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La precandidata presidencial del Partido Nacional Laura Raffo leyó Mujercitas cuando era chica y su protagonista, Jo, fue quien le inspiró buena parte de la lucha que hoy protagoniza a favor de los derechos de las mujeres.

De esas cosas vividas en su infancia, de los amores y los problemas familiares, y de los desafíos que hoy enfrenta como política, Raffo habló largamente con Alejandro Fantino sin dejar de lado su faceta como economista.

“Primero somos seres colectivos. Esas aspiraciones siempre son colectivas: la familia, tus seres queridos. Pero la economía es lo que te permite a vos cumplir esos sueños y esas aspiraciones muchas veces”, dijo Raffo quien este 30 de junio pugnará para quedarse con la candidatura presidencial de los blancos.

Embed - Entrevista a la precandidata por el Partido Nacional, Laura Raffo | Diálogos en Montevideo

AF: ¿Cómo andas, Laura?, ¿días frenéticos?

LR: Días de muchísima energía, pero lo estoy disfrutando, ¿sabes? Lo estoy disfrutando un montón.

AF: Aparte es lo tuyo porque la política es comunicar. Vos venís de la comunicación y además de la divulgación.

LR: Forma parte de todo. Para las relaciones humanas no hay nada más importante que el que el comunicar y comunicar no es solo hablar, es un abrazo, es una mirada, es encontrarte con la gente, es fundamental para construir relaciones humanas.

AF: Vos venís del pensamiento económico, ¿cuánto creés que la economía influya en una elección? ¿creés que es así o cambió? Podrías ponerle lo que quieras adelante a la palabra estúpido: es la guerra, estúpido, es el dolor, estúpido o es la grieta, estúpido.

LR: Son las aspiraciones, estúpido. Las aspiraciones de la gente: la gente quiere más, tener un laburo que le permita cumplir sus sueños y no solamente ir las ocho horas a que le alcance con lo justo para vivir, la gente quiere más oportunidades de estudio, la gente quiere desatar su potencial, quiere disfrutar de la vida, quiere estar en contacto con la naturaleza, con el deporte, con la cultura.

Y la economía atraviesa eso. Si vos no tenés un laburo y no tenés como sustentarte, cuánto podés pensar en conectarte con la naturaleza y con el deporte.

AF: Entonces vos entendés al ser humano como un homo económicus. Una de las definiciones que más me atrapan es el ser humano como un animal enfermo de lenguaje o un animal cultural. Estamos atravesados por lo económico, nos forma el trabajo, nos forma la economía, me hace vivir mejor o peor.

LF: Primero somos seres colectivos. Esas aspiraciones siempre son colectivas: de la familia, de tus seres queridos. Pero la economía es lo que te permite a vos cumplir esos sueños y esas aspiraciones muchas veces. Si vos querés festejarle el cumpleaños de 15 a tu hija, porque querés que ya cumpla sus sueños de tener su vestido, de estar con sus amigos, y bueno, vas a necesitar poder sustentar ese cumpleaños. Si vos a lo que aspiras es a desarrollar todo tu potencial artístico, tenés también que poder vivir del arte. Yo sueño con un Uruguay que le desate el potencial a la gente.

AF: Vos qué notas, ¿que se está realizado la gente o que se realiza cada vez menos?

Creo que la gente siempre aspira más y que está bueno que aspiremos a más. No no me va el conformismo. Yo aspiro a un país donde todos queramos más, donde de a poco vayamos creciendo en oportunidades para todo el mundo y que cada uno pueda ser lo que quiere ser y hacer lo que quiere hacer. Porque esa es la libertad.

Entrevista de Alejandro Fantino a Laura Raffo, ciclo Diálogos en Montevideo. (1).jpg

AF: ¿A vos te formó Uruguay? ¿Sos esencialmente formada por tu país?

LR: Me formó el Uruguay, sin lugar a dudas. Nací en un Uruguay donde había una dictadura militar y donde en mi casa me inculcaron los valores democráticos y la defensa de las instituciones, y crecí en ese país que latía para recuperar la democracia. Participé activamente siendo una niña con mis padres. El Golpe fue el 27 de junio yo nací el 22 de setiembre. La realidad de tu país te empuja a empezar a adquirir valores que tienen que ver con esa identidad, con la identidad de la defensa de la democracia que en Uruguay nos marca tan a fuego y por eso somos las democracias más grandes. Estaba en una casa donde caceroleábamos contra la dictadura.

AF: ¿Qué es haber crecido en una casa política?, ¿cómo me lo podrías explicar?

LR: Haber participado desde chica de actos, saber que se arrancan los aplausos y se enfervoriza la gente. Salir corriendo de un acto porque venían los milicos. Mis viejos eran unas bestias, nos llevaban a todos. No les importaba nada, era tal el afán de la recuperación de la democracia que íbamos todos juntos o a buscar a nuestros líderes, a la gente que estaba laburando. Mi abuela Lidia que agarraba una cacerola y caceroleaba contra una columna... lo vivías, era efervescente, era inevitable que lo vivieras y está bueno. Ahora cuando hablo con mis hijos, les transmito la importancia de votar, la importancia de la democracia, de las instituciones. Les trato de transmitir esas vivencias y de que no estén indiferentes. Porque viste que ahora hay una onda, una nueva generación más apática a todos estos temas.

