Los gritos de auxilio que provenían de una casa de alquiler en un balneario de Rocha llevaron a policías a romper un vidrio para ingresar. Dentro encontraron a una mujer embarazada, sentada sobre una cama, con las manos atadas detrás de la espalda y una remera alrededor del cuello que ejercía presión. El episodio ocurrió el 20 de enero de 2025 en un complejo de viviendas de la zona conocida como Anaconda y culminó ahora con la condena de la expareja de la víctima a ocho años de penitenciaría, que serán antesala de su expulsión de Uruguay.
Según informó la Jefatura de Policía de Rocha, aquella noche efectivos que realizaban recorridas en el marco del operativo Verano Azul fueron enviados al lugar luego de que se escucharan pedidos de ayuda.
Al llegar encontraron la vivienda cerrada desde adentro. Los policías volvieron a escuchar los gritos y, ante la urgencia de la situación, decidieron romper el vidrio de una abertura para entrar.
En uno de los dormitorios encontraron a la víctima, una mujer colombiana de 43 años, inmovilizada sobre la cama. Los efectivos le quitaron la prenda que tenía alrededor del cuello y comprobaron que presentaba lesiones visibles.
La mujer estaba, además, embarazada de nueve semanas. Fue trasladada en ambulancia a un centro de salud, donde se constató que presentaba varios politraumatismos.
Dentro de la misma vivienda los policías encontraron y detuvieron a la expareja de la mujer, también colombiano y de 43 años. Según la información policial, momentos antes el hombre había dejado un arma blanca sobre un mueble.
Durante la inspección de la casa, los efectivos encontraron además en una habitación una bolsa de plástico con una sustancia vegetal con apariencia de marihuana, que fue incautada.
Tras el episodio, la Justicia formalizó al hombre por homicidio muy especialmente agravado en grado de tentativa y dispuso inicialmente 180 días de prisión preventiva, medida que posteriormente fue prorrogada mientras avanzaba la investigación.
Finalizada la investigación, el Juzgado Letrado de 6° Turno de Rocha condenó mediante un proceso abreviado a A.S.G. como autor de un delito de homicidio muy especialmente agravado en grado de tentativa, en reiteración real con privación de libertad, lesiones gravísimas y violencia doméstica.
La pena impuesta fue de ocho años de penitenciaría. Además, la Justicia resolvió que, una vez cumplida la condena, el hombre sea expulsado de Uruguay, en aplicación de lo establecido en el artículo 47 literal B de la Ley 18.250.