La banda colombiana de cumbia electrónica regresó con su quinto álbum de estudio, que deja tanto temas memorables como otros perfectamente olvidables. En un extremo se ubica la desgarradora pero bailable Duele, y en el otro la canción que da nombre al disco, y que remite a las peores composiciones que se hacen para eventos deportivos como mundiales de fútbol. De todas formas, el resultado global es positivo, aunque su escucha no es imprescindible.