacidad para unos 300 pasajeros y rumbo a la ciudad de Atlanta, en Estados Unidos, presentó un "problema mecánico" en el motor izquierdo segundos después de emprender el vuelo, según una nota de la aerolínea estadounidense enviada a los medios de comunicación.
El incidente no provocó heridos y el avión pudo aterrizar a los pocos minutos en el aeropuerto, donde fue recibido por un equipo antiincendios, mientras que los pasajeros fueron llevados en autobús de vuelta a la terminal.
Videos grabados por los propios pasajeros y divulgados en redes sociales muestran una llamarada y chispas saliendo de una de las alas, mientras se escuchan los gritos asustados de los viajeros.
"Delta 104, tiene fuego en su ala", le transmitió el controlador aéreo al piloto, según audios difundidos por el portal Aviação Guarulhos JPD.
La aerolínea afirmó en el comunicado que la seguridad de los clientes era su "prioridad" y se disculpó por el retraso que el incidente pudo causar a los viajeros.
Una de las pasajeras, Danielle Willig, en diálogo con el medio local TV Globo aseguró haber sentido un "miedo real a morir" mientras tenía lugar el incidente.
"Nunca había sentido tanta desesperación en mi vida. Ver el avión que no despegaba, que no despegaba. Tener a alguien a mi lado tranquilizándome. Pero nunca había sentido este miedo a volar. Vuelo mucho. Pero era un miedo real a morir. A ver que el avión no despegaba. Solo pensaba en mi familia", dijo.
Con información de EFE