Joan Baez es una de esas intelectuales porfiadas, que mantienen ciertas convicciones y estilo aunque el mundo haya cambiado de tal manera que sea difícil entenderla. Lo que en un momento fue la lucha por los derechos civiles, en Estados Unidos, y en contra de la guerra de Vietnam, luego se convirtió en la lucha en contra de las dictaduras en América Latina y también en contra de las violaciones de los derechos humanos en regímenes comunistas. Y así continuó su militancia a través de las décadas. También continuó su carrera artística, ya no con aquella voz milagrosa de soprano, sino con una voz que se agravó y también adquirió matices nuevos e intenciones sutiles. A pocas horas del show que ofrecería ayer de noche, Baez recibió a El Observador en un camarín del Auditorio del Sodre.
"En Hanoi estaba totalmente aterrorizada"
Joan Baez mantuvo una charla con El Observador antes del show de anoche en el Auditorio del Sodre y habló sobre Mujica, Obama, responsabilidad, esperanza, música y el miedo escénico