La polémica en torno a la condena de un asesor del edil blanco de Montevideo Gonzalo Gómez disparó en la opinión pública cuestionamientos —entre muchos otros puntos— acerca del gasto en la Junta Departamental: “¿Cada edil precisa cinco asesores?”, fue una pregunta que se repitió en medios y redes sociales.

Pero la pregunta está mal formulada, debería ser: ¿Cada edil precisa nueve asesores? Es que cada representante departamental tiene un máximo de cinco secretarios, pero puede pedir hasta cuatro trabajadores más en formato de pase en comisión. Este mecanismo —que utilizan todos los organismos del Estado— permite que un funcionario público pase a cumplir funciones en una dependencia diferente, manteniendo el sueldo de la entidad a la pertenece. Es decir, un psicólogo de ASSE que sigue cobrando del prestador de salud, pero se desempeña como asesor de un edil.

más Noticias

El Observador realizó un relevamiento con 10 de los 31 ediles de Montevideo —la mitad oficialista y la mitad opositora y con todos los partidos representados— para conocer cómo se utilizan estos asesores y cómo es el trabajo de los ediles.

El sueldo

Casi todos los ediles parten de la misma premisa."Es un desastre que no cobremos un sueldo. La mayoría tiene que tener un trabajo particular y los asesores lo que hacen es cumplir con algunas tareas que ellos no pueden cumplir”, resumió el edil de Fuerza Renovadora (Frente Amplio) Gonzalo Zuvela.

La Constitución establece que este trabajo es honorario. En 1994 se puso a consideración en un plebiscito —que también incluía otros temas— y la población no aceptó que pasaran a cobrar.

Sin embargo, varios tienen remuneración. Por ejemplo, hay al menos uno que trabaja como asesor de un legislador nacional y más de una decena —por ejemplo los seis del MPP— reciben un sueldo como funcionarios del sector político al que pertenecen. Según supo El Observador, hay al menos uno al que su sector político le paga “en negro” su sueldo.

También cuentan con algunos beneficios. Por ejemplo, los ediles no pagan patente y tienen cerca de 200 litros de combustible para cargar al mes sin costo. Los que se mueven en ómnibus tienen otra ventaja: 720 boletos gratis por mes para repartir entre 15 boleteras. Los ediles de la lista 22 del Partido Nacional intentaron el año pasado terminar con ese último beneficio, hasta el momento sin éxito.

“En la Junta se labura como si fuera el Parlamento. Hay una carga horaria muy importante. Un laburo en situación de dependencia en paralelo es muy difícil que puedas tener”, dijo un edil de la coalición.

Entre los que no se dedican “full time” a la labor legislativa, hay abogados, docentes universitarios y un trabajador de un puesto de frutas y verduras.

"A las 5 voy al mercado a comprar, en la mañana atiendo y después voy a la Junta. Termino a las 20 y a veces tengo que seguir entregando pedidos. Tengo que sustentar lo que me da de comer", contó el edil de la lista 711 del Frente Amplio Diego Romaniello.

Otro que trabaja como docente universitario, que antes de asumir pidió explícitamente a su sector que no se lo remunere, reconoció: “Hay ediles que están todo el día en la Junta, yo no soy uno de ellos, no puedo estar”.

Aquí entran en escena los asesores.

Los secretarios y los pases en comisión

Los ediles reciben cada mes una partida de secretaría de alrededor de $262.000. Con los descuentos impositivos aplicados, el dinero ronda los $190.000. Casi todos lo utilizan para contratar a cinco personas. Algunos tienen menos empleados, pero el monto que reciben no disminuye, sino que aumenta el salario de cada uno. Por ejemplo, el condenado Pablo Leiva recibía $52.000 (sin aplicar descuentos) como asesor de Gómez.

Los ediles no pueden quedarse con el dinero, puesto que tienen que presentar cada mes los recibos de pago a sus empleados. Sin embargo, uno de ellos alerta: “Nadie controla si después el que recibe el dinero no hace un aporte de, por ejemplo, $10.000 al sector político que lo contrata, o al edil que lo contrató. En este país los sectores se bancan también con el aporte de las personas rentadas”. El coalicionista Guillermo Kruse —independiente, pero que en las elecciones apoyó a Martín Lema y fue electo con su lista 815— suma: “Nadie controla si te di $52.000 o menos”.