Cuando hablo con mis hijos, les transmito la importancia de votar, la importancia de la democracia, de las instituciones Cuando hablo con mis hijos, les transmito la importancia de votar, la importancia de la democracia, de las instituciones

AF: Contame algo de tu casa. Cuando empecé a leer sobre vos y la familia que venís, me imaginé la biblioteca de tu padre, como alguien que ama los libros, ¿dónde leía tu padre?

LR: En un escritorio: madera por todos lados, tomos muy grandes de enciclopedias.

AF: ¿Tenía muchas enciclopedias?

LR: Muchas. A punto tal que cuando estábamos en la mesa del comedor diario si preguntabas algo, te respondía: "traé la enciclopedia y lo vemos". Era como una ceremonia en la mesa: ibas y buscabas el tomo. Teníamos la Salvat en tomos y otras que eran de mi madre. En la mesa abrías la enciclopedia y lo leías para todos. Después jugábamos al diccionario, donde alguien tiene que decir una palabra y en el grupo cada uno escribe la definición lo más parecido a la de un diccionario, después sacas todas las definiciones y cada uno tiene que votar cuál es la definición verdadera o cuál le logró mentir bien y quién aprendió a escribir mejor en términos de enciclopedia. Éramos medios nerds.

AF: ¿Y qué manoteaste de esos libros?, ¿qué leías de chica? No sé si es muy nerd esta parte de la charla. Yo el primer libro que tuve en mis manos fue Moby Dick, ¿qué empezaste a leer vos?

LR: Mi madre fue la que me orientó ahí con Mujercitas. Mi hermana y yo y en la cama con mamá leyendo Mujercitas. Después me pasé a los libros de misterio, que me encantan hasta el día de hoy. teníamos libros de una escritora que se llama Enid Blyton, que escribía serie de misterios. Era cinco amigos que resolvían un misterio en su pueblo. Estaban los cinco amigos, después estaban los Siete Secretos. Te despierta esa curiosidad y hasta el día de hoy soy muy de leer las sagas y las novelas policiales porque es eso de cómo accionar frente a lo inesperado y qué vericueto te puede traer la vida, y siempre tienes que estar dispuesta a sorprenderte.

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AF: En este formato que tenemos de diálogo, de enriquecernos los dos, estaba pensando que vos sos una mujer muy luchadora por los derechos de las minorías, incluso también, por sobre todas las cosas, de las mujeres y me hablabas de Mujercitas. El otro día retomé un libro de un polémico psicoanalista, porque no terminó bien, que se llama Bruno Bettelheim, el libro se llamaba "Psicología de los cuentos de hadas", entonces explica cómo los cuentos de hadas entrenan o entrenaron históricamente a los niños y a las niñas: Hansel y Gretel, por ejemplo, no te alejes tanto de tu casa. Y hoy ves los mensajes de los cuentos y de las historias que leíamos y hoy serían cancelables. ¿Cómo era Mujercitas?, ¿qué mensaje tenía?

LR: Pero Mujercitas tenía un mensaje de independencia femenina espectacular. Jo, que es la de las hermanas que se anima a escribir su propia novela... es una historia de una mujer que pese a los preceptos de la época sale con su literatura y con su libro y se anima a publicarlo. Entonces éramos fanáticas de Jo. Después le pasan una serie de desgracias horribles a la familia.

AF: Contáme el troncal de la historia.

LR: Es una familia donde está la madre de muchas hermanas mujeres y donde tenés la hermana más tradicional, la que se quiere casar, y hay una de ellas que tiene un impulso de la escritura, de publicar sus novelas. Es en definitiva como la heroína. Para mí siempre fue la heroína, es decir, una mujer que busca su autonomía, su independencia, que se revela frente a su época y está muy bueno, porque es todo lo contrario a los cuentos de hadas que le inculcaban a las niñas antes: que es la princesa en la torre esperando que la rescate un príncipe. Cuentos sobre los que siempre me revelé. A mí me gustaba disfrazarme de Mujer Maravilla. Yo pedía otro tipo de historias. Además ahí tuvo mucha influencia mi madre con mi hermana y conmigo de que las mujeres teníamos que buscar nuestra autonomía, nuestra independencia, nuestro salir adelante. Por eso siempre trabajé también tanto por los derechos de las mujeres y por valorar esas mujeres que realmente son grandes malabaristas. Porque las mujeres nos ocupamos de tantas cosas.

AF: Hay cosas que si te las ponés a analizar filosóficamente, el significante, la palabra o el sello, como por ejemplo, mirá esta definición: "ama de casa". O sea, solo reinarás y serás ama en tu casa. Te lo planteo para poder conversarlo. Yo tengo un hijo de 32 años y una criatura de un mes. Fui el otro día a comprar un juguete. Creo que tiene conciencia del mundo, pero Lacaniamente, el estadio del espejo falta un año y medio para que aparezca. Entro a recorrer sector de juguetes de nene: tanque de guerra, escopeta, misiles, soldadoras eléctricas, autos de policía bombero. Y veo de las pibas: cocina, lavavajillas, es una locura. ¿Me podés explicar eso? Entré en cortocircuito.

