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Uruguay incluirá dentro de las vacunas obligatorias, a partir de 2025, la hexavalente. Es una vacuna que, como indica su nombre, protege contra seis enfermedades (entre ellas la poliomielitis). El cambio evitará los pinchazos contra la polio que pasan a estar incluidos en la nueva dosis.

La recomendación fue votada por unanimidad en la Comisión Nacional Asesora de Vacunas. Los expertos en vacunas llegaron a esta decisión —que va en sintonía con la tendencia mundial— buscando una simplificación en el esquema de inmunizaciones y, por tanto, una mayor adherencia.

La diferencia con los países más desarrollados es que Uruguay administrará las vacunas con células enteras en lugar de acelulares. ¿El motivo? La hexavalente de células enteras es parte del Fondo Rotativo de la Organización Panamericana de la Salud y, por ende, es más económica. Aunque los expertos recomendaron ir cambiando al modelo acelular a medida que se pueda, porque tiene menos efectos adversos.

La hexavalente suma la prevención de la polio a la generación de anticuerpos contra otros cinco enfermedades que previene la pentavalente (difteria, tos convulsa, tétanos, Haemofilus influenzae tipo b y hepatitis B).

Uruguay está buscando cumplir con el compromiso de evitar la transmisión vertical (madre a hijo) de la hepatitis B. Aunque la Organización Mundial de la Salud advirtió por un repunte de esta infección en edades más adultas a escala planetaria.

Más cambios en vacunas

Los hombres que tienen sexo con hombres, las mujeres trans, las víctimas de violencia sexual y los niños con diagnóstico de papilomatosis laríngea recurrente son población de riesgo de contraer el virus del papiloma humano (HPV).

Por eso, a partir de la recomendación por unanimidad de la Comisión Asesora en Vacunas, quienes integren estos grupos podrán administrarse la vacuna contra el HPV hasta los 45 años cumplidos (antes solo se permitía entre los 11 y 26 años).

Como manera de mejorar la prevención, los médicos harán recetas para otros grupos que requieren más dosis (sin necesidad de especificar la patología). Por ejemplo: los inmunodeprimidos, los que viven con VIH o quienes padecen lesiones de cuello de útero tienen que darse tres dosis. Lo mismo pasa con las lesiones anales de quienes no fueron vacunados previamente.

Las dosis se dan con una diferencia de tres meses (cuando requiere un esquema de tres dosis) y de seis meses cuando solo necesita dos pinchazos.

También, ante el aumento “inusual” de meningitis, púrpura y púrpura fulminante que había detectado el Ministerio de Salud a principio de año (y su afectación en menores de cinco años), la Comisión de Vacunas aprobó el avanzar hacia la incorporación de vacunación contra la enfermedad meningocócica a partir de 2026.

Las vacunas contra estas enfermedades ya existen y se administran a algunos pacientes en Uruguay, pero su uso es acotado y a costo del usuario. La Comisión quiere extender esa cobertura a la población más allá de posibilidades económicas.

Estos cambios se suman a la incorporación este año de la vacunación contra el VRS y la búsqueda de Uruguay por mejorar las tasas de inmunización que han caído con la pandemia del covid-19 (incluso antes ya se observaba una leve baja), y que recién ahora se recuperaron.

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vacuna Uruguay

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