Pocas semanas antes de morir, el padre de la teoría de la evolución, Charles Darwin, confesaba: “He dejado sin sondear la cuestión del origen de la vida porque con nuestros conocimientos actuales es totalmente ultra vires (más allá de nuestros poderes)” . El naturalista británico, como cualquier otro científico vivo en aquel momento, no tenía ni una prueba palpable de cómo en un planeta hostil e inerte como era la Tierra primitiva pudo surgir la primera chispa de la vida. Hoy, casi siglo y medio después, estamos igual de perdidos al respecto, si bien la cuestión sobre la vida en la Tierra se ha desplazado mucho, concretamente 56 millones de kilómetros. Esa es la distancia mínima entre la Tierra y Marte, donde algunos expertos creen que surgió la vida por primera vez para después llegar a la Tierra a bordo de un meteorito.
¿Tiene usted parientes en Marte?
Dos estudios muestran que el planeta rojo estaba mucho mejor dotado para generar vida que la Tierra. La riqueza en fosfatos y su clima desértico pudieron originar formas de vida que después llegaron a bordo de meteoritos