Hija de argentinos, Isela Costantini nació en Brasil, país que dejó una sutil marca en el acento de esta mujer que desde hace casi dos años preside la operativa de la automotriz estadounidense General Motors (GM) en Argentina, Paraguay y Uruguay. Costantini había terminado su carrera de grado en comunicación y estaba cursando un MBA en Estados Unidos cuando GM Brasil la contactó para trabajar en el gigante norteño. La oferta la sedujo porque quería experimentar desde sus entrañas la “transformación de la industria automotriz”. Entró en el área de marketing estratégico en 1998 y su periplo por la empresa la llevó a ocupar varios cargos –“nunca estuve más de un año y medio en cada función”– hasta su actual posición, a la que arribó a comienzos de 2012. La semana pasada la ejecutiva estuvo en Punta del Este para participar de la inauguración del local de Chevrolet –marca bajo la cual GM comercializa sus vehículos en Uruguay–. A la mañana siguiente, en un tranquilo hotel de la península, Costantini conversó con C&N.
"El adjetivo “poderosa” es demasiado fuerte y prepotente"
Nombrada como una de las 50 ejecutivas más poderosas del mundo por Fortune, habló de los mercados que preside, del liderazgo de Chevrolet en plaza y por qué no está en los planes de GM producir en el país