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La Administración Federal de Aviación estadounidense reveló datos que muestran que en los últimos meses hubo varias amenazas de accidentes entre aviones y drones, lo que -con el aumento de este tipo de aviones no tripulados- se convierte en una potencial problema para el cielo estadounidense.

Según recoge el Washigton Post, desde 2001 se registraron más de 400 accidentes de drones militares estadounidenses en diferentes partes del mundo.

Los drones militares han fallado en varias oportunidades desde las guerras en Irak y Afganistán. Caídas en picada por desperfectos, por errores humanos o por mal tiempo, han sido los motivos más frecuentes, según una investigación a la que accedió el medio estadounidense.

Para el año que viene se espera que la cantidad de drones aumente de forma considerable, debido a la aplicación de una ley que aprobó el Congreso en 2012 que prevee el uso de aviones no tripulados por la Policía y las fuerzas militares.

Los documentos, que detallan los accidentes de cada uno de los drones militares, dejan al descubierto al gobierno estadounidense, que asegura la seguridad de estos aparatos para sobrevolar áreas pobladas y sobre los mismos lugares que los aviones comerciales.

Los drones militares han chocado contra casas, en carreteras, en cursos de agua y en una oportunidad en un avión de carga. Si bien nadie ha muerto por accidentes de este tipo, según el Post en muchos de los casos los accidentes fatales fueron evitados por muy poco.

En 2008, el comandante de la Fuerza Aérea estadounidense, Richard Wageman, perdió el control del drone que manejaba a control remoto y hizo que cayera en una base militar de su país en Afganistán.

"Todo lo que vi eran tiendas, y tuve miedo de haber matado a alguien", dijo Wageman a los investigadores.

Otro drone del Ejército de 170 kilos cayó en abril de este año en el patio de una escuela en el estado de Pensilvania. Eso sucedió apenas después de que los escolares terminaran el turno.

Funcionarios del Departamento de Defensa estadounidense señalaron que los aviones no tripulados son seguros, y recalcaron que la mayoría de los accidentes ocurrieron en contexto de guerra, algo que endurece las condiciones de vuelo. Sin embargo reconocen que los drones no son tan seguros como los vuelos comerciales.
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