Paredes negras, yerberas y palmas, prohibido el cuero e incluso el símil cuero, velas con olor a ámbar y sándalo, fueron sólo algunas de las preferencias de Paul McCartney y su troupe a la hora de definir la zona de camarines que se montó debajo de la Tribuna Ámsterdam. El estudio de interiorismo María Battaglino (@mariabattaglino), que se encargó de hacer realidad los pedidos del ex Beatle, fue contratado por la productora que organizó el show, pero recibió instrucciones directamente desde Londres.
Velas con aroma a sándalo y ni un toque de cuero
Paul McCartney y su equipo pasaron las horas previas al show del Centenario en una enorme estructura que fue montada bajo la Amsterdam, de acuerdo a cada una de las exigencias y preferencias del músico.