“Metían pastillas trituradas en la cerveza de Maradona para que no jodiera de noche”
En medio de la investigación por la muerte del ídolo argentino, la psicopedagoga de Dieguito Fernando, el hijo menor del futbolista, declaró ante la justicia sobre cómo fueron los últimos días del "10"
A Diego Armando Maradona le suministraban medicamentos en la cerveza para que no molestara por las noches, declaró ante la Justicia una de las citadas en la investigación que se lleva a cabo para dilucidar las causas del fallecimiento del ídolo argentino y del fútbol mundial, y determinar responsabilidades sobre su muerte.
Ante los tribunales, Griselda Morel, la psicopedagoga de Dieguito Fernando, el hijo menor del “10”, dio ese testimonio y otros sobre los últimos días del futbolista.
"Monona (la cocinera) nos empezó a contar que, por ejemplo, uno de los cuidadores, no dijo cuál, le trituraba las pastillas y se las ponía en la cerveza para que no jodiera de noche. Como no dormía, hacía eso con las pastillas a demanda de Diego”, declaró.
“Todo era a demanda de Diego. Si Diego se levantaba a las 9 de la mañana y pedía cerveza, se la daban”, admitió.
Morel dio más testimonios que llevaron a que su declaración se transformara en noticia en portales argentinos e internacionales.
“Un domingo, el cuidador estaba haciendo asado y Charly Ibáñez (pariente de Rocío Oliva y acusado de darle marihuana a Maradona) tomaba vino con Diego en la mesa de almuerzo. Verónica esperó a que Diego se fuera al baño y justo llegó el anestesista que le dio un suero mágico”, expresó.
Maradona y Dieguito Fernando en un amistoso durante la pandemia “Verónica habló con Charly y le dijo por qué le daba vino, que no tenía que dárselo. Éste le dijo que sólo era una copa y ella le dijo que no era su amigo, sino un empleado. La casa de Diego siempre era una mugre, un asco, todo desordenado, la heladera revuelta”, agregó.
La psicopedagoga también relató cómo fue la última vez que vio a Maradona. "No se le veía la cara de tan hinchado que estaba”, comentó.
“Una vez Diego tenía como una quemadura en el omóplato hasta el intercostal. Charly decía que era normal que Diego se cayera, que estaba acostumbrado. Verónica mandó poner unas barandillas de apoyo porque no se sostenía en el baño”, agregó.
Así sigue la investigación
Un psicólogo y dos enfermeros, un hombre y una mujer, que estuvieron a cargo de la atención de Maradona en los últimos días antes de su muerte el pasado 25 de noviembre, son investigados por presunto homicidio culposo (involuntario) del astro, informó una fuente judicial en los primeros días de febrero.
En la causa ya estaban siendo investigados el médico neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, que también atendían a Maradona.
La Fiscalía General de San Isidro abrió un expediente para determinar responsabilidades sobre la muerte de Maradona, que falleció el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años en su casa de Tigre, al norte de Buenos Aires.
Dos semanas antes de su muerte había sido sometido a una operación en la cabeza.
La justicia busca determinar si alguno de los cinco cometió los delitos de negligencia, imprudencia o impericia en los tratamientos de salud administrados.
En rueda de prensa y entre sollozos, el médico Luque aseguró que él cuidó a la leyenda mundial de fútbol "todo lo que se pudo, hasta lo imposible", a un paciente que "hacía lo que quería" en la vida.
La autopsia reveló que la muerte de Maradona se produjo por "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada, con una miocardiopatía dilatada".
@clarincom Morla y Maradona en la Casa Rosada El campeón mundial en México 1986 había sido operado de un hematoma en la cabeza el 3 de noviembre.
El día de su cumpleaños, el 30 de octubre, había impresionado por su mal estado físico y dificultad al hablar cuando se presentó en la cancha de Gimnasia y Esgrima La Plata, el equipo que dirigía.
AFP La despedida de Maradona Testimonios de su allegados apuntan a la depresión que sufría por los ocho meses de confinamiento en una residencia cercana a La Plata, al sur, como paciente de riesgo frente a la pandemia del coronavirus.