La situación de las mujeres en España ha cambiado notablemente desde que Federico García Lorca escribiera en 1936, poco antes de ser asesinado por las fuerzas franquistas, La Casa de Bernarda Alba. La que es considerada su obra maestra, narra el encierro de luto impuesto por la madre de una familia a sus cinco hijas luego de quedar viuda por segunda vez. Pero, como sucede en las obras del escritor granadino, en ese juego perfecto entre la intensidad de lo dicho y el ardor de lo que queda sin decir, La Casa de Bernarda Alba habla de una sociedad en la que las mujeres son sometidas por los hombres, pero también por sus propios miedos y creencias.
“Todo es una terrible repetición” menos la puesta de García Lorca
La Compañía española La Encina Teatro presentó una versión muy interesante de La casa de Bernarda Alba en el Teatro El Tinglado, en el marco del ciclo Trilorquía