LR: Nos tenemos que revelar contra eso. Te rebelás en cómo educás a tus hijos. Te voy a poner dos ejemplos: tengo dos hijos varones, mi hermana tiene dos hijos varones y mi hermano varón tiene dos hijas mujeres que son las más chiquitas de las primas. Un día viene Juanita y le pide a mi hermana Vero, que es una mujer muy independiente, muy empoderada, le dice "yo de grande, quiero ser princesa" y mi hermana Vero la mira y le dice: "mi amor, tú no vas a ser princesa, tu papá no es rey y tú tenés que ser lo que desees ser y no tenés límite". La terminó empoderando a punto tal que nos llama mi hermano de noche y dice: "ahora Juanita quiere ser tatuadora, tener una casa de tatuajes. Te lo juro y dice que la tía Vero la va a ayudar a poner la casa de tatuajes. Y mis hijos, que son varones, estaban con sus legos y me llaman y me muestran toda una estación de bomberos y yo encantada porque estaban apagando un incendio, pero sacan el casquito que se le pone al lego y me muestra la boquita que era una boca de mujer y me dicen "mirá mamá, la capitana es mujer". Ahí dije "algo bien estoy haciendo". Entonces somos los padres los que tenemos que educar en eso, nos tenemos que revelar. Y no quiere decir que no disfrute de ser madre y que no disfrute de los temas que nos unen a las mujeres, al contrario, yo voy a dejar todo por las mujeres. Voy a buscar que las mujeres en Uruguay estén más empoderadas y puedan salir adelante.

AF: Te voy a pone un ejemplo de un superdeportista. Lo discutí el otro día en Neura con mis compañeros. Yo no me voy a hacer algo que no soy, pero con mi licenciatura en Filosofía me hizo estar atento a algunas otras cosas. Nadal dice el otro día: "por qué tengo que cobrar igual que una mujer si cuando yo juego hay más gente en la cancha". Yo podría decirle. "Mirá Rafa, lo estás ligando solamente a una cuestión utilitaria dinero y yo lo estoy considerando simbólicamente, lo que vos consideras que solamente es la igualdad es por cuánto generas y la igualdad es otra cosa". Pero yo soy un cuatro de Copa y el tipo es Nadal ¿dónde te paras en una definición así?

LR: Yo me paro en la igualdad de oportunidades. Es más, cuando me iba a recibir de economista con mi amiga Tutti, que es con la que hicimos toda la carrera, teníamos que definir de qué tema íbamos a hacer nuestra tesis de grado para recibirnos. Año 98 y se nos ocurrió hacer un estudio en Uruguay de la brecha salarial entre hombres y mujeres. Nunca se había hecho un estudio dinámico de la brecha de cómo había evolucionado los últimos 10 años. Se habían hecho estudios puntuales para ver un hombre y una mujer en Uruguay, con la misma educación insertados, en el mismo tipo de industria...

AF: ¿Ganaban más los tipos que las minas?

LR: Por supuesto, hoy también. Esa brecha existe, pero no solo en Uruguay, en todas partes. Existe una brecha que cuando tú despejás esas variables de ver si tiene la misma cantidad años de educación, tiene la misma experiencia laboral, está inserto en la misma industria, tiene el mismo tipo de cargo. Todas las respuestas son Sí, pero ganan menos. ¿Cómo se explica?, ¿qué está pasando? Y ahí es donde entras en la materia de lo que hablábamos al principio que tiene que ver con la psicología, con la conducta humana, con los sesgos inconscientes. Existen sesgos inconscientes todavía en el día de hoy, existe que cuando vas a contratar a una mujer, en muchas personas que tienen que hacer la contratación (hombres y mujeres), cuando ven una mujer en sus treinta y pico se preguntan si va a tener hijos, si se va a tomar una licencia maternal, si se va a ir del trabajo.

Está bueno que haya mujeres tomando decisiones, le hace bien a todos, no solo a las mujeres. Está bueno que haya mujeres tomando decisiones, le hace bien a todos, no solo a las mujeres.

AF: Claro que es así, y podríamos trazar un intento de explicación. Hay una teoría de poder disciplinario foucaultiano que indica que cuando el capitalismo nace y se hace fuerte fines a del siglo 19 principios del 20, todo aquel que fuese determinado anormal, era aquel que no podía producir en una cadena capitalista. Entonces, ¿qué era la locura? La locura es algo que se dice, pero ontológicamente no hay locura. Se dice esquizofrenia, se dice neurosis, se dice paranoia, entonces te determinan 'este loco hay que encerrarlo', etcétera, etcétera. Entonces todo aquel que no estaba en condiciones de producir era considerado alguien que no servía para el sistema. En un inicio del capitalismo se necesitaba más fuerza para producir que hoy, tal vez haya nacido ahí esta idea de que la mujer era menos útil para la producción o en los sistemas de producción que el hombre. Podríamos buscar ahí una explicación porque si no, no se entiende.

