Absuelven al mafioso acusado del mayor robo en la historia de EEUU
El robo a Lufthansa en el aeropuerto de Nueva York inspiró la película Buenos muchachos
Vincent Asaro, acusado de un espectacular asalto a la terminal de Lufthansa en el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy -inmortalizado en el filme de Martin Scorsese Goodfellas (Buenos muchachos)-, fue absuelto de todas las acusaciones este jueves en Nueva York, según publica The New York Times.
Asaro, de 80 años, pertenece a la tercera generación de una familia mafiosa y es uno de los antiguos presuntos jefes de la familia Bonanno, una de las cinco familias neoyorquinas vinculadas a la Cosa Nostra. Al comenzar el juicio, 37 años después del robo del que se lo acusaba, se había declarado no culpable de varios crímenes que se habrían extendido durante 45 años, según la Fiscalía.
Durante las tres semanas que duró el juicio, los fiscales sostuvieron que Asaro era culpable de asesinatos, extorsiones, robos y otras formas delictivas en nombre de la familia Bonnano. Pero el jurado rechazó todas las acusaciones, asestando un duro golpe a la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, publicó el Times.
El robo en el aeropuerto JFK de Nueva York el 11 de diciembre de 1978 es el mayor cometido en la historia de Estados Unidos: se llevaron cinco millones en dinero contante y sonante y un millón en joyas, equivalente a 20 millones de dólares actuales. Nada fue recuperado.
El botín, guardado en un cofre, había sido traído poco antes de Alemania por la compañía Lufthansa. Los ladrones, armados y enmascarados, y claramente bien informados, neutralizaron a una decena de empleados para llevárselo.
Salvatore Vitale, el ex número dos de la mafia Bonanno, que se convirtió en informante tras su arresto en 2003, declaró que su jefe, Joe Massino, tenía una caja llena de joyas de Asaro después del asalto.
Según Vitale, en los 70 llevó a Massino a ver a Asaro y que, cuando volvieron al auto, Massino abrió una caja sobre sus muslos que estaba llena de collares de oro.
"Él dijo: 'Esto es de Lufthansa'", contó Vitale citando a Massino, y añadió: "Me dio una cadena como regalo".
Muerte antes que deshonra
Vincent Asaro también era acusado de haber estrangulado con una cadena de perro al informante Paul Katz en 1969. El acta de la acusación parece una novela negra por la sucesión de asesinatos, robos, extorsiones, amenazas, incendios criminales, juegos clandestinos y otras combinaciones para obtener dinero de forma ilegal.
En 2013 se hallaron cabellos y restos del cuerpo de Katz en el sótano de un edificio de Nueva York que en 1969 estaba siendo construido por el padre de Gaspare Valenti, primo de Asaro.
"El hombre con la frase 'la muerte antes que la deshonra' tatuada en su antebrazo está hoy en esta sala", dijo el procurador Lindsay Gerdes antes de relatar el asesinato en la primera audiencia del juicio. "Ese hombre es Vincent Asaro", agregó.
"Si Vincent Asaro es realmente el individuo peligroso, violento, asesino descrito por el gobierno, ¿por qué llevó tanto tiempo detenerlo?", indicó en su momento su abogada, Diane Ferrone.
Tras el asalto al JFK, la Policía encontró rápidamente la camioneta utilizada por los ladrones y se convenció de que el cerebro detrás de la operación era Jimmy Burke, de la familia Lucchese, una de las cinco familias neoyorquinas de la Cosa Nostra.
Pero en pocos meses una decena de personas implicadas mucho o poco en la operación fueron asesinadas, aparentemente a iniciativa de Jimmy Burke, quien murió en prisión por un cáncer en 1996, tras ser condenado por otro caso.
Asaro, Burke y sus cómplices supuestamente esperaban recibir alrededor de 750.000 dólares en metálico y grandes cantidades de joyas de oro después del robo.
Scorsese se inspiró en Burke para el personaje de Jimmy Conway en la exitosa Buenos muchachos, con Robert de Niro en el rol protagónico, que retrata el auge y la caída de la familia Lucchese y evoca el asalto al JFK.
Entre los múltiples delitos que se le atribuían, Vincent Asaro era acusado de haber ordenado el asesinato de un primo en la década de 1980 -que había logrado huir- y de varios otros ataques a mano armada junto a su hijo Jerome, de un incendio criminal en los '80 en el parque Ozone (Queens) y de dirigir una operación de apuestas ilegales junto a un cómplice, Jack Bonventre, en 2007 y 2008.