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¿Qué es este show? ¿Un combate de pianos?
Julio Frade. Es un show musical que tiene como final un contrapunto de dos pianos. Cada vez que lo hacemos cambiamos nuestro repertorio y cómo lo hacemos. Esta vez está totalmente renovado. Es bastante divertido.

¿Cómo empieza el show?
JF. Suena Over the Rainbow de Harold Arlen, de la película de 1939 El mago de Oz, y cuando se abre el telón aparecen los dos pianos de cola enfrentados. Yo que soy el que toca primero, por orden de edad. Luego hago cuatro temas con El Trío, compuesto por Cono Castro en contrabajo, Gastón Buenseñor en batería y Carlos Céspedes en percusión, accesorios. Después lo presento a él. Por supuesto que entre tema y tema hablo mal de mi rival.

¿Nolé todavía no está presente en el escenario?
JF. No…
Panchito Nolé. No, pero escucho todo.
JF. Pero a mí me encanta hablar mal de él cuando no está y no puede responder.

¿Qué temas va a tocar con el trío?
JF. Generalmente hago un tema de jazz, un tema de bossa nova y un tema latino además de algún clásico o algún Ástor Piazzolla. En este caso, de Piazzolla voy a tocar Adiós Nonino. Primero “le doy” bastante a Pancho, y luego lo presento y lo dejo solo y él me da a mí.
PN. Yo aparezco corriendo. Me río un poquito. “Le doy” un poco a Julio, y me pongo a tocar. Hablo con el público, hay un lindo intercambio con la audiencia. Y aunque tenemos una especie de libreto de lo que vamos a decir, siempre surgen cosas nuevas en cada show, chistes del momento, comentarios. Yo toco cuatro temas, solo en el escenario.
JF. Pancho termina sus primeros temas y me presenta a mí, y de ahí en adelante estamos los dos juntos tocando los dos pianos.
PN. Tocamos temas a dos pianos. Y nos desafiamos en las improvisaciones.
JF. Nos provocamos y nos respondemos.
PN. Es un diálogo pianístico a través de grandes canciones que todo el mundo conoce. Es muy divertido para la audiencia y para nosotros. Está todo escrito.

¿Tienen invitados?
JF. ¡Los invitados son parte importantísima del show! Este año vamos a tener una evocación de la película The Fabulous Baker Boys del año 1989 con los hermanos Bridges y Michelle Pfeiffer.

Falta Michelle Pfeiffer…
JF. En el “rol” de Susie Daimond va a estar Jimena Bedó, una excelente cantante joven, hermana del pianista Andrés Bedó, pero además es la nieta de quien fuera nuestro profesor de piano.
PN. ¡Sí! Santiago Baranda Reyes. ¡Un gran hacedor de pianistas! Jimena va a evocar los dos temas de la película: Makin’ Whoopee...
JF. Y la otra Lullaby Of Birdland.

¿Cómo sigue el show?
JF. Otro invitado es Pablito Somma.
PN. Un gran flautista, un chico nuevo. Aunque yo le llevo 15 años a Julio, buscamos reunirnos con gente joven. Tanto Jimena como Pablo y el otro invitado que presentaremos, el vibrafonista Maximiliano Nathan, todos están en los 20 y algo… Antes del set de los Baker tocamos el tango fantasía Celos a dos pianos y La puñalada.
JF. Después hacemos un homenaje a Ariel Ramírez con una selección de sus mejores temas y después presentamos a Maximiliano Nathan.
PN. Hago un popurrí de tango y también voy a tocar un preludio de Bach mezclado con una versión pianista de Las hojas muertas, que en su formato original tiene letra de Jacques Prévert y compuesta por Joseph Kosma. Después terminamos con todos los invitados que se van incorporando gradualmente a los siguientes temas. Seguro que terminamos con Gershwin. Otras veces nos piden que toquemos La cumparsita.
JF. Y vienen los bises y la gente nos pide y nosotros tocamos todo. En total el show son unos 20 temas. Una hora y media de música y risas.
PN. “Nos peleamos” con música. Y nos va muy bien.

La música y la tv

¿Qué explicación dan a la falta de interés por la música uruguaya en la televisión?
JF. Yo estuve muchos años en la tele pero haciendo humor. Música hice solo en la época de Discodromo Show, que fue el último programa musical que hubo en este país y que terminó en 1973. Los artistas que salieron de ahí son famosos hasta el día de hoy. Rada, por ejemplo.

¿Y el Estado ayuda, debería ayudar o apoyar a los músicos o mejor no?
JF. Por lo menos a mí, no. Lo que pasa es que el Estado hace muchas cosas pero…
PN. Pero para un lado solo…
JF. Claro, se mueve a través de influencias políticas.
PN. ¡Y siempre son los mismos!
JF. Cuidado que yo sé si criticarlo o no. Pero es así, y ni siquiera es amiguismo, es sectarismo político. Así se mueve el Estado uruguayo en lo cultural. Yo puedo proponerle una idea al ministro, que es un buen amigo mío y muy capaz, pero en la Dirección de Cultura está el señor Achugar que usa su puesto para hacer política, no promover la cultura. Por ejemplo, Sonia Breccia tuvo su programa en canal 5 mientras fui director del canal. Hoy ella ni me atiende el teléfono. Nunca se negó a gente de los otros partidos tener sus espacios en canal 5. Hoy, para trabajar al aire, hay que ser del sector del Frente Amplio que manda.
PN. Los individuos que están en “la cultura”, los políticos, los funcionarios, y no hablo solo de este gobierno, si en vez de ocuparse de política se ocuparan de difundir la cultura, toda la cultura, la cosa sería distinta.

Cómicos en tv

¿Por qué piensan que se extinguieron los programas cómicos en televisión?
JF. ¡Porque no hay cómicos!
PN. Ya no hay talento para escribir libretos. En el Show del mediodía era todo más improvisado y era delirante. ¡Pero había mucho talento! ¡Sin decir ni una grosería!
JF. Y cuidado, canal 12 en esa época tenía una orquesta estable que era la de Panchito. Ahora en canal 12 no tienen nada de eso. Además, hacer programas cómicos hay que tener libretos, producción y eso ya no existe. Fijate, la persona que tiene la mejor producción en el Río de la Plata es Tinelli y para hacer un contenido absolutamente frívolo, procaz, de mal gusto, hiriente, agresivo, chabacano. Pero tiene la mejor producción.
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