“No teníamos idea de que terminaríamos haciendo pop”
El guitarrista de Blur, Graham Coxon, habló acerca del pasado y del futuro de la banda, previo a su show en Montevideo
Graham Coxon es conocido como el excelente guitarrista y la tímida segunda voz de Blur, sin embargo su contribución fue tan fundamental, que su salida de la banda fue la que, a la larga, desencadenó la disolución. Además de su rol en el mítico cuarteto de Londres, el guitarrista también toca un sinfín de instrumentos –saxo, bajo y varios más– y desarrolla otro costado artístico a través de la pintura, que se hizo mundialmente conocida a través del arte de sus discos, incluyendo 13, de Blur.
Mientras que Blur se encontraba en la cresta de la ola con su canción Song 2, Coxon lanzó su primer disco solista, The Sky Is Too High (1998), y desde entonces ha continuado trabajando en solitario. Dos años después de alejarse de Damon Albarn y compañía editó su quinto trabajo, Happiness in Magazines, su mayor éxito comercial.
Su último disco, A+E salió meses antes que Blur realizara un multitudinario show para clausurar los Juegos Olímpicos de Londres, que este año dio lugar a la gira mundial. En el medio de ese circuito por los festivales más importantes del mundo es que la banda llegará a Montevideo, .
Un mes antes de ese show, Coxon habló con El Observador acerca de las primeras influencias de la banda, qué transmite Blur en vivo y –como se anticipó ayer– la posibilidad de que editen un nuevo disco.
En sus comienzos, cuando recién formaron la banda bajo el nombre Seymour, ¿cuáles eran los grupos que los inspiraron?
En ese momento Damon y yo pasábamos las noches haciendo bosquejos de canciones que intentaban parecerse a las bandas underground que escuchábamos. A mí me interesaba muchísimo My Bloody Valentine y The Jesus and Mary Chain. A Alex (James) y a mí también nos gustaba Violent Femmes, New Order, Joy Division y algunas bandas de principios de la década de 1960. Fue toda esa mezcla que terminó influenciándonos. Intentamos hacer música que fuera como un desafío, y no algo que necesariamente fuera pop. No teníamos idea de que terminaríamos haciendo pop, pero lo terminamos encontrando fácil de hacer.
Pasando a la vieja etiqueta del britpop, ¿la llegaron a odiar en algún momento?
No creo. Nunca la odié. Simplemente me decepcionaba que gente no pensara por sí misma y no encontrara otra manera de describirnos, especialmente los periodistas. Se limitaban a decir que esto es britpop y ya. Y el término “música pop británica” no nos termina de describir.
¿Fue un término que los periodistas necesitaron para denominar algo que fuese únicamente inglés tal vez?
Sí, fue como el shoegaze también, lo que sea que significaba eso (género de fines de los años 1980 que se caracterizaba por la forma de tocar de sus músicos: mirando al piso). No sé qué será pop hoy, pero está vivo y coleando, y ya no se lo llama britpop. Creo que se ha convertido en algo tan acabado y mainstream que ya no se lo puede llamar de ninguna manera.
¿Cómo era Londres a principios de la década de 1990. ¿Muy diferente al actual?
Para mí era como un parque de juegos. Principalmente Camden Town. Era un lugar bastante más inocente, y todavía era lindo. El norte de Londres no era tan amenazante como lo es ahora. Cuando tuve a mi hija me di cuenta de que no era un lugar tan seguro como pensaba. El Londres de antes también tenía cierto optimismo. Un optimismo político. No sabíamos que iba a ser la última década buena. Era una época donde los sellos ofrecían fiestas grandes para presentar un disco. Eso no sucede más (risas). Si hubiera sabido, tal vez lo podría haber aprovechado mejor.
¿Por qué piensa que su música envejeció mejor que la de otras bandas de su generación?
Hay canciones que hablan de emociones básicas que todos los seres humanos tienen. Mucho de nuestra música eran composiciones diferentes, con una visión distorsionada del futuro. Creo que de alguna manera eso llegó hasta hoy. Cuando repasás algunas canciones de nuestros álbumes encontrás que suena actual y a la vez viejo en cierto sentido. No sé. Es raro a veces. Siempre hay un tiempo y lugar para un sonido. Por ejemplo, mucha de la música de la década de 1980 suena actual de nuevo porque mucha gente toma influencias de ella. De cualquier manera, no todo lo nuestro pasó la prueba del tiempo. No todo fue tan genial.
¿Su carrera solista está en una pausa o planea un próximo disco?
No he hecho nada, no. Capaz que el año que viene si me aburro haré algo. Pero no tengo aún la necesidad ni el apuro.
¿Por qué considera que Blur es uno de los shows más buscados para festivales?
No sé. Creo que es porque las canciones significan mucho para la gente. Capaz que despiertan cierta nostalgia, a pesar de que ya tengamos canciones nuevas. Creo que el show tiene mucha energía y cierto absurdo también. Es muy divertido y no se toma las cosas muy en serio. Sin embargo, este año hemos llegado a una audiencia mucho mayor, y en algunos casos han encontrado un elemento casi profético en algunas de las canciones. Es bastante interesante.
¿Cuánto tiempo piensa que seguirán tocando?
Realmente no sé.
Vienen a Montevideo por primera vez. ¿Investigan algo de la ciudad que visitarán?
Sí, antes de salir hacemos una pequeña investigación. Estamos realmente emocionados por ir a Montevideo. Lo primero que hacemos cuando llegamos luego de aterrizar a una ciudad nueva es observar desde la ventana del ómnibus la arquitectura, la gente en las calles, qué tan puro es el aire. Cómo va a ser la comida, también, y cómo es la gente. La comida es lo más importante en realidad (risas). Normalmente llegamos y buscamos un lugar para comer la comida local. Esa es más o menos la rutina.
Hace unos meses Damon dijo que aprovecharían un tiempo libre para hacer canciones nuevas, ¿eso pasó?
Sí, estuvimos trabajando un poco, y estuvo bueno. Pienso que haremos algunas canciones más.
¿Hay chances entonces de que salga un nuevo disco?
Sí tal vez. No hay presiones, así que veremos qué pasa.