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La película Perfect Days centró en 2023 la atención en los baños públicos de Tokio. El film de Wim Wenders trata sobre el día a día de un hombre que se dedica con esmero a limpiarlos. Para el resto del mundo, la película muestra un ideal de lo que los baños públicos pueden ser.

En Montevideo nadie esperaría que los baños públicos estén más limpios que los de los hogares, ni que tengan inodoros inteligentes, ni mucho menos que hayan sido diseñados por arquitectos famosos. Pero es que en Montevideo mucha gente se pregunta: ¿hay baños públicos? ¿dónde están? ¿cuáles son?

Escena de la película Perfect Days (2023) del cineasta Wim Wenders

Montevideo tiene 75 baños que están instalados a lo largo de la ciudad: 15 en espacios públicos, 45 con concesionarios y otros 15, también con privados, que son automáticos (se limpian solos). A estos se les deben sumar otros 46, que son químicos, y se ubican en las playas durante la temporada de verano (del 15 de noviembre al 31 de marzo).

Para conocer dónde están estos baños se debe usar la aplicación de la Intendencia de Montevideo. Allí hay un mapa que muestra las ubicaciones y en qué horario están abiertos. Porque si bien algunos son distinguibles a simple vista, otros pasan totalmente desapercibidos.

Mapa de la red de baños públicos de la Intendencia de Montevideo

Es una red heterogénea, con distintos tipos de baños que varían en comodidad, tamaño, prolijidad, accesibilidad. El Observador recorrió algunos y, aunque a grandes rasgos suelen estar limpios –por lo menos el wáter–, muchas veces tienen la basura llena y les falta papel higiénico o jabón.

A excepción de los automáticos, los baños públicos de Montevideo están a cargo de cooperativas y su limpieza no depende de funcionarios de la intendencia, según explicó el director de Espacios Públicos de la comuna, Mauricio Guarinoni.

Los baños públicos de Montevideo

La red de baños públicos se extiende a lo largo de toda la ciudad: desde el parque Débora Céspedes en el Cerro hasta el Parque Idea Vilariño en Malvín Norte, pasando por el Jardín Botánico en el Prado y el edificio sede de la intendencia en el Centro.

Hay baños grandes que tienen una división para hombres y mujeres, con espacios para personas en sillas de ruedas. Así es uno de los que está en el Parque Rodó, pegado a la casona del Patio Andaluz.

Es uno de los más nuevos y eso es visible al entrar. Tiene además trabajadoras tercerizadas que están siempre allí. Aunque está todo limpio, en el baño de hombres una de las máquinas para secarse las manos no funciona y no siempre hay papel higiénico.

Baños Públicos
Baños Públicos

En el Parque Rodó hay otro tipo de baño también. Sobre la Avenida Gonzalo Ramírez está uno de los automáticos.

Es una garita verde con información en tres idiomas: francés, inglés y español. La taza se limpia, desinfecta y seca automáticamente después de cada uso. El suelo se limpia después de cada uso, dice la leyenda al costado del botón que hay que presionar para entrar. Un panel advierte si está ocupado o no. Cuando una persona sale, la siguiente debe esperar afuera mientras oye cómo el agua limpia el interior.

Baños Públicos
Baños Públicos

Otro parque que tiene varios baños, y de diferentes tipos, es el Parque Batlle.

El que está en la Avenida Lorenzo Merola es un edificio, más viejo que el del Parque Rodó, con espacios para personas en sillas de ruedas y para cambiar bebés. Uno de los baños de varones está clausurado y el otro no tiene papel, pero todo está limpio. Trabajadoras de una cooperativa se encargan de mantenerlo.

Baños Públicos

Una escena similar se encuentra en el parque de Villa Biarritz, donde el edificio para el baño es viejo, pero no tiene rasgos de suciedad. El papel higiénico hay que pedírselo a la persona que está en una especie de oficina.

A pocas cuadras, en la rambla, se encuentra otro baño público, al lado del restaurant Ártico. Es una especie de anexo al comercio que está cerrado y que a simple vista no parece un baño. Para entrar una persona tiene que pedirle la llave a un guardia del restaurant.

Hay papel higiénico y el wáter está limpio, pero la basura está llena hasta casi desbordarse. El baño parece ser usado como depósito: tiene sillas de playa, escobas y una manguera.

Otros baños de la red son más precarios. Algunos son baños químicos, como los que pone la intendencia en el verano o como los que se puede encontrar en un concierto. Así es el que está en la Plazoleta Lorenzo Batlle cerca del Palacio Legislativo. Pese a su simpleza, el baño está limpio y tiene papel higiénico.