LR: Son explicaciones que vienen desde lo cultural y la sociedad. Cuando yo labura en Microsoft, tenía cinco mercados a cargo y yo iba con mi carri on por los aeropuertos igual que mis colegas varones de Microsoft. Yo ya tenía los melli y a mí me preguntaban ¿cómo te las ingeniás con tus hijos? y a mis colegas varones que también tenían hijos no se lo preguntaban. Entonces existe una percepción, un sesgo de que el hombre nació para liderar y la mujer nació para nutrir y esas percepciones y sesgos son inconscientes y es contra lo que vamos trabajando todos los días.

AF: Pensemos en las religiones, por ejemplo una de las monoteístas que por lo menos es la mía, la cristiana, ¿quién tienta a Adán? ¿una mujer? Vos ¿sabés cuál fue el castigo que le mandaron los dioses a Prometeo por haberle robado el fuego? Le mandaron a Pandora y Pandora es la que termina abriendo la caja.

LR: A los huracanes le ponen nombre de mujer también. Precisamente por eso creo que se está gestando algo nuevo, porque las mujeres desde siempre hemos laburado en nuestras casas, con nuestros hijos, cuidando enfermos, haciendo esos malabares y al mismo tiempo trabajando con nuestra carrera o tratando de buscar el trabajo que a veces es el que te queda más cerca de tu casa para no descuidar a tus hijos. Las mujeres merecemos estar más presentes en todos los ámbitos de decisión. Porque representamos a la sociedad, porque en la sociedad somos mitad hombres y mitad mujeres. Y es sano que en una sociedad quienes lideran esa sociedad sean representativos de toda la población. Está bueno que haya mujeres tomando decisiones, le hace bien a todos, no solo a las mujeres.

Entrevista de Alejandro Fantino a Laura Raffo, ciclo Diálogos en Montevideo. (8).jpg

AF: Tengo que romper estereotipos, pero vos en mi estereotipo no coincidís en el espacio político en el que estás, deberías ser frentista.

LR: ¿Vos sos de los que dice que el feminismo tiene que ser de izquierda?

AF: Tengo un sesgo y tengo un estereotipo.

LR: Pero ¿sabés qué? Precisamente en nuestro Partido Nacional se está produciendo una gesta de una nueva generación de mujeres de todos los sectores, de mujeres de todos los departamentos, que dicen: "llegó la hora de que nosotras también estemos en posiciones de liderazgo". Yo me encuentro con mujeres a lo largo de todo el país. Una chiquilina de 15 años, Priscila, que me entregó una carta emocionada en Tacuarembó de que hubiera una candidata mujer en el Partido Nacional. Una veterana en "La casilla" que se llama Cocona que me agarraba de brazo y me decía: "Laura no puedo creer que podamos tener una mujer presidenta" y son mujeres del Partido Nacional y son hombres del Partido Nacional también. Porque esto lo hacemos entre todos, esto no es para dividir, esto es para sumar, es para unir, es para tener una representación más usted justa de la sociedad.

AF: ¿Ustedes no tuvieron nunca una presidenta?

LR: Nunca. Es más, mi partido nunca tuvo una candidata mujer que llegara a las internas y luego nunca tuvo una candidata mujer. Nosotros tenemos un eslogan de campaña que es "hagamos historia" y esto es colectivo, es atravesar con la historia de cada uno y construir algo desde la gente, porque todos los seres humanos quieren formar parte de algo más grande.

AF: ¿Qué edad tienen tus hijos?

LR: 17, son mellizos.

AF: Son una generación que va a tener que prepararse para trabajos que aún no existen. Entonces la pregunta que te hago es con la comunicación y sobre todo la comunicación y la política ¿dónde estás parada? Porque viste la ruptura que hubo en el mundo a nivel comunicacional. Apareció Milei en Argentina y con la red social X el flaco se comunica, rompió todo, dislocó todo. Después puedo decir estoy de acuerdo, o no estoy de acuerdo, pero la dislocación se produjo. ¿Dónde estás parada vos ahí?

LR: Me abrazo a las nuevas tecnologías. Vengo de la industria de la innovación converso con mis hijos. Vos ponés de ejemplo a Milei, mis hijos el año pasado no me pararon de hablar de "El peluca". "Mamá ¿vas a hacer como "El peluca"?, ¿vas a cerrar el Banco Central?" Y lo estaban siguiendo en TikTok.

Y me hacía el desafío de ida y vuelta con lo que decía Milei y eso te pone arriba la mesa que las nuevas generaciones se informan por TikTok, se informan por Instagram...

AF: Eso también indica que es mucho más emocional la elección que antes.

LR: Mucho más. La conexión es por ahí, es lo que te llama la atención, es ser auténtico. La gente quiere ver cómo sos.

AF: ¿Acá en Uruguay existe la chance, aunque sea mínima, de que alguna vez en política se produzca un cisne negro? Es un hecho de baja probabilidad y alto impacto, definición de Nassim Taleb, la del cisne negro.

