ver más

Con el mercado indicando precios récord por la hacienda en los Estados Unidos, muchos especialistas estudian todo tipo de situaciones, como este caso en que se analiza cuál de las dos categorías produce mejor carne: novillo o vaquillona.

La Universidad Michigan State ha estudiado el tema sobre atributos de calidad de carcasa. Estos trabajos, auditados por el National Beef Quality Audit, informan que las mediciones en el ojo de bife de vaquillona tuvieron un poco más de marmoleado que los de los novillos, aunque, en términos de la escala “USDA” no hubo diferencia entre ambos.

Para medir la terneza (Warner-Bratzler Shear Force), la Universidad de Colorado encontró que, para un período de maduración de la carne de 14 días, no había diferencia entre ambas categorías. Pero cuando ese período se extendía a 21 días, la carne de vaquillona era más tierna.

Para terminar, si se volviera a extender a 28 días de maduración, nuevamente no se encuentran diferencias.

Evidentemente los estudios nos llevan a concluir que no hay diferencias significativas.

Cambiando de tema, todavía resuenan en el ambiente los US$ 425.000 pagados por la vaquillona cabeza del remate de Gardiner pocos días atrás. Quiero compartir el detalle de los valores de las categorías de hembras de ese remate: donantes preñadas, US$ 26.242; donantes abiertas US$ 8.944; vaca con cría US$S 7.375 (las dos piezas).

Además, vacas preñadas US$ 4.243 y vaquillonas preñadas US$ 4.435. Vaquillonas comerciales preñadas US$ 3.436. El promedio general de hembras fue de US$ 7.697 y de toros US$ 9.130. Preciazos, ¿no?

Seguí leyendo