Personas en situación de calle

Un aspecto clave a la hora de discutir sobre los baños públicos en Montevideo es que son usados en gran parte por personas en situación de calle. Así lo entienden en la intendencia y así lo constató fácilmente El Observador durante su recorrida. Por ejemplo, en la Plazoleta Lorenzo Batlle había un hombre con un bidón de agua dispuesto a usar el baño químico de ducha.

"Otra persona que está en situación en calle me comentó: che, fulano, te podés bañar ahí, dejando prolijo", contó el propio hombre, Sergio Arreoli, a El Observador.

Baños Públicos

"Venía haciendo volqueta para rescatar algo para comer, y de pasada para rescatar algo para la feria, y me encontré con el baño. Llevo varios días sin bañarme y no me gusta estar así. No tengo un lugar. En el refugio no hay cupos".

Baños Públicos

Aunque no son todas, hay personas en situación de calle que protagonizan escenas violentas en los baños públicos. Así lo recuerda Gabriela Araújo, una trabajadora de la cooperativa Caminando que se encarga de cuidar el baño de la Avenida Lorenzo Merola en Parque Batlle. Los problemas suelen surgir cuando les dicen que no pueden hacer algo.

"Un señor mayor dejó el baño muy sucio y encima se quería cambiar. Se sacó el pantalón y quedó en calzoncillo acá. Yo le dije ¿cómo iba a hacer eso? Le dije que si no se iba, iba a llamar a la intendencia y el señor me dio un empujón que me reventó la espalda del piso", contó Araújo a El Observador.

A una de sus compañeras le pasó algo similar. Le dijo a un hombre que no podía afeitarse ahí, ni cortarse el pelo, y él se enojó y la empujó contra una de las piletas.

La respuesta de la intendencia

En entrevista con El Observador, el director de Espacios Públicos de la intendencia, Mauricio Guarinoni, habló sobre esta realidad.

"Si bien no hay un censo que vea con exactitud, estamos hablando de que unas seis mil personas están en situación de calle en Montevideo. A los baños públicos tiene que acceder toda la población, la persona que trabaja, la persona que hace sus trámites en la ciudad, pero también la persona en situación de calle. Eso muchas veces trae algunas dificultades", sostuvo.

Guarinoni señaló que en los baños más concurridos hay a veces "roturas por vandalismo y fallas sanitarias asociadas al mal uso".

Baños Públicos

"Tenemos algunos baños públicos por los cuales entran 200 personas al mes. Y algunos otros por los cuales entran 1.400 personas al mes. En los más utilizados tenemos una frecuencia de incidentes por rotura de una o dos veces al mes", afirmó. De todas formas, dijo que ese promedio de roturas es "relativamente aceptable".

Sobre situaciones de violencia, como la que le sucedió a la trabajadora en el baño de Parque Batlle, dijo que "a veces" sucede algo así y que los trabajadores deben llamar a Convivencia Departamental o, si hay un caso de "violencia inminente", al Ministerio del Interior.

Por otra parte, Guarinoni reconoció también que hay un problema con que "la ciudadanía no siempre sabe cuál es la red de baños públicos que tiene disponible".

"Entendemos que ahí hay algo a seguir insistiendo, en comunicar públicamente cuál es la red de baños que tenemos", dijo.

Además, afirmó que se debe seguir pensando en cómo mejorarla. "Deberíamos tener una ciudad donde a menos de 500 metros de donde vive cada persona haya un espacio público disfrutable. Esos espacios públicos deberían tener servicios de baños", sostuvo el jerarca.

20250408 Intendencia de Montevideo, IMM, fachada.

El plan de Mario Bergara para los baños públicos

Durante la última campaña departamental, varios candidatos hablaron sobre los baños públicos.

Por ejemplo, el nacionalista Martín Lema, quien planteó instalar más, después de afirmar que chóferes de ómnibus y taxistas se quejaban de que no tenían a dónde ir. Por otra parte, el frenteamplista Salvador Schelotto propuso hacer baños con duchas en todos los municipios, pensando especialmente en las personas en situación de calle.

Y el intendente electo, Mario Bergara, también hizo planteos en este sentido.

Por un lado, uno de sus documentos con medidas para un eventual gobierno, llamado Montevideo más disfrutable, hablaba de repensar, junto al gobierno nacional y a los municipios, la política de centros diurnos para garantizar, entre otras cosas, el acceso a baños y duchas a personas en situación de calle.

Mario Bergara es el nuevo intendente de Montevideo, festejos en la sede del Frente Amplio

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Y por otro lado, planteaba subir la red a 150 baños, lo que supondría duplicar la cantidad actual, con el fin de "mejorar la permanencia y el disfrute en los espacios públicos de la ciudad".

"Coordinando su acondicionamiento y mantenimiento, se procurará conformar una red con más de 150 baños públicos en locales de dependencias estatales, departamentales y municipales, UdelaR y PIT-CNT, entre otros", decía el documento de Bergara.

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