LR: Sí, lo hubo la vez pasada. En en nuestro partido apareció un nuevo candidato en marzo, cuando faltaban tres meses para las elecciones (Sartori que ahora no se postula) y apareció de la nada y salió segundo en la interna. Creo que Uruguay no está exento de lo que pasa en el mundo.

Imagino un Uruguay donde la tecnología y la innovación le potencie la vida a la gente, le dé más oportunidades a los jóvenes y más oportunidades también de arraigo a las empresas. Imagino un Uruguay donde la tecnología y la innovación le potencie la vida a la gente, le dé más oportunidades a los jóvenes y más oportunidades también de arraigo a las empresas.

AF: Te hablo de, por ejemplo, que pueda llegar al poder Cabildo Abierto.

LR: Es poco común porque acá nos aferramos mucho a lo que es la historia de los partidos políticos.Pero nunca podemos decir nunca en Uruguay. Esas cosas que supuestamente no pasaban en nuestro partido, de más de 180 años de historia, un candidato que nadie conocían tres meses terminó saliendo segundo en la elección pasada. Cabildo Abierto, que vos lo mencionás, fue un partido que surgió apenas seis meses antes de las elecciones y marcó casi 12 puntos, tiene senadores, tiene diputados. Creo que la gente lo que busca en el dirigente político es que le solucione sus problemas. Si aparecen personas que vos confías en que te van a solucionar tus problemas, y ves que tienen un equipo en serio atrás, los votas. La gente quiere que hablés de ellos de qué necesitan, de sus aspiraciones.

AF: Claro, no te a va ir a votar un sello.

LR: Ya no. Es “dejame cumplir mis sueños, que mis hijos crezcan en un país que tenga más oportunidades”. El país del futuro que nosotros nos imaginamos es ese país que desata el potencial de la gente, que permite que cada uruguayo brille.

AF: ¿Qué locura máxima se te ocurriría si te tocara ser presidenta? ¿Se te pasa algo por la cabeza que no se haya hecho en Uruguay aún?

LR: Yo sueño con que podamos dar una revolución tecnológica en Uruguay. Nosotros acá recibimos un montón de compañías de tecnología e innovación. Se instaló Mercado Libre, Globant, el laboratorio de innovación de Microsoft, vino Google pero todo eso está concentrado en un polo que es Montevideo, Punta del Este y como que no sale de ahí. Yo me voy a Artigas y miro las minas de amatistas que son espectaculares, pero que no se conocen en el mundo, o me voy al medio de Tacuarembó donde hay forestación y vos decís ¿qué nos falta?, ¿qué puente podemos tender para conectar este mundo de la innovación que tantas oportunidades da?, ¿cómo lo conectamos con esa matriz productiva tradicional? Entonces yo sueño con eso. Sueño cómo incorporamos la innovación a las amatistas para que las terminen vendiendo en Europa; al chiquilín que aprenda a hacer la app que permita conocer Villa Serrana en Minas y que permita que un turista de Australia se entere que existe.

Imagino un Uruguay donde la tecnología y la innovación le potencie la vida a la gente, le dé más oportunidades a los jóvenes y más oportunidades también de arraigo a las empresas. El día mañana a través de la tecnología vos podés hacer que las nuevas generaciones sigan los negocios familiares en el interior, tengan un mayor arraigo en cada lugar. Me imagino un país mucho más descentralizado y más moderno.

Entrevista de Alejandro Fantino a Laura Raffo, ciclo Diálogos en Montevideo. (3).jpg

AF: Este país en tu observación ¿es muy montevideocéntrico?

LF: Somos un poco céntricos aun. Este gobierno ha trabajado en descentralizar, pero hace falta un montón más. Vos tenés que tener a disposición educación terciaria, por ejemplo. La otra vez lo hablaba con el rector de la Universidad, tenemos una Universidad Tecnológica en Rivera donde se estudia robótica y unos chiquilines ganaron un premio de robótica en Alemania, y los profesores están viniendo de Brasil. Y ahora tenemos un aeropuerto Binacional también allí. Entonces no sé si mover la capital, pero generar más esos polos. Generar polos que hagan que no sea todo del Río Negro hacia abajo, entonces tenemos que seguir trabajando en eso, porque la gente en Uruguay tiene que tener las mismas oportunidades nazca donde nazca. No puede ser que dependa de dónde naciste para ver si te podés desarrollar en tu tierra y cumplir tus sueños, cerca de tu familia y de tus seres queridos.

AF: Vuelvo otra vez a lo personal, contáme algún momento de ruptura en tu vida, para bien o para mal. ¿Tenés algún momento que te haya marcado yque dijeras, 'bueno esto es un mojón a partir de acá cambio o hago otra cosa'?, ¿tuviste algún momento rupturista?

LR: Sí, claro. Cuando tomé la decisión de divorciarme, por ejemplo. Había estado casada desde el 2005, en el 2007 nacieron los melli y en el 2014 me quise separar.

AF: Casi todos pasamos por una situación así, algunos la transitan Big Bang y en una semana lo sienten y se separan, otros transitan la angustia de un camino de un año un año y pico, hasta que no se puede más y otros siguen con ese malestar interno sin dar el salto.