Además de los cinco secretarios, los ediles pueden pedir hasta cuatro pases en comisión.

Pero en este caso no es automático. Los organismos del Estado pueden negar el traspaso de funcionarios a los ediles, a diferencia de lo que ocurre con los pedidos de diputados y senadores, que deben ser aceptados. De hecho, según consta en una solicitud de acceso a la información pública a la que accedió El Observador, 11 ediles opositores tuvieron casos de negativas de pases en comisión. En el oficialismo también varios manifestaron su descontento: "Hace rato quiero uno para trabajar en comunicación que no sale de la Intendencia de Montevideo".

Así las cosas, en total, de los 10 ediles consultados hay dos que tienen cuatro asesores, uno que tiene cinco, tres que tienen seis, uno con siete, dos con ocho y uno con nueve.

“El edil está extremadamente bastardeado en su rol, nadie reconoce el trabajo que hace. Estudiamos un presupuesto de US$ 1.000 millones anuales, préstamos extrapresupuestales, legislamos, autorizamos excepcionalidades, multas, exoneraciones, recategorizaciones de suelo. Cada expediente lleva mucho tiempo y precisas un equipo de trabajo”, argumentó la nacionalista Laura Soto.

¿Qué hacen los asesores y quién los elige?

Cuando el edil Gómez vuelva de su viaje a China, una de las preguntas que deberá responder es quién contrató a Pablo Leiva, el narcotraficante condenado. Es que no todos los asesores son elegidos por los ediles.

La mitad de los consultados —aplica al oficialismo y la oposición— reconocieron que los sectores políticos les “sugirieron” o les impusieron al menos un nombre. Varios mencionaron que eligieron a uno o dos secretarios de su confianza y que el resto fue designado por el sector político.

Consultados sobre las tareas que cumplen los asesores, todos los ediles mencionaron que tienen entre uno y tres secretarios personales.

Además, ocho de los ediles consultados tienen un abogado contratado y la misma cantidad tiene un contador para ayudarlos con los temas presupuestales. Al menos tres tienen encargados de comunicación y redes sociales y seis (casi todos del Frente Amplio) mencionaron tener asesores que los “acompañan en territorio”, por ejemplo para hacer las recorridas en los barrios.

También abundan los pases en comisión de empleados de las intendencias, tanto de Montevideo como de otros departamentos —Canelones, Salto, Florida, San José y Artigas, por ejemplo— que “ayudan en temas municipales”.

Luego, las tareas de los demás asesores cambian según la prioridad de los ediles: uno tiene un arquitecto, otro una psicóloga porque le “interesan los temas de salud mental”, entre otros temas.

Pero no todos cumplen tareas. O al menos no en la Junta. “Hay personas que figuran como secretarios míos, pero muchas veces las actividades que cumplen son para el partido y no para la Junta”, reconoció un edil. Otro, de un sector diferente, menciona algo similar: "Trabajan para el sector. También para mí, pero si el sector los precisa los pide".

El coalicionista Kruse reconoció que "en realidad hay algunos (asesores) que no hacen nada".

"Fueron un pedido de alguien y cumplí. Dos pases en comisión fueron pedidos políticos, uno del Partido Nacional y otro del Partido Colorado. Casi no tendría trabajo para darles, a menos que se autogeneren un proyecto legislativo. Lo hice porque pertenezco a la coalición”, aseguró.

¿Cuánto trabaja un edil?

"Hay ediles que trabajan más y ediles que trabajan menos", sugiere un opositor. Varios, de ambos bandos, respaldan esa afirmación.

"Yo trabajo entre seis y siete horas por día", aseguró un edil. "¡Eso es imposible!", le respondió Kruse, que sugirió que el máximo trabajo para un curul es de "20 horas semanales".

Varios aseguraron que trabajan "24/7". “En mi caso, no son menos de 40 horas semanales. Contá las horas en la Junta, en las comisiones, reuniones de bancada, reuniones con vecinos, recorridas por barrios, estudio de los temas. Hay expedientes de comisiones 500, 600 carillas, entonces te lleva un montón de tiempo prepararlos”, dijo el edil de la Vertiente Artiguista Pedro Pastorín.

Temas:

Junta Departamental Edil

Seguí leyendo