Si la impresión 3D ya parece increíble con sus aplicaciones para la medicina y la elaboración de alimentos, un nuevo uso lleva esta tecnología a otro nivel. La compañía china WinSun construyó un edificio de cinco pisos y una mansión de 1.100 metros cuadrados a base de piezas impresas a partir de residuos industriales (como vidrio o tejas partidas), cemento y un agente de endurecimiento especial.
¿Te mudarías a esta mansión?
Completamente equipada, ubicada en una buena zona de Shangái y su construcción solo costó US$ 161.000. ¿El secreto? Fue construida con una impresora 3D