La Justicia condenó a Jonathan Calero a 20 años de penitenciaría por el asesinato de su hijo Jonathan Correa, el adolescente de 15 años que murió tras una golpiza en marzo de este año en el barrio Flor de Maroñas. El fallo hace lugar al pedido formulado en setiembre por la Fiscalía, que sustentó la acusación con testimonios de la madre, familiares y vecinos de la víctima.
La sentencia establece la condena de Calero como autor penalmente responsable de "reiterados delitos de violencia doméstica agravados en reiteración real con un delito de homicidio especialmente agravado". La pena tendrá el descuento del tiempo de detención y de la medida cautelar cumplida, además del pago de los gastos del proceso.
El caso había generado conmoción por la violencia ejercida contra el adolescente y por las denuncias que se habían presentado antes de su muerte. De acuerdo con registros oficiales difundidos durante la investigación, entre 2023 y 2025 hubo 14 denuncias contra Calero. La última había sido presentada por la UTU de Flor de Maroñas, donde estudiaba Correa.
La investigación sobre el homicidio también puso bajo revisión las actuaciones de distintos organismos estatales ante las alertas previas. En marzo, la Suprema Corte de Justicia había iniciado una investigación administrativa para examinar el proceder judicial en el caso y, en junio, había resuelto abrir un sumario a la jueza que había intervenido.
El examen forense, al que tuvo acceso inicialmente El País en su momento, indicó que el adolescente presentaba múltiples lesiones. Además, en una audiencia judicial, la fiscal Sabrina Flores había señalado que su padre lo golpeó con puños, patadas y objetos similares a un cinturón.