LR: Eso es lo más triste, los que no se animan a hacerlo. Yo lo transité adentro de la pareja. Hasta que llegó un momento que no daba para más, pero tenía hijos chicos, tenía esa sensación de que para los chiquilines ver a sus padres juntos es un sueño, es lo que quieren...

AF: Ahí vas a empatizar con muchas mujeres. Porque vos sos Laura Raffo, tenés una historia, tenías un lugar donde moverte y donde caer o caminar o transitar. Pensá en la cantidad de mujeres que no tienen ese sostén.

LR: No sabés la cantidad de charlas que tuve de ese tipo. Me acuerdo perfecto de una chiquilina que trabajaba conmigo cuando yo separé, me dice: "Laura, qué suerte que lo pudiste hacer, yo no puedo porque dependo del sueldo de mi marido".

Entonces tenemos que seguir trabajando por la autonomía económica de las mujeres, porque las mujeres tienen que poder ser felices, los hombres también por supuesto, pero todavía hay muchas mujeres que dependen económicamente en esa relación de pareja y que a veces no pueden tomar decisiones. Yo tomé esa decisión que me resultó difícil, me resultó un trago amargo porque era un fracaso. Creí que formaba una familia, que me iba a acompañar siempre y, bueno, tomás una decisión difícil de separarte, de decir arranco el camino nuevo con mis hijos, con mis pichones, y me mudé. Es cambiar y después reencontrar el amor.

AF: ¿Te pusiste en pareja de nuevo?

LR: Al tiempo. Estuve en pareja algo de 10 años y sola como dos años.

AF: Terrible para una mujer de tu edad, casados, con nuestra edad, semipúblicos o públicos. Salir al ruedo ¡olvidate!

LR: Yo laburaba en la tele y todo, así que imagináte. En realidad, lo más difícil es cómo te rearmás con tus chiquilines. Porque la carga te queda a vos de organizar todo: la agenda, la escuela, el pediatra, lo que necesiten, los fines de semana, el laburo que no podés dejar y la eterna culpa que sentimos las mujeres. Porque si hay una cosa que compartimos todas las mujeres que nos inculcan de una manera o de otro, es la eterna culpa. Eso yo lo charlo un montón con las mujeres. No sintamos culpa de poder crear nuestro destino, poder crear nuestras parejas, nuestras relaciones saludables, nuestras carreras

AF: La culpa es una forma que adquiere la dominación.

LR: Si, y las madres sentimos mucha culpa.

AF: ¿Y nosotros?

LR: ¿Los tipos sienten culpa o no?

AF: A morir. Si hoy me das un cuchillo afilado me corto las venas porque hace dos días que estoy acá y no veo a mi criatura.

LR: Lo bueno es poder trabajar la culpa y analizarte. Ir al psicólogo.

AF: ¿Te analizás?

LR: ¡Por supuesto! Y además tenés aprendizajes y, hoy por hoy, 10 años después de haber vivido esa separación y haber salido adelante con mis hijos, de encarar la vida nuevamente con dos pichones al pie hoy, hablás con tus hijos desde otro lugar de aprendizaje.

AF: ¿Tus hijos que están terminado ahora?

LR: Están por terminar el liceo.

AF: ¿Qué van a estudiar?

LR: Uno quiere estudiar economía y el otro está en duda. Yo lo que les digo siempre es que tienen el privilegio de poder estudiar lo que les gusta.

AF: ¿Ninguno te planteó irse del país?

LR: No.

AF: ¡Qué suerte! Sabés que es el gran drama que tenemos en Argentina, que nuestros hijos se nos quieren ir.

LR: Yo amo mi país y les transmito a mis hijos ese amor por el país. Si se quieren ir, no le cortaría las alas nunca, pero les transmito el amor por la patria. "Si la patria me llama aquí estoy yo", lo tenemos tatuado a fuego en mi familia y me gusta que puedan desarrollarse acá. Ahora, no le cortaría las alas si el día de mañana quieren irse a estudiar afuera o quieren tener una experiencia. Pero sí tienen que ser conscientes es del enorme privilegio que tienen de poder elegir su destino.

Creo que todos tenemos que elegir nuestro destino y es parte de por qué me dedico a la política porque a mí me gustaría que cada uruguayo pudiera elegir su destino. Hoy no todos lo pueden elegir. Porque no podés elegir tu destino si estás en una situación de vulnerabilidad, o no podés elegir tu destino si naciste en un lugar con más dificultades. Para que cada uruguayo pueda hacer lo que quiere ser, tenemos que hacer ese escalón de igualdad de oportunidades para todos y construir ese país de mejor futuro donde cada uno se pueda desarrollar.

