Un exsoldado y policía uruguayo habría muerto defendiendo a Rusia en la guerra contra Ucrania, pero su familia no ha logrado que nadie les confirme la noticia en forma oficial, ni iniciar los trámites para lograr recuperar su cuerpo.

Se trata de Matías Ignacio Amaro Silva, de 36 años, padre de una niña de 11, quien antes de partir a Rusia había formado parte de la infantería del Ejército, luego había ingresado a la Policía y antes de viajar estaba trabajando como taxista.

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La familia dejó de tener contacto con Matías en abril.

“Mi hermano, como le pasó a otros, viajó engañado a Rusia en febrero. Supuestamente iba como cocinero, pero al llegar se dio cuenta que no era así. Tuvo una semana de entrenamiento y fue enviado al frente de batalla. Él se comunicaba con nosotros todos los días, pero después del 11 de abril no se comunicó más”, dijo Martín Amaro, hermano del exsoldado.

Pocos días después, la madre recibió un mensaje a través de una cuenta de Telegram de alguien que se identificó como un integrante de la misma unidad militar que Matías, señalando que él había caído en combate, que el cuerpo se había recuperado y que necesitaban localizar a algún familiar suyo en Rusia.

“Mi madre –relató Martín- no creyó que el mensaje fuera cierto, pensó que era una estafa. Cuando, luego de varios días sin noticias de Matías, quiso comunicarse, la cuenta desde la cual le había llegado el mensaje ya no existía”.

La familia Amaro se comunicó con la oficina de Asistencia al Compatriota del Ministerio de Relaciones Exteriores. “Me contacté con el Ministerio en abril”, dijo Martín. “Ellos me dijeron que no busque información por ningún otro lado, salvo a través de ellos. Porque la información tenía que ser oficial”.

Los padres y hermanos de Amaro, sin embargo, continuaron buscando información y en junio lograron obtener un certificado de defunción sellado por las autoridades rusas, con fecha 11 de abril.

“Nosotros le enviamos esa información al Ministerio, cuando eran ellos los que habían dicho que nos iban a informar a nosotros”, señaló el hermano del exsoldado. “Ellos me preguntaron de dónde había sacado yo ese certificado. Y yo les dije que se pusieran a hacer su trabajo. Porque ya pasaron muchos meses y seguimos esperando una respuesta oficial, tal como prometieron”.

Fuentes de la cancillería dijeron a El Observador que están al tanto de la situación pero que “hasta el momento no hay ningún resultado de las gestiones hechas”.

“Se sigue trabajando en diferentes líneas”, indicaron.

En agosto, según relató Martín, la familia tuvo una entrevista en la embajada de Rusia en Montevideo, donde les indicaron que la información oficial de su país sería canalizada a través de la embajada de Uruguay en Moscú. Pero eso tampoco permitió avanzar en el caso por el momento.

Por otra parte, varios intentos por obtener información de la embajada uruguaya en Rusia no lograron avanzar en la información. “Solo nos dijeron que no había información de mi hermano en ninguna morgue”, dijo Martín.

Según dijo Martín, la familia ya no sabe a quién recurrir. Incluso le han escrito una carta al presidente Yamandú Orsi, que tampoco tuvo respuesta: “Relaciones Exteriores nos sigue diciendo que tenemos que esperar. Pero no creo que sea lo correcto y ya no sabemos qué hacer. Nosotros necesitamos que ellos asuman su trabajo con responsabilidad, que es lo que no están haciendo. Nosotros les dimos información y ellos quedaron en corroborarla, pero no lo han hecho. Lo que más queremos es que el cuerpo sea repatriado. Una vez que esté acá, ya será otra cosa”.

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