Pablo Hernández, un trabajador de la Intendencia de Cerro Largo que fue despedido de la administración de Christian Morel denunció "persecución política", se encadenó frente a la comuna e inició una huelga de hambre.
“Empecé anoche la huelga, por más que no estaba encadenado (...) Hasta que a mí no se me solucione el tema del pago, yo voy a seguir encadenado acá”, dijo el manifestante.
La administración, que inició su mandato, este mes denunció que encontraron la comuna sin combustible ni portland, funcionarios que nadie conoce y que estaban viviendo al día, por lo que inició con una serie de recortes que fueron cuestionados por el exintendente Sergio Botana.
“No creo que el señor intendente quiera ser recordado porque un padre se le murió encadenado a la puerta de la intendencia por no comer”, dijo Hernández.
Al igual que lo expresado por Sergio Botana, Hernández denunció que los despidos son principalmente de las agrupaciones que no acompañaron la candidatura del hoy intendente Morel.
Morel evitó la reelección del también nacionalista José Yurramendi, afín al senador Botana. "Acá lo que más se ha cesado es de la lista que acompañaba a Mauricio Yurramendi, de la 158”, dijo el encadenado en alusión a la lista del hermano del exjefe comunal.
“Tuve contacto vía telefónica el día que me cesaron" –dijo sobre Morel– le escribí para explicarle mi situación", reveló en diálogo con Telemundo (Canal 12).
"Le conté que tengo tres niños que aunque no viven conmigo, dentro de mi sueldo hay una retención judicial que es con lo que yo ayudo a la madre de mis hijos. También tengo dos préstamos grandes en el banco, que no sé cómo los voy a pagar”, sentenció.
Además se ofreció a desarrollar tareas de menor jerarquía para poder mantener un ingreso, pero según contó Morel le respondió "que 145 personas estaban en la misma situación y "que no le importaba".
Cruces en Cerro Largo entre Morel y Botana
Intendencia de Cerro Largo
Intendencia de Cerro Largo
El intendente arachán, Christian Morel, aseguraba que la intendencia tenía una deuda de alrededor $600 millones (US$15 millones). Sin embargo, al asumir el mando, ese monto pasó a ser de $1.500 millones (US$ 37,5 millones).
“Sabíamos que la situación era complicada, pero es cierto que cuando entramos nos dimos cuenta de que es mucho peor. En ese contexto adverso que esperábamos, igualmente teníamos margen para llevar adelante, en el arranque de la gestión, algunas de las promesas de campaña”, declaró Morel en diálogo con El Observador.
A nivel de funcionarios, “la intendencia se encuentra superpoblada”, según un informe que describe la situación en algunas oficinas de la comuna. Todas los departamentos tienen un promedio de siete funcionarios, lo que implica que en varios casos se detectó que había personas que no iban a trabajar, sino que marcaban su ingreso y su egreso pero no ejercían funciones.
El exintendente y actual senador, Sergio Botana, apoyó a la reelección de Yurramendi pero fue vencido por Morel. "No hay esos ñoquis que dice", dijo Botana sobre el actual intendente y lo acusó de "ignorancia, mala intención" y "persecución política".
Además, el exintendente cuestionó que los ceses sean “todos del otro sector político”.