La sustentabilidad nos mueve positivamente a la mayoría, quién podría estar en contra de preservar y mejorar nuestro habitad, sobre todo pensando en las generaciones futuras. Esto la convierte en una poderosa arma, capaz de separar a los buenos de los malos. Podemos decir que la sustentabilidad se ha convertido en una fuente de moralidad.
¿Ser o no ser sustentable?
Columna de análisis en El Observador Agropecuario