Joe Lazio abre su computadora en un hotel de Madrid y sabe que tiene un mensaje que proviene de fuera del Sistema Solar. Se trata de una transmisión de radio enviada por la sonda Voyager I, a más de 19 millones de kilómetros de la Tierra. Gracias a una web pública mantenida por la NASA sabe que la antena de 70 metros de diámetro que hay en Robledo de Chavela (Madrid) está recibiendo en esos mismos instantes mensajes de la sonda. La antena de Madrid es parte del Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid, uno de los tres centros que forman la mayor red de comunicación con el espacio profundo que hay en el mundo. A la estación madrileña llegan las comunicaciones de todas las naves que la NASA ha enviado al espacio y aún se conservan allí las que escucharon aquel mensaje ya mítico de Neil Armstrong en 1969. Otras dos estaciones en Goldstone (EEUU) y Canberra (Australia) completan la Red de Espacio Profundo (DSN en inglés), de la que Lazio es el jefe científico. Este experto en radioastronomía está de paso por Madrid para visitar la estación madrileña e impartir esta tarde una conferencia en el Planetario de Madrid para celebrar los primeros 50 años de la DSN. En esta entrevista con Materia, el experto habla sobre la búsqueda de vida en otros planetas, la recepción de señales de radio de otras civilizaciones y de cómo el láser puede ser la herramienta de comunicación espacial del futuro.
“Si hay una civilización extraterrestre en nuestra misma dirección nos podrá escuchar”
El jefe científico de la mayor red de comunicación espacial habla sobre señales de otras civilizaciones, planetas extrasolares y la necesidad de invertir hoy en ciencia básica para evitar “ser pobres dentro de 20 años”