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Desde 1968 se mide la calidad del aire en Montevideo, pero recién en 2005 se creó la Red de Monitoreo de la intendencia. La ingeniera química Andrea de Nigris es quien está a cargo de la red –que celebró hace unos días sus casi 20 años– y dice que en este tema Montevideo es de "lo mejorcito de la vuelta" aunque enfrenta algunos desafíos.

Como Montevideo no tiene una presencia industrial fuerte, los componentes que más emite corresponden a los autos y, principalmente, a la quema de leña para calefacción (y también para la cocina).

Los parámetros respecto a la calidad del aire se miden asociados a la combustión. Los contaminantes que se emiten a partir de este proceso son el monóxido de carbono, el dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre –dependiendo del combustible– y partículas (material particulado).

Cuando la combustión es incompleta, se emite más monóxido de carbono y más partículas. Cuando es completa, hay más dióxido de nitrógeno porque el comburente usado es el aire. De Nigris señala que como la nafta es cara se ha mejorado mucho la eficiencia. "La mayoría de los vehículos que tenemos ahora son de buena combustión", señala. De esta manera, se bajó el monóxido de carbono, el dióxido de azufre, las partículas, pero aumentó el dióxido de nitrógeno.

"Vemos un aumento ligero del dióxido de nitrógeno, pero no llegamos a valores de superación del estándar, creo que nunca", dice De Nigris a El Observador.

20 años de la Red de monitoreo de la calidad del aire con la ingeniera a cargo de esta red, Andrea de Nigris, y el intendente Mauricio Zunino

La quema de leña y el invierno

El problema principalmente en Montevideo está en la quema de leña.

La combustión de leña es más fácil que sea incompleta –que es cuando se da con bajo oxígeno o cuando la mezcla del combustible y el oxígeno no es buena– y por lo tanto emite "muchas partículas", más que la nafta y el gasoil.

"¿Cuándo tenemos más emisión? En invierno, porque usamos la leña para calefaccionarnos", señala De Nigris.

Si se consultan los informes semanales en la web de la intendencia, se ve que durante casi todo 2024 la calidad fue entre "buena" y "muy buena", pero en julio hubo varios días con calidad "mala".

En invierno, además, la dispersión de contaminantes es menor que en verano –con la excepción de si hay viento o lluvia– porque el sol tiene menos fuerza.

Las partículas –el material particulado– es muy nocivo para la salud.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en estimaciones de 2019, la contaminación del aire ambiente en todo el mundo "provoca cada año 4,2 millones de muertes prematuras" (es decir antes de la edad promedio de muerte). De acuerdo a la OMS, esta mortalidad se debe a que la exposición a materia particulada fina causa enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cánceres.

Ese año, la estimación de la OMS es que el 68% de esas muertes se debieron a cardiopatías isquémicas y accidentes cerebrovasculares, el 14% a enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, el 14% a infecciones agudas de las vías respiratorias bajas y el 4% por cáncer de pulmón.

Estación de monitoreo de la calidad del aire en Montevideo

¿Diferencia por barrios?

La Intendencia de Montevideo tiene seis estaciones de monitoreo de calidad de aire: dos en Ciudad Vieja, una en Tres Cruces, una en Curva de Maroñas, otra en Portones de Carrasco y otra en Colón. Además, hay una en Carrasco de la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea) del Ministerio de Ambiente, una en el Palacio Legislativo que es de UTE y otra en La Teja que es de Ancap.

Estas últimas dos se pusieron, respectivamente, por la Central Termoeléctrica Batlle y Ordóñez (que hoy en día se usa menos que antaño) en La Aguada y por la de refinería de combustible de La Teja.

Según De Nigris, en ninguno de los dos casos se han registrado problemas.

20240503 - La ingeniera química a cargo de la Red de Monitoreo de Calidad del Aire de Montevideo, Andrea de Nigris, y el director de Desarrollo Ambiental, Guillermo Moncecchi

"La planta de La Teja desde el punto de vista de las emisiones está muy bien ubicada, porque la mayoría de los vientos llevan la emisión hacia mar adentro, hacia la bahía", explica.

De Nigris dice que si se imaginara Montevideo, la calidad del aire sería como una sábana: cuando sube o cuando bajan los valores es en todo el departamento. "La cuenca de aire de Montevideo es una sola, no es lo mismo que las cuencas hídricas", señala.

Sin embargo, en zonas donde se usa más la calefacción de leña es lógico que haya más contaminación también, reconoce la ingeniera química. Y el uso de este tipo de calefacción es más alto en los municipios periféricos –con barrios más pobres–, que en los céntricos –con barrios más ricos–.

Según los datos del último censo, en los municipios A, F y G supera el 20% el uso de este tipo de calefacción, mientras que, por ejemplo, en el B y en el CH está entre 4 y 5% –ahí aumenta la calefacción por electricidad–.

En los informes semanales de calidad del aire se ve que en las semanas de julio donde hubo peores resultados, la estación que registraba más veces nivel "malo" era la de Flor de Maroñas, seguida por Colón y Tres Cruces, aunque también hubo casos en la estación de Ciudad Vieja.

Estación de monitoreo de la calidad del aire en Montevideo

Montevideo a lo largo de los años

Consultada sobre cómo ha evolucionado Montevideo históricamente respecto a la calidad del aire, quien encabeza la red de monitoreo dice que "mejoró mucho en las últimas décadas".

"Cuando nosotros empezamos a medir, el monóxido de carbono y el dióxido de azufre estaban mucho más altos que ahora. No llegábamos a los niveles que en aquel momento se consideraban graves, pero sí es significativo cómo bajó", explica.

Como se había señalado anteriormente, por la mejora de la combustión aumentó el dióxido de nitrógeno, pero tampoco a "niveles significativos" y las partículas disminuyeron.

El material particulado se diferencia entre el grueso (PM10 con partículas de diámetro menor a 10um que pueden inhalarse y entrar en las vías respiratorias) y el fino (PM2.5 de diámetro menor a 2,5um también respirable que puede llegar al torrente sanguíneo), según describe la página web de la red de monitoreo de la intendencia.

A medida que han pasado los años, se han ido cambiando los límites para lo que se califica como calidad "buena" o "muy buena" del aire. En enero de este año, por ejemplo, se modificaron los respectivos al PM10, el PM2.5 y el SO2 (dióxido de azufre) para acompañar el descenso de valores objetivo de calidad de aire que prevé el decreto 135/021 del Ministerio de Ambiente.

Según De Nigris, esto resulta en que valores que hasta 2023 no llamaban la atención, en 2024 sí lo hacen. Obliga a la Red de Monitoreo a "ajustar la lupa".

Temas:

Calidad del aire Montevideo

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