Entrevista de Alejandro Fantino a Laura Raffo, ciclo Diálogos en Montevideo. (4).jpg

AF: A ver qué me respondes con esto. Te cuento mi impresión, viste que hay una frase que dice "no hay segunda oportunidad para una primera impresión". Estuve una hora y cuarto de charla con Cosse y la noté un poquito más jacobina o un poquito más picante que a Yamandú. No noté en ninguno de ellos que si les tocara gobernar vayan a hacer un timonazo del país y que vaya el barco hacia la izquierda o hacia el total progresismo. Yo necesito preguntarte a vos ¿qué ves? Si mi impresión es acertada o si tengo que calibrar mis instrumentos. Sinceridad absoluta.

LF: Yo calibraría. Con los dos, porque más allá de lo que es la persona y, por supuesto que la persona es muy importante porque es quien gobierna, están los equipos y están los programas. Cuando vos lees el programa del Frente Amplio, ponen en duda tantos avances, que te da una sensación de freno de mano y arrancar marcha atrás. Te cuento algunos: transformación educativa que inició este gobierno para contemplar que los chiquilines tienen que empezar a aprender habilidades blandas que le sirvan para ese mundo tan cambiante que les espera en el mundo del trabajo. En el programa del Frente dicen que hay que volver hacia atrás con la transformación educativa, que hay que volver a como era antes.

AF: ¿Cómo era antes?

LF: Era una educación que estaba gobernada mucho más por los gremios y por los sindicatos, donde no habían cambiado los planes de estudio, donde no se había promovido estos liceos de tiempo completo que estamos promoviendo y que nosotros vamos a duplicar para ayudar a los chiquilines más vulnerables.

En cuestiones políticas lo que encienda el uruguayo es: la defensa de la institucionalidad, la democracia y las libertades En cuestiones políticas lo que encienda el uruguayo es: la defensa de la institucionalidad, la democracia y las libertades

AF: ¿Vos creés que si gobiernan Yamandú o Cosse, van a tener alta influencia de los sindicatos?

LF: Sin lugar a dudas. Fíjate lo que está pasando con la reforma de la Seguridad Social.

AF: Pero Yamandú me dijo que había hablado con los empresarios y que les había dicho que se quedaran tranquilos que él no va a cambiar las reglas de juego.

LF: Quizás les dice eso, porque es lo que le conviene decir a los empresarios. Pero si nosotros vamos al movimiento político que respalda tanto a Yamandú como a Carolina, son movimientos políticos de izquierda donde las bases del movimiento político de Yamandú que es el MPP, los tupamaros, la última reunión que tuvieron del Congreso del MLN hace ya un año atrás, ponían en duda hasta el propio capitalismo.

AF: Eso es simbólico.

LF: ¿Decís que es simbólico? Yo no tomaría riesgo. En esto no hay que ser tibio. A mí sí me dan la oportunidad de gobernar este país y de ser presidenta, pongo el pie en el acelerador hacia el futuro y hacia los cambios y hacia darle a cada uruguayo una oportunidad. No miro para atrás para cambiar cosas que ya se hicieron bien; y ellos están hablando de freno de mano, mirar para atrás. Me pongo así porque tengo esta impronta. No no soy tibia, no me caracteriza la tibieza. Me caracterizó toda mi vida ir para adelante. Como mujer fuerte que va para adelante, que va para adelante con un equipo y que tiene ganas de comerse la cancha por el bien de todos, para construir ese Uruguay del que te hablaba de oportunidades de que los uruguayos brillen, de que demos un salto cualitativo. Me pongo así porque soy así.

AF: Y la gente ¿dónde está? Los noto tan nobles, siempre. Hay una condición que los atraviesa permanentemente a los uruguayos desde la vieja época. Tampoco me voy a andar haciendo yo el uruguayólogo, Viste que hay argentinos que viene acá y tienen el uruguayómetro y creen que los interpretan. Me hago cargo de lo que digo, es una cuestión utilitaria porque se viene acá por temporada. Yo planteo mis cosas humildemente, o sea, entonces no tengo el uruguayómetro, pero desde mis viejas épocas de periodista deportivo que me tocaba relatar Boca -Peñarol, Boca- Danubio no ha cambiado esa impronta social. Siempre amables, siempre muy calmos.

LF: Es manso el uruguayo pero defiende, se enciende cuando le tocás algo que le hace la identidad. Vos te metes contra las instituciones en Uruguay y la mansedumbre se acaba, se enciende el uruguayo y te las defiende. Te metés contra la democracia y el uruguayo se enciende.

AF: ¿Qué más los enciende?

LF: El fútbol obviamente. Pero creo que en cuestiones políticas lo que encienda el uruguayo es la defensa de la institucionalidad, la democracia y las libertades. A nosotros nos enciende mucho la libertad. Nos hemos animado a poner arriba de la mesa propuestas muy liberales, propuestas que hacen que le cambie el costo de vida a la gente, que le rinda más el bolsillo, que se puedan abrir los mercados, que se puedan abrir las importaciones. Es típico que los uruguayos cruzaran a comprar productos en Argentina cuando están más baratos por más que estamos en el Mercosur y que se deberían poder importar sin ningún tipo de restricción y valer casi lo mismo acá. Nosotros vamos a fondo en eso, en darle más libertad a las personas.

