Por Daniel Colombo
El Cronista - RIPE
Por Daniel Colombo
El Cronista - RIPE
Cuando integramos equipos y trabajamos junto a otros, la herramienta del feedback se transforma en fundamental para poder intercambiar información valiosa acerca del desempeño.
1- Basarse en pedir sugerencias e ideas prácticas que ayuden a lograr una mejora en el comportamiento y en el desempeño. El enfoque está en crear instancias de futuro. Esto sirve para despertar oportunidades de desarrollo del potencial de cualquier persona.
2- Escuchar empáticamente las ideas, registrarlas tomando notas, y evitar hacer valoraciones sobre las mismas (por ejemplo, “eso será imposible de lograr”) ya que se anulará el valor y se pasaría a estar enfocado en juicios e interpretaciones de las cosas.
3- Cada persona decidirá si utiliza o no estas sugerencias, y determinará cuáles pondrá en acción, descartando las que no, o bien haciendo ensayo de prueba y error para descartar opciones en ese futuro que se empieza a co-crear al tomar las ideas y llevarlas a la práctica.
Qué pasaría si… Qué tal si…
Una de las principales revelaciones es que abre espacios de pensar el futuro en términos más prácticos: no como algo abstracto en la línea del tiempo, sino con oportunidades concretas en que una persona puede mejorar, aunque no sepa bien por dónde conducirse desde el momento presente.
Y un último secreto: como en su estructura no contiene la “oportunidad para mejorar” (que a veces viene disfrazada de un juicio que alguien hace sobre determinado proceder de la persona a quien se le entrega feedback), sino ideas para que el otro decida, el feedforward es muy bien recibido y amplía el universo de posibilidades de elevar el desempeño en cualquier aspecto que se aborde.
(El Cronista - RIPE) l