Las enfermedades cardiovasculares provocaron 8.184 muertes en Uruguay durante 2025 y se mantuvieron como la primera causa de fallecimiento en el país, pese a que la mortalidad asociada a estas patologías registra una caída sostenida en la última década.

Así surge de información del Ministerio de Salud Pública (MSP) a la que accedió El Observador, elaborada por el equipo técnico del Área de Epidemiología y Estadística de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular.

más Noticias

Las 8.184 muertes por enfermedades cardiovasculares representaron el 23,5% de las 34.860 defunciones registradas durante 2025. En paralelo, durante 2024 hubo 28.202 egresos hospitalarios por estas patologías entre personas de 15 años o más, equivalentes al 11,7% de los egresos analizados.

Los datos muestran, sin embargo, dos tendencias que avanzan en sentidos diferentes: la mortalidad cardiovascular disminuye, pero las hospitalizaciones aumentan.

Las muertes cardiovasculares bajaron 20% en una década

Entre 2015 y 2025, la tasa de mortalidad cardiovascular ajustada por edad cayó 20,3%, mientras que la mortalidad por todas las causas descendió 3,5% durante el mismo período.

La tasa cardiovascular pasó de 294,4 muertes cada 100.000 habitantes en 2015 a 234,8 en 2025.

Pese a esa evolución, las enfermedades cardiovasculares continúan teniendo un peso significativo en la mortalidad y en la utilización de los servicios de salud.

Tres grupos explican más de la mitad de las muertes cardiovasculares: las enfermedades cerebrovasculares representaron el 23,3%, las enfermedades isquémicas el 21,7% y la insuficiencia cardíaca el 13%. En conjunto concentraron el 58% de las defunciones cardiovasculares de 2025.

Las hospitalizaciones aumentaron

Mientras disminuyó la mortalidad, los egresos hospitalarios asociados a enfermedades cardiovasculares mostraron la tendencia contraria.

Entre 2020 y 2024, la tasa de egresos cardiovasculares entre personas de 15 años o más aumentó 6%, al pasar de 928,9 a 984,4 por cada 100.000 habitantes. En ese mismo período, el total de egresos analizados creció 17%.

El envejecimiento de la población aparece como uno de los elementos relevantes hacia el futuro. Las proyecciones presentadas indican que, incluso si las tasas de hospitalización por edad de 2024 permanecieran constantes, el número de egresos cardiovasculares podría pasar de 28.200 en 2024 a 39.400 en 2050, un incremento de 39,7% explicado por el cambio demográfico.

En Uruguay había unas 147.000 personas de 80 años o más en 2025 y se proyecta que serán 252.000 en 2050, un crecimiento de 71%. A su vez, la población de 65 años o más pasaría de representar el 16,1% en 2025 al 24,1% en 2050.

Los hombres tienen una mortalidad cardiovascular 62% mayor

Los datos también muestran una importante diferencia entre hombres y mujeres. En 2025, la tasa ajustada de mortalidad cardiovascular entre los hombres fue 62% superior a la de las mujeres: alcanzó las 303 muertes cada 100.000 habitantes, frente a 186,8 entre las mujeres.

La diferencia se mantiene incluso después de ajustar los datos para comparar poblaciones con una misma estructura de edades.

La brecha también aparece en las hospitalizaciones y se registra en todos los grupos etarios analizados.

Entre las personas de 75 años o más, por ejemplo, hubo en 2024 una tasa de 5.606 egresos cardiovasculares cada 100.000 hombres, mientras que entre las mujeres fue de 3.878. En el tramo de 55 a 74 años, las tasas fueron de 2.446 entre los hombres y 1.267 entre las mujeres.

Un tercio de las muertes ocurre antes de los 75 años

Otro de los datos destacados es el peso de la mortalidad cardiovascular prematura.

En 2025 hubo 2.742 personas que murieron por enfermedades cardiovasculares antes de cumplir los 75 años. Representaron el 33,5% de todas las muertes cardiovasculares registradas durante el año.

La incidencia vuelve a mostrar diferencias según el sexo: las muertes antes de los 75 años representaron el 43,4% de las defunciones cardiovasculares entre los hombres, frente al 23,7% entre las mujeres.

Cerro Largo tiene la mayor tasa entre los datos presentados

La mortalidad cardiovascular también presenta diferencias importantes según el territorio, que persisten incluso después de ajustar las cifras por edad.

La tasa nacional fue de 234,8 muertes cada 100.000 habitantes en 2025. Entre los valores departamentales destacados en el informe, Cerro Largo registró 349,4, seguido por Rivera, con 315,7, y Río Negro, con 300,5. En Montevideo, en tanto, la tasa fue de 209,5 cada 100.000 habitantes.

La distribución de las hospitalizaciones no coincide necesariamente con la de la mortalidad. En 2024, la tasa nacional de egresos cardiovasculares fue de 990 cada 100.000 habitantes mayores de 15 años.

Entre los departamentos señalados en el informe, Salto alcanzó 1.580 egresos cada 100.000 habitantes, Tacuarembó 1.520 y Soriano 1.250. Cerro Largo, pese a presentar una elevada mortalidad, registró 810 egresos cada 100.000 habitantes.

El documento advierte que las cifras de hospitalizaciones no reflejan únicamente la carga de enfermedad, ya que también están condicionadas por el acceso y la utilización de los servicios de salud.

En sus conclusiones, el informe señala que, aunque la mortalidad cardiovascular descendió, su impacto continúa siendo alto tanto en las muertes como en las hospitalizaciones, con diferencias según sexo, edad y territorio. Además, plantea la necesidad de jerarquizar la promoción de la salud y la prevención de enfermedades en un país cuya población será cada vez más envejecida.

Temas:

enfermedades cardiovascular Uruguay msp

Seguí leyendo