Entrevista de Alejandro Fantino a Laura Raffo, ciclo Diálogos en Montevideo. (10).jpg

AF: Voy cerrando preguntándote algunas cosas que extrapolo de tu vida personal a lo que podrías ser como presidenta, ¿qué no soportás por parte de tus hijos? Capaz que me decís, seis materias previas las soporto, puede pasar, pero debe haber algo que no soportas y que no se negocia.

LR: No se negocia mentir.

AF: Disculpame, me voy a poner al lado de tus hijos, la mentira es una interpretación de lo que es la verdad. Realidad y real no es lo mismo. Lo real es lo que realmente es y la realidad es una construcción.

LR: A mí no me gusta cuando se ponen vuelteros. "Che mamá, organicé una fiestita en casa, había diez". Pues no, había 40 y se quejaron todos los vecinos.

Ellos saben que no me pueden versear, no soporto que vayas de atrás. Decime las cosas de frente, pero no me cagues, decímelo de frente. Yo soy frontal, soy transparente y digo las cosas cuando las pienso. Eso es donde no tranzo.

AF: ¿Perdonás?

LR: ¡Por supuesto! Tengo formación cristiana. No soy brava, soy firme. Tengo mis convicciones y las defiendo y está bien, hay que defender con convicción políticamente.

AF: Cerrame con ésto, ¿qué ves del mundo políticamente hablando? Hace unos días atrás fue Milei y habló en Vox y eso generó un quilombo con Pedro Sánchez; tenés a Trump, a Bolsonaro que va y que viene, hay como una especie de polarización o una neopolarización en el mundo. No sé si políticamente esto va a llegar acá o no, ¿qué estás viendo? Si te tocara, ¿qué mundo tendrías?

LR: Viste que esa polarización existe y se empieza a crear como en el mundo de la posverdad y se repiten esas mentiras y esos relatos que entran en la gente. Yo confío la inteligencia de los uruguayos y confío en que el uruguayo es informado y que por más que la tendencia mundial a la posverdad, a la polarización, a los enfrentamientos, a los extremos, esté arriba la mesa, el uruguayo se informa, el uruguayo manso y tranquilo se toma el trabajo de informarse, sabe que se vienen las elecciones. Por ejemplo en las elecciones de junio que no son obligatorias hay una alta participación, en nuestro partido el 60% de la gente que vota el Partido Nacional en octubre, votan la interna. El uruguayo sabe que el 30 de junio, tiene el poder, el poder está en la gente. El 30 de junio los uruguayos empezamos a elegir qué persona podría ocupar la presidencia de la República, es una elección muy fuerte y el poder está en la gente.

AF: ¿Te tenés fe?

LR: Me tengo mucha fe.

AF: ¿Vos trabajaste acá en El Observador?

LR: Por supuesto, fue uno de mis primeros laburos, el laburo de mis amores. El Observador me forjó. Yo empecé siendo periodista, iba todos los días a la Bolsa de Valores a notar a cuánto cotizaban los bonos, en unos pizarrones con tiza y escribía mi notita de mercados. En ese momento las que más se movían eran las de Coca - Cola y después los bonos del Tesoro de Uruguay que son en lo que siempre invierte toda la gente. Viste que el periodismo te deja aprendizaje divinos, te animás a lo que sea, a llamar a cualquier hora, te da esa impronta... esas redacciones no se cierran nunca. Están todos tus amigos de licencia y vos laburando y todos fumando alrededor, porque en esa época se fumaba. Es un lindo mundo, el del periodismo, me quedan preciosos recuerdos y muchas amistades.

AF: Última. Dentro de la economía ¿qué te gusta?

LR: La conducta humana, me encanta todo lo relacionado a cómo los seres humanos, con nuestras decisiones y comportamientos influimos en el todo. Una decisión que tomo yo en mi casa hoy, si me parece que la economía va a estar mal no reformo la cocina y no contrato al carpintero y el carpintero no contrata al empleado y el empleado se queda sin trabajo.

AF: ¿Por qué compramos? Trabajamos y estudiamos el tema del deseo. Viste que hay una una idea en la filosofía que el ser humano es un ser de deseos, que desea deseos. El ser humano no desea cosas, desean los animales. Nosotros deseamos deseos. Deseamos lo que desea el otro, entonces estamos construidos por el otro.

LR: La aspiración de la que hablábamos. Es la eterna aspiración, pero en esa eterna aspiración tenés que tener claro para dónde vas. Viste que hay una frase muy linda que dice "no hay viento favorable para quien no sabe dónde va" de Séneca.

AF: El dónde quiero ir es no ir a ningún lado ¿por qué siempre tengo que ir a un lado?

LR: Ahí ya entramos a hablar de cómo vivís el presente.

AF: ¿Por qué siempre tengo que ir por más?, ¿por qué siempre tengo que evolucionar?

LR: No necesariamente evolucionar. Ir hacia lo que querés ser.

AF: ¡Feliz!

LR: La búsqueda de la felicidad es la de todos y ahí es el camino de cada uno. Yo lo aprendí mucho con meditación también. Yo medito y el poder concentrarte en el momento presente y en el día de hoy y en lo que vas a lograr hoy y el objetivo que te trazas hoy.

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