Cine y pop son dos palabras que, aunque no tengan relación etimológica alguna, van de la mano. Sentarse en una butaca a ver una película y no tener en la mano una caja del delicioso snack (o a alguien al lado a quien sacarle un puñado cada pocos minutos) es impensable para muchos. Sin embargo, el pop y el cine no siempre tuvieron esa relación incondicional.
¿Por qué comemos pop en el cine?
Un libro explica desde la sociología y la economía la relación intrínseca que existe hoy entre este "snack" dulce o salado y la industria cinematográfica