22 de octubre de 2026 20:37 hs

El vicepresidente corporativo de Programación Estratégica de CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), Christian Asinelli, analizó los principales ejes del Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2026, titulado Raíces del Futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe.

El documento pone el foco en cómo ha mutado la ruralidad en el subcontinente durante las últimas dos décadas. Lejos de la concepción tradicional ligada exclusivamente a la ganadería de subsistencia o a la agricultura primaria, el jerarca subrayó que el territorio rural actual diversificó su matriz económica.

"Cuando pensás en el sector rural, lo primero que pensás es en una vaca, en un peón rural. Pero en los últimos años el mundo rural cambió mucho. Hoy son áreas en la región donde la minería es un dato importantísimo de la economía regional, donde el turismo sostenible se hace mucho más evidente y donde empieza a haber servicios", sostuvo Asinelli en Todo un tema de El Observador streaming.

Más noticias

Este cambio de paradigma exige a los gobiernos replantear el diseño de las políticas públicas. Para el organismo multilateral, comprender estas nuevas dinámicas es el paso previo indispensable para transformar el conocimiento técnico en acciones concretas que impacten en la competitividad regional.

La particularidad de Uruguay: alta productividad con baja población rural

Al enfocar el análisis en el plano local, el informe de la CAF destaca el desempeño diferencial que exhibe Uruguay en comparación con el promedio latinoamericano. Mientras que en la región la población rural representa aproximadamente un 18% del total de los habitantes, en territorio uruguayo esa cifra se reduce al 4%.

No obstante esta menor proporción demográfica en el interior, el peso económico del sector primario y agroindustrial uruguayo mantiene una incidencia decisiva en las cuentas nacionales, abarcando dos tercios de las exportaciones totales del país.

"A pesar de tener solamente el 4% de población rural, Uruguay tiene dos tercios de las exportaciones del país que tienen que ver con este ámbito. Eso quiere decir que en los últimos años no solamente pudieron utilizar mejor el territorio, sino que también fueron más productivos y pudieron poner más capital", enfatizó el vicepresidente de CAF.

Asimismo, el representante del banco de desarrollo valoró los indicadores socioeconómicos del medio rural uruguayo, señalando que los niveles de informalidad laboral y de pobreza resultan significativamente inferiores a la media regional, un factor que atribuyó a la continuidad de políticas públicas orientadas al bienestar social y a la formalización laboral.

Innovación tecnológica y reconversión del empleo

La incorporación de nuevas tecnologías en los procesos productivos representa tanto una oportunidad para la eficiencia como un desafío para la retención de empleo calificado en el interior de los países.

Asinelli explicó que la irrupción de herramientas de precisión —tales como drones para monitoreo y tratamientos específicos en cultivos, sumado al desarrollo de tecnología satelital aplicada a la medición de humedad de suelos y variables climáticas— modifica drásticamente las exigencias de mano de obra tradicional, transformando los perfiles requeridos en el sector.

"Hoy la tecnología hace que muchas veces el campo se tecnifique y vos tengas procesos productivos donde antes tenías que revisar hectáreas con personas caminando, y hoy lo puedes hacer con un dron. Eso hace que baje la cantidad de trabajadores rurales como los conocíamos, pero empiezan a aparecer otras cosas: turismo rural, servicios vinculados a la minería y a la ganadería. Hay que pensar en cómo generar nuevos empleos que sean de calidad y estén vinculados a la tecnología", indicó.

Cambio climático, infraestructura y el rezago en materia de riego

Frente a la recurrencia de eventos climáticos extremos, como el fenómeno de El Niño o periodos prolongados de sequía, el directivo de la CAF remarcó la necesidad imperiosa de planificar con una perspectiva de largo plazo. Para mitigar el impacto de las inundaciones y los déficits hídricos, el organismo enfatiza la combinación de obras de infraestructura de gran porte, tareas sistemáticas de prevención urbana y rural, y marcos regulatorios estables que otorguen previsibilidad a los inversores.

En lo concerniente a la gestión del agua, Asinelli apuntó a una debilidad estructural que afecta particularmente a la producción nacional: el escaso desarrollo del riego artificial en comparación con el promedio continental. Mientras la región registra un promedio cercano al 17% de su área cultivada bajo riego, Uruguay se ubica en el orden del 12%.

"América Latina y el Caribe tienen el 30% del agua dulce del mundo; no hay un problema de agua en nuestra región. Lo que hay que hacer es trabajar en una mejor distribución. Ahí es donde la inversión de largo plazo, los bancos de desarrollo, podemos entrar para ayudar a que los países puedan traer inversión con tasas muy razonables y con instituciones que piensan en el desarrollo", concluyó Asinelli, posicionando a la CAF como la entidad financiera líder en la región en proyectos de agua, saneamiento y riego.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos